Bajo el inclemente sol y una sensación térmica que promedia los 45°C, los dos ingenieros italianos, Valter y Alessandro Genta, de la firma Mondo, se encargan de dar los últimos retoques a la pista.
Por Francisco Figueroa Turcios
Con el inicio de la demarcación de la pista atlética del estadio Metropolitano se cumple el último eslabón de un largo proceso de 3 años de espera. De acuerdo a los cálculos entregados por los dos ingenieros italianos al secretario de Deportes Distrital, Joao Herrera Olaya, en cuatro días quedaría totalmente demarcada.
Alessandro tiene la misión, con el apoyo de un auxiliar barranquillero, de efectuar el trazado. Mientras que Valter conduce el carrito que contiene la pistola de aspersores de aire, con que se va demarcando la pista. Ambas misiones son de cuidado, el éxito está en hacer las cosas bien, sin el afán del tiempo.
Con camisetas al estilo de turbantes para protegerse del sol, los dos italianos ni se inmutan por la fuerte temperatura, nadan como pez en el agua, o mejor como árabes colonizando sobre su camello lo que por casi tres años fue solo un pelado ‘desierto’, eso si no se despegan nunca de una fiel botella de agua para evitar deshidratarse.
«Estos marcajes se efectúan cumpliendo con las dimensiones establecidas en las normas y requerimientos de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), con el objetivo de lograr el certificado de homologación de la pista, por parte de este ente deportivo, para aspirar a realizar eventos internacionales», señaló Herrera Olaya.
A raíz del partido de este sábado en el Metropolitano, entre la Universidad Autónoma Del Caribe y Millonarios, los dos italianos solo trabajarán media jornada, pero el domingo continuarán su maratónica tarea para cumplir con su cometido. Confiando en Dios, el fuerte sol y sus temperaturas, continuarán. Y así, por fin, el sueño de la pista atlética dejará de ser un ‘anuncio de pintura fresca’ para convertirse en una bien demarcada realidad para Barranquilla.