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Científicos de Uniatlántico crean método que permite rastrear residuos plásticos hasta las empresas que los fabricaron

. La investigación, publicada en la revista científica Anthropocene, identificó 118 productores, 181 marcas y 214 productos presentes en residuos hallados en una playa del Caribe colombiano, convirtiéndose en una nueva herramienta para comprender el origen de la contaminación por plásticos y fortalecer la gestión ambiental.

. Un equipo de investigadores de la Universidad del Atlántico desarrolló una metodología innovadora que permite rastrear residuos plásticos hasta las empresas y marcas que los fabricaron. El estudio, publicado en Anthropocene, fue probado en seis países y obtuvo en Colombia los resultados más representativos, aportando una nueva herramienta científica para comprender el origen de la contaminación marina.

Las investigaciones sobre contaminación marina han permitido, durante años, medir la cantidad de residuos que llegan a playas y océanos. Sin embargo, una pregunta seguía abierta: ¿de dónde provienen realmente esos plásticos que terminan contaminando los ecosistemas costeros?

Un equipo de investigadores, liderado por el profesor Nelson Rangel Buitrago, de la Universidad del Atlántico, desarrolló una metodología capaz de rastrear residuos plásticos hasta las marcas y empresas que los produjeron, un avance científico que abre nuevas posibilidades para estudiar el origen de la contaminación y fortalecer las estrategias de gestión ambiental.

El estudio fue publicado en la revista científica internacional Anthropocene y presenta la Clasificación Jerárquica de Residuos Plásticos Inspirada en la Taxonomía (THCPL, por sus siglas en inglés), una metodología que aplica al análisis de los residuos plásticos los principios de clasificación utilizados por la biología para organizar los seres vivos.

“Durante décadas hemos contado y pesado la basura plástica, pero rara vez la hemos conectado con su origen industrial. Este sistema permite leer una playa como un registro de los patrones de consumo y producción, no solo como una acumulación de residuos”, explicó Rangel.

Colombia aportó el caso más representativo

La metodología fue puesta a prueba en playas de Colombia, Panamá, Brasil, Marruecos, Italia y España, utilizando un mismo protocolo internacional de recolección y análisis.

Los resultados más significativos se obtuvieron en una playa ubicada entre Galerazamba y Punta Astilleros, en el Caribe colombiano. Allí, los investigadores lograron identificar 118 productores diferentes, 181 marcas comerciales y 214 productos específicos, cifras que representaron la mayor diversidad registrada dentro del estudio.

De acuerdo con los autores, estos resultados evidencian la complejidad de los patrones de consumo asociados a los residuos que llegan a las costas y demuestran la capacidad del método para reconstruir la trazabilidad de los plásticos presentes en el ambiente.

Las empresas con mayor presencia en los residuos analizados

Según el estudio, entre los productores identificados con mayor frecuencia se encuentran compañías ampliamente reconocidas en los sectores de bebidas y alimentos.

“La compañía Coca-Cola ocupó el primer lugar (10,6 %), seguida de grandes productores nacionales y multinacionales como Postobón S. A. (7,9 %), Bavaria – Anheuser-Busch InBev (7,5 %), Grupo Diana (7,5 %) y PepsiCo (6,4 %). Esta distribución refleja un sistema de consumo complejo y diversificado, donde tanto las corporaciones globales como los productores regionales contribuyen de manera importante a la región costera”, destaca la investigación.

Los investigadores aclaran que el sistema tiene un carácter descriptivo y no busca atribuir responsabilidades legales a las empresas. Su propósito es ofrecer evidencia científica verificable sobre los productos que terminan formando parte de la contaminación costera.

“La metodología permite generar información útil para comprender mejor las dinámicas de producción, consumo y disposición de residuos, así como fortalecer instrumentos de política pública orientados a la gestión ambiental”, señala el estudio.

La investigación plantea que este sistema puede convertirse en un apoyo para mecanismos como la Responsabilidad Extendida del Productor, mediante los cuales las empresas asumen parte de la gestión de los residuos derivados de los productos que ponen en el mercado.

Además, permite comparar regiones, monitorear cambios a través del tiempo y vincular los datos ambientales con decisiones de gestión y planificación, sin modificar los protocolos de monitoreo que actualmente se utilizan.

Conocer el origen de los residuos, clave para enfrentar la contaminación

Los plásticos representan entre el 80 % y el 85 % de la basura marina presente en el planeta y constituyen una de las huellas más visibles de la actividad humana sobre los ecosistemas.

Por ello, los investigadores proponen interpretar estos residuos como auténticos “tecnofósiles”: vestigios materiales de los patrones de producción y consumo de nuestra época que podrían permanecer durante siglos en los registros geológicos del futuro.

Para Colombia, la metodología desarrollada por la Universidad del Atlántico abre nuevas posibilidades para convertir los residuos dispersos en información científica útil para la toma de decisiones y la protección de los ecosistemas costeros. La herramienta no se limita a registrar los objetos encontrados en las playas. También permite reconstruir el origen de los residuos, identificar tendencias de consumo y comprender las dinámicas que hay detrás de la contaminación plástica.

De esta manera, cada fragmento recuperado en la costa deja de ser únicamente basura y se convierte en una fuente de información capaz de aportar evidencia para la gestión ambiental y el diseño de estrategias orientadas a reducir uno de los principales desafíos que enfrentan hoy los océanos y las zonas costeras.

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