Con la velocidad de un rayo se presentó este jueves el cortocircuito entre Air-e y Alcaldía de Barranquilla, debido al recaudo del impuesto de alumbrado público.
En primera instancia, la Alcaldía de Barranquilla anunció el embargo de las cuentas de Air-e porque esta empresa no había hecho el traslado de los recursos correspondientes al Impuesto de Alumbrado Público.
Air-e había antes suspendido los servicios de varias instituciones públicas educativas del Distrito.
Luego, el Distrito de Barranquilla confirmó el desembargo de las cuentas de Air-e, al confirmar que la empresa de energía realizó el pago de los recursos del impuesto de Alumbrado Público.
Se trata de un tira y afloje por recursos que al final salen del bolsillo de la ciudadanía en una de las capitales que más alto paga las tarifas por el servicio de electricidad.
El periodista Rafael Sarmiento Coley, director de La Cháchara, expresó ante las medidas tomadas por la Alcaldía de Barranquilla contra Air-e:
¡Qué bueno! Para que Air-e sepa lo que duele el garrote cuando es injusto. Ya era hora. Se pasaron de atropellos contra los usuarios. Suspendieron el servicio sin justa causa y no le dan chance para que se ponga al día.
La más grande patraña la ejercen cuando a todo un conjunto residencial le suspenden el servicio porque dos o tres propietarios o inquilinos están atrasados en el pago.
