La policía ofrece una recompensa de $20 millones para quien suministre información sobre los responsables del homicidio del sacerdote José Antonio Valle Bayona.
La comunidad del barrio Lipaya y toda la zona del suroccidente aún no salen de su asombro por el brutal homicidio del sacerdote José Antonio Valle Bayona, de 48 años de edad, quien recibió 17 puñaladas en distintas partes del cuerpo.
Luego el cuerpo sin vida de Valle Bayona fue arrojado en un paraje solitario de la vía que conduce del corregimiento de Juan Mina al municipio de Tubará.
Feligreses habituales de la iglesia Cristo Rey, en donde se desempeñó como párroco en los últimos cuatro años, confiesan que “era una persona afable, muy humana y servicial. Le ayudaba mucho a la comunidad.- Su principal preocupación era cuidar de su madre, doña Cármen Bayona, quien es viuda y sufre de alzhemer. En diciembre la atropelló una moto y eso lo atormentó mucho. Todas las noches se iba temprano a cuidarla”.
Deja dos hermanos. Los vecinos también aseguran que ayer llegó temprano en su carro particular, un Renault negro modelo 2010. Después de la misa charló con varios miembros de la comunidad. Y sobre la 10:30 a.m. se marchó. No fue a almorzar. La secretaria de la parroquia y su ama de llaves empezaron a llamarlo al celular para recordarle que tenía una misa especial a las cinco de la tarde. Pero jamás obtuvieron respuesta.
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