A tan solo 50 kilómetros de la capital sucreña se encuentra encumbrado el bello municipio de Galeras o tierra roja como analógicamente lo llaman sus habitantes, haciendo honor a la tierra rojiza que lo rodea y sobre la cual está cimentado.
Por: Jhony Polo
Es el mes de diciembre y en las calles del pueblo gravita en el ambiente esa sensación mágica y esplendorosa que producen las puestas en escena de los cuadros. Las personas en los barrios ya comienzan a organizarse. El festival es una ocasión para unir a las familias, que se reúnen en torno a la preparación del cuadro que ingenian para su sector.
Mi curiosidad por este festival que atrae a propios y foráneos me lleva a indagar sobre su historia y razón de ser, en efecto consulto algunas fuentes periodísticas y a unos cuantos habitantes de Galeras.
El festival se retoma por el rescate de las tradiciones- continúa el profesor Óscar en su exposición- ese era el lema; los cuadros eran tradicionales y se realizaban con recursos que estaban a la mano. Con el tiempo se fueron incorporando, quizás por parte de generaciones más jóvenes, los cuadros modernos o experimentales; estos se salen del contexto costumbrista y utilizan otros recursos que ambientan con efectos la puesta en escena. Los cuadros modernos irrumpen con otras temáticas: obras literarias y temas políticos, entre otros.
Óscar se tiene que ir, pero antes me extiende la invitación para que asista a la festividad de los reyes y su mágico festival.
Con una profunda congoja tengo que decir que me fue imposible ir al festival que hace parte del patrimonio cultural e inmaterial de la nación y que culminara el cinco de enero.
En el inicio de las cabañuelas, las redes sociales se adornaron con la galería expuesta en los cuadros. La creatividad sobrepasa lo humano, porque como un misterio, algunos animales exóticos que acompañan las escenas, se quedan petrificados en consonancia con el resto del cuadro: una iguana, un perro, tal vez un loro; todos en el acto inmóvil que expone la resiliencia de un pueblo que a partir de la cultura ha conjurado los tiempos violentos.
Este año el XXXII festival tuvo un cuadro muy posteado en las redes sociales, en él se exponen a los líderes sociales que han sido asesinados en el último año; un NO rotundo a la guerra y a la violencia y un contundente “haga algo al respecto” gritado al Estado, es la apuesta de “Quebrantos”, un llamativo montaje que hiela la sangre en las venas.
Querido lector, Galeras, el pueblo de tierra roja nos invita a su festival; conozcamos y disfrutemos sus enigmáticos cuadros. Los galeranos nos quieren decir algo a través de su cultura, de su festival. Galeras nos quiere decir algo con sus cuadros que no hablan.