La atleta colombiana escribió esta semana una de las páginas más brillantes en la historia del deporte colombiano.
Por: Chacharero
Caterine Ibargüen logró la medalla de oro en la gran final de triple salto con un registro de 14.90, superando los 14.85 con los que había ganado en el Mundial de Atletismo en Moscú en el año 2013.
Desde el primer intento Caterine dejó en claro que iba en busca de la presea dorada. En su primer salto, registró 14.47, siendo superada solo por la bulgara Gabriela Petrova quien alcanzó 14.52. Caterine Ibargüen llegaba al Mundial de Pekín con 31 años y 28 victorias de manera consecutivas, además, con los títulos de Moscú 2013 y Juegos Panamericanos.
Hanna Knyazyeva-Minenko, de Israel, obtuvo la medalla de plata con un registro de 14.78, mientras que la kazaja Olga Rypakova, con 14.77, logró el tercer puesto.
«Mi secreto es la sangre, las ganas de ganar, la responsabilidad que pongo cuando compito. Río de Janeiro es uno de mis grandes objetivos, Río es la cereza que le falta al pastel, seguiré trabajando para eso», señaló la atleta colombiana Caterine Ibargüen en una conferencia de prensa en el estadio Olímpico de la capital china.
«Toda competencia tiene una gran importancia, pero el Mundial era especialmente importante porque quería seguir manteniendo el título para mi país. Ameritaba estar bien y disfrutarlo, tenía que hacer cada salto de forma excelente. Estoy muy contenta con el resultado», aseguró.