El artista mide la fuerza de sus canciones con el termómetro del público, si canta o tararea sus interpretaciones.
Por Francisco Figueroa Turcios
En la presentación que hizo en La Cueva, Carlos Palacio, reconocido como ‘Pala’, al lado del cantautor uruguayo Jorge Drexler y de Roberto Camargo, en el marco del noveno Carnaval de las Artes en Barranquillla, el público que asistió no solo le pedía sus canciones sino que lo acompañaban a interpretarlas cuando le correspondía el turno al compositor antioqueño.
La figura de ‘Pala’ sobresalió como un compositor ingenioso y certero, magistral en el uso del castellano y en el recurso de la ironía esparcida por sus canciones. Fue un verdadero mano a mano entre estos tres artistas, cada uno de ellos sacó a relucir su mejor repertorio musical, con apuntes picarescos que mantuvieron al público en el máximo éxtasis.
Carlos Palacio se autodefine como un «escritor de canciones» en la búsqueda del placer y de la felicidad personal, lo concibe también como la búsqueda del disfrute, casi como una religión. «Canto desde que tenía 12 años, yo quería ser como Silvio Rodríguez.
Pala entrevistado por Francisco Figueroa Turcios
Ser un cantautor, guitarrista y poeta cubano, exponente característico de la música de su país surgida con la revolución de la guitarra como Silvio, obviamente que con mi propio estilo. Sin duda que Silvio Rodríguez, fue mi guía», reconoce Carlos Palacio. No quería ser como él, para imitarlo, sino para aprender de sus canciones y tocar.
Y no es primera vez que Carlos Palacio y Jorge Drexler comparten escenario, ya lo habían hecho el 23 de febrero del año anterior en el teatro Metropolitano, en Medellín, de allí que se entienden a la perfección y le ofrecieron a los asistentes a La Cueva un espectáculo extraordinario.
Pala considera que la música para él conecta con la felicidad y sus ojos brillan cuando sube a la tarima para hacer la presentación, y tiene una musa que lo inspira en cada concierto, es su esposa Piedad Monsalvo, y tiene un ritual para reafirmar que todo gira al rededor de ella: le estampa un beso en la boca antes de cada actuación. En La Cueva no sería la excepción.
Faceta tardía…
Ilustres personalidades también se deleitaron de la buena y poesìa
Carlos Pala estudió medicina en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, pero su amor por la música fue más fuerte, por lo que no dudó un segundo en irse estudiar en el Instituto Superior de Artes de la Habana, para cumplir con el sueño de su vida, encontrar la felicidad a través de escribir canciones.
Valió la largas colas
«Algo que marcó mi vida fue cuando atendía un parto en una clínica de Medellín, sufrí una especie de epifanía, de esas que ocurren en las películas donde se abre el cielo, canta un coro de ángeles insoportables y el protagonista tuerce los ojos, y entendí que si quería ser feliz no podía ser médico».
Así que, por pragmatismo básico, terminó sus estudios de Medicina y acto seguido se fue a estudiar música a Cuba, una decisión de la que jamás se arrepiente, «porque soy un hombre feliz, con mi arte de escribir canciones», relata Pala, mientras de reojo mira todos los movimientos que suceden en el escenario, esperando el llamado para iniciar la presentación al lado de Jorge Drexler y Roberto Camargo.
Jorge Drexler continúa en una lucha sin cuartel con el sonido, hasta el punto de sacarlo de casillas, es un perfeccionista. Mientras eso sucede, Pala, a toda velocidad, responde los interrogantes del Portal Web Lachachara.co
«Yo no creo en la inspiración. Si ese fuera el motor del trabajo creativo, carecería de cualquier mérito. Creo en el trabajo incansable y en el desarrollo de un método. Comparto la filosofía que expone Gabriel García Márquez en sus Doce Cuentos Peregrinos cuando dice que el buen creador se reconoce más por lo que desecha que por lo que publica».
Pero jamás pasó por la mente de Carlos Palacio que una nueva pasión se le sumaría en su vida: ser escritor de columnas.
«Es una faceta tardía. Comencé a escribir en forma seria hace cinco años y lo fui tomando como un oficio. Fue una derivación del gusto de escribir canciones, como un camino natural, escribiendo casi que por rebote una columna de carácter periodístico». Pala hace una pausa en el dialogo y hace una aclaración …»Yo no soy periodista, tengo demasiado respeto por esta profesión, por eso jamás diría, ni acepto que digan que soy periodista. Lo que yo hago es más bien es pulsión por la escritura y en un medio que me permite desfogar eventualmente. Soy un «cazador» de peleas.Tengo el espacio de una semana para escribir mi columna en el Portal ‘Las 2 Orillas’, por lo que cuento con el tiempo para investigar y escribir con pirotecnia y es así como a mí me gusta». Termina su relato en el preciso momento en que Giselle Barceló aparece en el escenario para darle inicio al duelo de Jorge Drexler, Carlos Palacio y Roberto Camargo, una pirotecnia que produjo el Carnaval de las Artes en su novena edición.