Fue uno de los más brillantes políticos de su época. Su deceso se produjo este jueves, a los 86 años de edad.
Por Chachareros
Crispín Villazón de Armas, quien falleció este jueves a los 86 años en una clínica de su Valledupar natal, fue uno de los más brillantes políticos del Cesar y uno de los respetables oradores del país.
[caption id="attachment_31997" align="alignright" width="342"]Se le recuerda en el Cesar por haber sido uno de los impulsores del movimiento para la creación del nuevo Departamento al comenzar la década de 1960. Sin duda fue un importante abogado y político liberal de la Costa Caribe de Colombia que se desempeñó como presidente del Comité Central Pro Departamento del Cesar.
Por su paso por el Senado, representando al Cesar, Villazón fue elegido miembro del Comité Ejecutivo de Acción Parlamentaria y Política.
Fue, además, ministro de Trabajo y Seguridad Social en el Gobierno de Misael Pastrana Borrero, y embajador en Bolivia.Como buen hijo de Valledupar, Villazón de Armas disfrutaba del buen vallenato de su ciudad; su carrera política hizo que apareciera en varias canciones de importantes músicos de la región.
[caption id="attachment_31995" align="aligncenter" width="545"]Pero quizás las que más gozó fueron las que le dedicó su hijo, el cantante Iván Villazón Aponte.
Cabe recordar que el patriarca liberal tenía varios meses de estar en delicado estado de salud, tras padecer de un cáncer que lo aquejaba.
Crispín Villazón De Armas es recordado en la comunidad no solo por liderar el movimiento para la creación del Cesar, por lo cual se le atribuye el título de cofundador del departamento, sino por su constante desvelo por impulsar el desarrollo cesarense. De igual forma, entre la larga lista de cargos que ocupó, está el de Alcalde de Valledupar, creador de la Corporación Financiera de la Mujer, Corfimujer, así como el de Secretario de Hacienda del Magdalena Grande. También se destaca que fue embajador de Colombia en Bolivia y fue quien trajo hasta el Cesar el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena.
En desarrollo de su actividad política en el Cesar se hizo célebre por su confrontación con su copartidario Álvaro Araújo Noguera. Era una pardoja. Ambos eran patricios liberales. Eran reconocidos amigos. Sin embargo, a la hora de luchar por los votos de su mismo partido, aunque el Cesar fuera un departamento mayoritariamente ‘rojo’, no daba para tanto.
Entonces Crispín arremetía contra Álvaro Araújo con un verbo fácil y profundo. Era una catilinaria que Araújo no se podía quitar de encima. Era difícil defenderse ante un orador excelso como Crispín. Por esa época Álvaro Araújo reaccionó con un discurso magníficamente craneado, en el cual hacía una apología del pájaro espino que, cuando más bonito es su canto, es porque va a morir. Su canto es profundo y triste. Porque esa famosa ave canora, cuando siente que es tiempo de morir, busca un arbusto que tenga filudas espinas, y se sienta sobre esa daga silvestre empujándola lentamente hacia sus entrañas, al tiempo que canta y canta hasta cuando deja de cantar porque ha muerto.
Araújo con su discurso hacia un simil sobre la presunta senectud de Crispín, quien, por supuesto, se defendió recordándole que él había sido su profesor y lo seguiría siendo por muchos años más, como en efecto sucedió.
El cuerpo de Crispín Villazón será velado en la Funeraria la Esperanza de Valledupar.
El pueblo de Valledupar lamenta el fallecimiento de este gran hombre, que entregó gran parte de su vida al servicio social. Paz en su tumba y nuestra voz de condolencia para Iván Villazón, una de las mejores voces del vallenato de todos los tiempos.
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