La combinación de resultados se le dio a la selección juvenil de fútbol de Colombia en el Torneo Sudamericano, que le permitió asegurar tiquete para ir al repechaje y definir un cupo a los Juegos de Río de Janeiro.
Por Francisco Figueroa Turcios
Había poca confianza en la gesta de este seleccionado, por la carencia de definición que fue letal en el hexagonal final del Torneo Sudamericano, contrastando con la efectividad que tuvo en la fase clasificatoria.
En el «ojo del huracán» estaba el técnico Carlos «Piscis» Restrepo, quien no le daba la continuidad al volante creativo samario del registro del Junior, Jarlan Barrera, quien en los minutos que ingresó marcó la diferencia; y la presencia del atacante valluno, Joao Rodríguez, que mostró su casta de goleador en la Universidad Autónoma del Caribe.
Interpretando el querer de propios y extraños, el técnico antioqueño ante los brasileros le dio la confianza a estos dos futbolista y le respondieron con goles: con un doblete de Joao Rodríguez, un gol de Jarlan Barrera.
Colombia tenía 10 años sin superar a Brasil en un Torneo Sudamericano Sub-20. La última vez había sido en el 2005 en Pereira: 1-0,con anotación de Hugo Rodallega.
La victoria de Colombia ante Brasil 3-0, combinada con el triunfo de Argentina 2-1 sobre Uruguay, dio a la selección nacional el boleto para un repechaje con un equipo de Concacaf en el que buscará la clasificación a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Colombia redondeó un gran torneo, en el que incluso, con un poco más de ambición, pudo aspirar a ganar el título y refrendar el que obtuvo hace dos años. Sin embargo, se va de Uruguay con el cupo al Mundial –junto a Argentina, que fue el campeón, Uruguay y Brasil–, y con el medio tiquete a los Juegos Olímpicos. Ahora deberá enfrentar en un partido único en Brasil, en abril de 2016, en el repechaje, a un equipo de la Concacaf para definir cuál va a la Olimpiada.