Personajes del deporte, como Sebastián Viera, arquero del Junior; líderes de la Iglesia, como el padre Cyrilus, y muchos más, unidos por Catedratón.
Por Chachareros
Desde ya la Arquidiócesis de Barranquilla prepara la Catedratón, que este año será el 6 de septiembre en el Salón Jumbo del Country Club.
Y no es para menos. Conformaron un equipo de lujo liderado por el Arzobispo Jairo Jaramillo; su escudero mayor, el obispo auxiliar Víctor Tamayo «Tamayito»; y el bastión de La Paz, el padre Cyrilus Swinne. Con la energía de esos tres, se construye una catedral.
Pero la Arquidiócesis se ha propuesto varias metas y para eso se necesitan más fuerzas. Por eso convocaron a un buen arquero, Sebastián Viera; a un buen animador, Guillermo Escalante, quien vino con familia abordo, su esposa y su bella bebé que es imagen del evento; llamaron también a un ‘Fantasma’, Edwin Gómez; a cantante de garganta fina, Juan Carlos Lora; y a los talentosos Ángel y Marlon.
Ellos tendrán la misión de unir las fuerzas de los barranquilleros para lograr el recaudo económico, y así cumplir los siguientes objetivos:
– Sembrar 250.000 semillas de roble en el Atlántico
– Construir templos parroquiales en los barrios 7 de abril, Rebolo, Villas de San Pablo, Las Margaritas (Soledad) y en el Corregimiento Arroyo de Piedra.
¿Qué trae Catedratón este año?
El lema “Siembra tu corazón, cosecha paz” nace del llamado del Papa Francisco de cuidar el planeta, a través de la Encíclica ‘Laudato Si’. Es por ello que se ha organizado una campaña que busca incentivar la siembra de 250.000 semillas de Roble, árbol emblemático de Barranquilla, en todas las realidades de la sociedad, y que éste sea un acto para sembrar amor y buenas actitudes para contribuir a la construcción de una mejor sociedad.
Las semillas se distribuyen en las parroquias y en la oficina de Catedratón en la Curia Arquidiocesana envueltas en un sobre ecológico que contiene las instrucciones para la siembra y custodia de las mismas, con el objetivo de que la siembra mitigue las afectaciones de las deforestaciones ambientales de la zona.
Con lo recaudado en 2015, se beneficiarán 5 parroquias en el Atlántico, cuyas realidades sociales, económicas, de seguridad y vulnerabildad comunitaria, hacen necesaria la presencia de un templo parroquial que permita la reconstrucción del tejido social a partir de la esperanza de sus habitantes con la propagación de la evangelización en su territorio.
Las parroquias son Santa Margarita María de Alacoque, del barrio Las Margaritas en Soledad, Madre Bernarda Butler del barrio 7 de Abril, San Miguel Arcángel del barrio Rebolo, la comunidad parroquial Villas de San Pablo en Juan Mina y Santa Lucía del corregimiento de Arroyo de Piedra en Luruaco, cuya parroquia fue consumida por un voraz incendio.
De igual manera se continuará con el aporte a los demás frentes de Catedratón y para la erradicación de la pobreza extrema, a partir del apoyo al Programa de Mejoramiento de Vivienda a familias de escasos recursos del Departamento, beneficiándolas con la construcción de pisos de cemento, remplazando los de arena e instalando acometidas internas de agua potable en sus hogares.