Su presencia en la rectoría de la Universidad del Atlántico ya era insostenible.
Por Chachareros
Carlos Prasca, tras una aceptable carrera académica que le permitió arrancar de cero con el Instituto Universitario Técnico del Atlántico (Iticsa), cometió el pecado al cual pocos hombres que no tengan el temple y la catadura moral necesarios, pensar que el poder en los cargos públicos dota a los seres humanos de un revestimiento especial con un teflón que los hace, creen ellos, inmunes a toda crítica.
Y fueron, precisamente, esas críticas constantes como la gota de agua que hace el hueco en la dura roca, lo al final lo derribó del pedestal en el cual lo habían trepado sus padrinos políticos pensando que no tenía pies de barros, ni mucho menos contaba con el temple de acero de Ulises el de Itaca, para no dejarse seducir de tantas sirenas encantadas que rodean a quienes detentan el poder en un ambiente universitario.
Ya no tenía otra salida. Y fue lo que se confirmó este jueves: el rector de la Universidad del Atlántico, Carlos Prasca, tomó la decisión de renunciar a su cargo.
Según lo anunciado por la institución educativa, la renuncia se presentará de manera formal este viernes ante el Consejo Superior de la institución y aplicará en el momento en que terminen sus vacaciones, es decir en 46 días.
La noticia se conoce en momentos en que se adelantaba este jueves en la noche la marcha de antorchas y disfraces, por parte de los estudiantes de la Universidad.
Hay que recordar que uno de los principales motivos de esta protesta en la capital del Atlántico era exigir la renuncia del actual rector, debido a la presencia del Esmad en las últimas manifestaciones estudiantiles.
“Le queremos decir al gobernador Verano que no aceptamos esas vacaciones de Prasca. Nuestra exigencia es la renuncia inmediata del rector del alma mater (…) los estudiantes, profesores y trabajadores estamos unidos con ese objetivo” expresó Junior Villarreal, líder estudiantil de Uniatlántico.
Según lo anunciado por la universidad, la renuncia se presentará de manera formal este viernes ante el Consejo Superior de la Institución y aplicará en el momento en que terminen sus vacaciones, lo que será en 46 días.
Ante la noticia, los estudiantes estallaron en emoción y lanzaron gritos de júbilo, pues este era el principal objetivo de la marcha.
“Creo que él se dio cuenta que cometió un error y fue grave. El hecho de haber ingresado a la fuerza pública de una forma brutal fue devastador. De igual manera se refirió a nosotros los estudiantes como vándalos y no lo somos”, señaló el líder estudiantil Juan Carlos Quiroz.
Hay que destacar que La marcha partió a las seis de la tarde de la calle Murillo con carrera 8 y finalizó en la tradicional Plaza de la Paz, donde los estudiantes culminaron la protesta con actos en torno a los derechos de la educación pública.