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Cuarentena

El mundo para nosotros ya no es el mismo, empezamos un 2020 agitado y no hemos tenido  tregua, cada día que pasa es algo nuevo que se nos viene encima, gradualmente empeora.

Por Emiro Montes

Emiro Montes

No quería hablar de todo lo que está pasando con el COVIC-19, pero al tener encima el inicio de una cuarentena, me hace recordar lo apocalíptico.

Lo peor está por llegar. Pero este no es un llamado al pánico: Es un llamado a reflexionar. Lo que se avecina es histórico, algo nunca antes visto en el país, el encierro como medida preventiva de todos los ciudadanos nos cambiará la vida para siempre. Tenemos que ver la verdadera dimensión de la crisis mundial.

Tal vez la vida nos quiera enseñar tantas cosas, pero no nos hemos dado cuenta, y llegó el momento de aprender como individuos, como familias, como sociedad, como ciudadanos, como Nación, como habitantes de este planeta.

Aquí tenemos memorias de momentos difíciles en grandes extensiones del país, pero nunca algo como lo que se nos vino. Para llamar a un país entero al aislamiento total obedece al último recurso que tiene el Estado para contrarrestar una pandemia y su rápida expansión.

Nos toca aprender a la fuerza y debe ser así, aquí estamos contra el reloj.

Que China haya superado la crisis es una voz de esperanza y de que podemos controlar la situación. Wuhan, un sector de China donde habitan más de 40 millones de habitantes, algo así como casi toda la población de Colombia, fue confinada, un confinamiento severo, una reacción rápida del gigante asiático hizo posible controlar la pandemia.

Italia es el caso opuesto. Entró en fase 4. Y para quienes no saben, eso significa que el derecho a vivir se volvió un hecho al azar. Solo quienes tengan mayor posibilidad de ser salvados son intervenidos. Los que no, dejan de ser prioridad, porque son tantos los casos que el sistema de salud colapsó y no hay capacidad para atender a todos. El virus, al llegar a personas de tercera y cuarta edad, se hace casi que mortal. Los hechos lo demuestran, son los que más padecen. Italia ya decide quién vive y quién muere.

Acatar las medidas preventivas permite no llegar a tal nivel crítico.

Alcemos la mirada y veamos el panorama que tenemos, el sistema de salud aquí vive casi que colapsado. Las enfermedades más comunes en los colombianos son: isquémicas del corazón, las cerebrovasculares, las crónicas en vías respiratorias y las hipertensivas. Casos especiales: brote de dengue que no hemos podido controlar, y sumemos que aquí la violencia que es el pan de cada día.

Es momento de ser consciente, es momento de mantener la calma, empecemos a gastar de manera razonable, comprar lo esencial, ser solidarios porque en medio de todo somos un país lleno de gente necesitada que sobrevive del día a día, pero sobre todo seamos prevenidos, evitemos. Lo que tú dejas de hacer por cuidarte, es un arma letal contra quien se está cuidando y deseando sobrevivir.

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