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Conmoción en Sincelejo por muerte de niña ciclista

El caso ha causado repudio porque el conductor, exalcalde de Ovejas, huyó del lugar del accidente sin intentar brindar auxilio. 

 Por Chachareros y agencia Majoca

La muerte de la joven Rosa Marcela Paternina Ulloa, de 16 años, natural de Sincelejo, ciclista aficionada, motivó ayer una movilización de la sociedad civil como pocas veces se había visto en Sucre, de centenares de personas que, en marchas pacíficas y con vallas gigantescas, clamaban justicia por la muerte de la joven promisoria del deporte del pedal.

Rosa Marcela Paternina Ulloa, joven ciclista atropellada por conductor borracho.

“Rosa Marcela Paternina Ulloa era una promesa del ciclismo colombiano femenino. Ya como  ciclista aficionada siempre se destacó, y aunque se alejó largo rato del deporte por compromisos escolares, regresó con ganas de recuperar sus formas y mejorarlas”, según Rosa Campo, una de sus mejores amigas.

Hacía meses que había dejado la cicla a un lado para concentrarse en los estudios. El sábado varios amigos fueron a convencerla para que asistiera a una competencia denominada doble a Ovejas, partiendo de Sincelejo. La prueba era válida para ganar dos cupos para un evento internacional de ciclismo femenino juvenil.

Por la falta de entrenamiento, Rosa Marcela no pasó de Los Palmitos. Y decidió regresarse. Cuando venía por el carril para los ciclistas y ya había pasado el peaje de Corozal, la camioneta Fortuner de placas 727 de Sincelejo, se la llevó por delante. El cuerpo de la joven voló por los aires y cayó a varios kilómetros. Su muerte fue casi instantánea.

El conductor y propietario de la camioneta, el exalcalde de Ovejas Edwin Mussy Restom, según testigos, se bajó, vio que la niña había muerto, y se dio a la fuga sin brindar ninguna información y sin la intención de responsabilizarse por lo ocurrido.

De acuerdo con versiones de la Procuradora seccional que actuó como garante del proceso Beatriz Sánchez, el exalcalde Mussy Restom no es la primera vez que se ve envuelto en un accidente en estado de embriaguez. Hace unos años viajaba con dos jóvenes, una de ellas su compañera sentimental, y por ir demasiado borracho, perdió el control y el carro se estrelló contra un gigantesco árbol de mango. Las dos jóvenes se salieron del vehículo y perecieron. Mussy Restom es el padre del actual alcalde de Ovejas, Edwin Mussy Molinari.

Mussy Restom rindió este martes su primera versión ante la Fiscalía, acusado de homicidio culposo. Los diferentes voceros de la sociedad civil que organizaron las marchas señalan que no permitirán que la Fiscalía no admita que el ex alcalde no manejaba en avanzado esta de embriaguez, pues se han enterado de que ya el victimario está haciendo conocer una coartada en el sentido de que fue la niña ciclista la que le invadió el carril por el cual venía la camioneta del exmandatario ovejero.

Pocas veces se habían unido en Sincelejo todos los estamentos sociales en favor de una causa, justicia por la muerte de Rosa Marcela.

“Ese cuento no nos lo tragamos nosotros. Ya hay numerosos testigos de que él tipo venía tan borracho, que no podía ni bajarse del carro. Además, es reincidente en este tipo de casos de accidente por abuso de alcohol”, dijo uno de los voceros de la marcha que clama justicia por la inesperada muerte de Rosa Marcela.

Numerosos ciclistas y particulares mantuvieron rodeada la casa del exalcalde de Ovejas Edwin Mussy, protestando por la desidia e irresponsabilidad de la Fiscal Dunia Herrera, quien demoró 24 horas para hacer el allanamiento, retener al presunto autor del homicidio y trasladar la camioneta a los patios de la Fiscalía para iniciar la investigación de fondo.

Uno de los ciclistas, Santiago Ureña, dijo que en Sincelejo, y en general en las sabanas de Sucre y Córdoba “no hay respeto por nosotros los ciclistas aficionados. Fíjese esa Fiscal sinvergüenza, quien sabe por qué oscuras circunstancias, esperó 24 horas hasta cuando se le pasara la pea al exalcalde, se tragó un purgante, se enjuagó varias veces la boca con café, y cuando le fueron a hacer la prueba de alcoholimetría, claro, salió con cero alcohol, y ahora le dan casa por cárcel. Si le hubiesen realizado la prueba en medio de la borrachera que tenía cuando mató a Rosa Marcela, de inmediato lo mandan para la guandoca y, por mucha plata que hubiera repartido, le tocaba pagar varios años de cárcel. Ahora sale libre en poco tiempo, y seguirá matando gente en estado de beodez, sin que le pase nada”.

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