El 25 y 26 de octubre realizará un foro en Barranquilla, y el 27 y 28 otro en Bogotá. Por ahí debió empezar el director interino Andrade. Lo hizo al revés. Ahora le toca la reculada del ovejo.
Por Chachareros
Luis Fernando Andrade Moreno director interino de Corgmadalena y presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).
No pudo ocultar el tufillo centralista el director interino de Cormagdalena y presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade Moreno, al venirse lanza en ristre contra los directores anteriores de la Corporación creada por la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, como una entidad autónoma con el ánimo de recuperar la vida del Río Magdalena y su inmensa población ribereña, y de paso revivir la navegabilidad de la principal arteria fluvial del país.
Andrade comenzó con la presunta existencia de una corruptela total y sempiterna en Cormagdalena. Dijo que estaban embolatados unos 500 mil millones de pesos, mediante una chorrera de contratos sin fundamentos y sin que se hubieran realizado.
Lanzó baldados de agua sucia contra las universidades de Antioquia y Militar, que tienen los contratos de interventoría de las supuestas obras cuestionadas. Todo eso dijo el ‘monito’ Andrade Moreno, quien es verdad que es ‘monito’, como se dice en el Caribe a los nativos de Norteamérica.
Horacio Arroyave Soto, cinco años director de Cormagdalena, en su momento, tras varios años de haber dejado el cargo, también tuvo que salir a defenderse a voz en cuello.
Ocurre que el ilustre señor Andrade tiene toda la razón de ser un centralista hasta los tuétanos, porque sus tatarabuelos, sus abuelos y sus padres, gozaron siempre de las mieles del poder concentrado en Bogotá. Más que todo disfrutaron como nadie del famoso ‘exilio dorado’ en las mejores Embajadas y Consulados de Colombia en los países del mundo. Precisamente por esa afortunada circunstancia, el ‘monito’ Andrade nació en 1961 en “New Orleans, ala, pero de pura sangre bogotana, mi chino”.
Ingeniero industrial y de sistemas de la Universidad de la Florida, hizo toda su carrera en una multinacional estadounidense, de la cual se hizo socio con una sucursal en Colombia. Obvio, con sede en Bogotá. De tal manera que él debe tener el mismo pensamiento de un difunto expresidente de la República que dijo cuando estaba en las últimas para irse de este mundo: “Soy un afortunado que muere sin haber conocido el mar”. Mucho menos conocía el Río Magdalena.
Como con toda seguridad sucede con el ‘monito’ Andrade Moreno. Jamás habrá cruzado Bocas de Ceniza en una embarcación liviana. ¡Ni de vainas! Como tampoco se habrá comido jamás un sancocho de bagre en el muelle del puerto de El Banco, Magdalena. Mucho menos habrá bailado en la rueda del cumbión en los pueblos ribereños del Magdalena donde nace buena parte de la música que baila Colombia y representa al país en el mundo entero. Eso, con toda seguridad, no lo sabe Andrade Moreno.
Es meritorio que se luche de manera decidida contra todos los actos de corrupción conocidos. Es una lucha que debe librar el país en todos sus rincones, pues con toda seguridad hasta en la urna de cristal que ha creado Luis Fernando Andrade alrededor de su criatura mimada, la ANI, debe haber por allí oculto un desorden, un pequeño ilícito, que él no ha descubierto. Porque está obnubilado por el crecimiento del presupuesto y de los contratos adjudicados por esa Agencia, que reemplazó al carcomido por la corrupción Instituto Nacional de Concesiones (Inco), en donde lo nombró Juan Manuel Santos para que le diera cristiana sepultara e hiciera una entidad a imagen y semejanza del mister-bogotano.
Juan Gonzalo Botero: «Nunca ningún ente de control me ha indagado por algo incorrecto durante mi administración», dijo el exdirector de Cormagdalena.
Parece ser que la intención de Andrade es debilitar a la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena para darle cristiana sepultura. Toda vez que es muy importante el presupuesto que maneja dicha entidad, procedente de las regalías. Apetecibles sumas de dinero que requiere con urgencia el poder central. Lo que en plata blanca significa que Andrade pasará a la historia de la administración pública colombiana como el sepulturero de todas las entidades que manejen con autonomía sólidos presupuestos.
No hay que olvidar que Cormagdalena es el último bastión que le queda, no a una, sino a más de la mitad de las regiones del país, como son el alto, medio y bajo Magdalena, desde Puerto Salgar (La Dorada, Caldas), Puerto Triunfo (Antioquia), Barrancabermeja (Santander) y cuatro de los ocho departamentos caribeños: Bolívar, Cesar, Magdalena y Atlántico. Lo triste es que le estén buscando la comba al palo para acabarla de un plumazo. Quedarán viendo un chispero alcaldes de pequeños pueblos ribereños que jamás en su vida había tenido la oportunidad de sentarse al lado de un ministro con chequera en una sala de junta alrededor de una gigante mesa de sólido vidrio y con sillas ergonómicas que no maltratan las posaderas ni la columna vertebral, ni el punto feng fu. Esos humildes alcaldes pueblerinos, por ley, hacen parte con voz y voto de la junta directiva de Cormagdalena, así como cinco gobernadores que se rotan y un pocotón de representantes del Presidente de la República y de media docena de Ministros.
Lo que es destacable es la intención del Constituyente de 1991 de crear una corporación autónoma de carácter multiregional que le diera voces a las poblaciones ribereñas que nunca han tenido voz. ¿Cuándo un Ministro con chequera va a escuchar la voz del alcalde de Simití, o de San Pablo, o de la Gloria, o de Tamalameque? ¡Jamás de los jamases! sino fuera por la existencia de Cormagdalena, que Andrade quiere darle entierro de pobre. Lástima que Andrade no se haya leído las memorias de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, que durante seis largos meses trabajo día y noche para redactar la nueva Constitución Nacional. Fueron 72 mentes pensantes, entre ellos figuras de la talla del inmolado caudillo conservador Álvaro Gómez Hurtado, el preclaro dirigente liberal y ex candidato presidencial Horacio Serpa Uribe, el aguerrido luchador izquierdista, Antonio Navarro Wolf, líder del M-19, uno de los primeros grupos guerrilleros que negoció la paz en Colombia y otros talentosos hombres de letras y de todas las disciplinas habidas y por haber, con presencia inclusiva de las minorías étnicas: negritudes, indígenas, afrodescendientes, amnistiados de grupos distintos al M-19; respetables defensores de la autonomía regional como Juan B. Fernández Renowitzky, Eduardo Verano De la Rosa, el sociólogo y escritor inolvidable Orlando Fals Borda, todos ellos egregios luchadores en defensa de la creación de una Corporación Con autonomía administrativa y financiera para el manejo del Río Grande de la Magdalena.
El talento de tantos hombres que dejaron huella y escribieron parte de la historia del país, es lo que pretende pisotear Andrade en su velada intención de debilitar a Cormagdalena para darle el golpe de morcillera y que descanse en paz.
Si las críticas de Andrade son de buena fe y con la sana intención de barrer la suciedad que él dice que hay en Cormagdalena, maravillosa actitud. Pero ya uno de los exdirectores de la Corporación, Augusto García Rodríguez lo dejó como una suela de zapato al aclararle que, de los más de 200 contratos que él encontró de administraciones anteriores por ese valor de $500 mil millones, alcanzó a liquidar la mitad, y solo quedaron pendiente 102 contratos por un valor de $16 mil millones. No quinientos mil millones como dijo Andrade Moreno en medios bogotanos.
Del mismo modo han respondido otros exdirectores, como los antioqueños Horacio Arroyave Soto y Juan Gonzalo Botero. Arroyave Soto, quien bajo el gobierno de su eterno jefe político, el expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez, fue director de Cormagdalena durante cinco años (2004-2009), ha reiterado que no dejó ningún contrato sin el lleno de todos los requisitos legales. También ha aclarado lo del contrato adjudicado para unas obras en el Canal del Dique.
Botero, quien reemplazó a Arroyave, ha señalado que nunca ha sido requerido por ente fiscalizador alguno por algo indebido durante su gestión al frente de la mencionada Corporación.
Bienvenidos al foro
Por todas estas circunstancias es muy oportuno el evento programado para martes y miércoles. Lo grave y cuestionable es que no viene Andrade. En su reemplazo envió a su mano derecha, la subdirectora encargada de Cormagdalena, Dina Sierra Rochels.
¿Por qué no vendrá el ‘monito’ Andrade? Si es por miedo, hay que aclararle que los costeños son amigables y amantes del debate con altura. Cosa distinta es que hablan duro como si siempre estuvieran discutiendo. Defecto que es de cuna, por las características propias del trópico, en donde “hay que hablar gritao” para que el interlocutor escuche en medio del ruido ensordecedor del picó, del ronrroneo de los buses, de los pitos de miles de carros, del sórdido traquetear de las motos sin mofle y del grito herido de los vendedores de aguacate, mango, patilla, alegría con coco y anís, nada de lo cual se vive en el altiplano cundiboyacense en donde sí se habla pasito.
Dice el boletín de Cormagdalena, elaborado quizá por el periodista Neiro Jaimes, quien le maneja la prensa de Andrade Moreno:
Con el fin de analizar e intercambiar ideas y proyectos que apunten al desarrollo y múltiples potencialidades del principal afluente del país, se realizará el próximo 25 y 26 de octubre en Barranquilla y 27 y 28 en Bogotá, el Foro – Taller “Magdalena, un río de oportunidades”.
El evento, organizado por Cormagdalena con el apoyo de la Fundación Valenciaport, convocará a importantes dirigentes, líderes empresariales, académicos y demás interesados en el sector de la infraestructura, puertos, logística, energía y recreación, todas áreas que confluyen en la diversidad de oportunidades que abre la reactivación del río Magdalena.
El Foro-Taller que iniciará en Barranquilla, en el Hotel Estelar Alto Prado, el próximo martes y miércoles (25 y 26 de octubre), se replicará de manera idéntica con la misma programación y panelistas en la capital del país los días jueves y viernes (27 y 28) en el Hotel Casa Dann Carlton.
Dentro de su estructura, el Foro – Taller abordará seis ejes temáticos: Infraestructura hidroviaria, Infraestructura portuaria fluvial y marítima, Eficiencia logístico-portuaria e intermodalidad, Gobernanza, Energía y uso recreacional y Formación. Al final de cada sesión está prevista la participación de los asistentes, a través de recepción de preguntas y encuestas.
El Foro será instalado por la Subdirectora Comercial (e) de Cormagdalena, Dina Sierra Rochels y contará con la participación de ponentes nacionales y extranjeros como: Jorge Enrique Sáenz, Arturo Monfort, Miguel Garín, Óscar Medina Mora, Eusebio Vega Bueza, Óscar Imitola, Antonio Felfle, Federico Torres, René Puche, Luis Fernando Samper, Alejandro Costa, Juan Manuel Baixauli, Carlos González España, y Ana Rumbeu, entre otros.