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Carla Celia, ciao bambina mía

Desde de 11 indiscutibles exitosos años como directora del Carnaval de Barranquilla. Lo deja en el punto más alto y un Super Museo de estas mundialmente famosos fiestas.

Por Rafael Sarmiento Coley/Prensa Carnaval

Carla Celia Martínez-Aparicio, la pechichona, la consentida de don Antonio Celia Cozzarelli, sorprendió este marte al mundo inmenso que en Barranquilla y el Atlántico se mueve alrededor de una fiesta ancestral y peculiar: el Carnaval de Barranquilla, Patrimonio Universal Cultural de la Humanidad.

“¡Es el momento de agradecer la confianza, la fe y el esfuerzo para dar lo mejor a nuestro Carnaval! ¡Hoy me despido, después de 11 años, pero no es un adiós, es un hasta luego … siempre estaré con el corazón acá!”, esta mujer que parece tener temple de acero y una coraza de hierro en el corazón. Pero, qué va. A la hora de las despedidas no hay alma que logre contener las lágrimas. ¡Es que fueron 11 años de trabajo, en ocasiones, día y noche, resolviendo problemas, poniéndole pecho a berrinches y bochinches! Porque no sea crea que todo es tan lindo como el desfile de la Gran Noche de Guacherna, la Lectura del Bando, la Coronación de la Reina -previo todo y libreto de obra de teatro de intrigas, manoseos y pataletas de ahogado cuando se enteran de que ya desde meses atrás ha sido escogía la reina porque su papá, a quien le sobran muchos milloncejos en las cuentas bancarias, s compromete a asumir todos los gasta que demanda ser la Soberana del Carnaval.

Sin ocultar esa nostalgia profunda que los argentinos mastican al cantar: “Gime bandoneón tu tango grises”, Carla carrasqueo, de pie, firme, y espetó: “Mil gracias por creer, por estar siempre, por trabajar, y por tantas otras cosas que me han enseñado en estos años. ¡Me voy con la satisfacción del deber cumplido, me entregué por completo a esta pasión que es para un barranquillero su Carnaval! ¡Por tanto, Gracias!”

Aquellos tiempos del Carnaval en manos de los políticos

En verdad hay que reconocer el empeño de los alcaldes barranquilleros de los últimos 20 años por rescatar la imagen, la decencia y la moralidad de las tradicionales fiestas, que, desde comienzos de los años 70, por desgracia, estuvieron en manos de los políticos más corruptos que había en esa época en esta sección del país (no tan hambrientos por plata y poder, como los de ahora). Aquellos era unos pobres diablos que se conformaban con rotarse el manejo de la Junta del Carnaval, para imponer las Reina, nombrar en puestos claves a calanchines cómplices para cobrar por la publicidad en las carrozas, la taquilla del Festival de Orquestas.

Y para los hacedores del Carnaval, ¡Nada! Por culpa de uno de esos malandrines que le tocó en mala hora el turno para, en calidad de ‘Honorable Concejal’, mangonear la junta del Carnaval, quien en una reunión de junta -que en realidad eran “un zambapalo, un despelote”, como recordaría el exsenador y exconcejal Eugenio Díaz Peris, muchos años después saboreando una paella unos vinillos en su refugio en la urbanización el Santuario de la Virgen. El malandrín del cuento, de cuyo nombre no es muy meritorio recordar, es mejor echarle tierra, dijo en esa reunión de junta que “esos son unos vagos que todos los años no hacen más que rumbearse el Carnaval como gotereros, porque no son capaces de pagar por una botella de ron blanco”.

Lo peor ocurrió cuando la entonces esposa de uno de los concejales más agresivos poco menos que un rufián de cantina paisa. Cuando todas las reinas de barrio estuvieron inscritas. Se fue a visitar barrio por barrio, previo estudio “sociológico y económico de la familia de la candidata”. Ya definida la ‘víctima’ hablaban a solas con la escogida y sus padres o representantes, y le soltaban la bomba de una: “¡Si ustedes quieren que su candidata sea la reina del barrio y luego sea la Reina Popular, nos tienen que garantizar 500 votos para la candidatura de mi esposo que va a seguir en el Concejo”! Por lo general la gente aceptaba el vergonzante trato.

Y todo el mundo tenía que cumplir a las buenas o a las malas. En una ocasión hubo un episodio macondiano. El entonces concejal, Jorge Gerlein Echeverría (que en paz descanse), se sintió burlado por una de sus líderes en La Chinita. Llegó al frente de la casa. No llamó a la puerta, sino que estacionó un grandote campero todo terreno con la parte trasera pegada a una ventana de fuertes y gruesos bolillos de hierro. Amarró con candados una guaya de desencallar barcos, al garfio utilizado para halar otro carro o salir de un atolladero. Se montó en su campero, lo prendió y lo aceleró con toda la fuerza del motor de ese monstruo de hierro y se trajo la ventana con todo y casa.

Deja una huella imborrable

Así, de zambapalo en zambapalo, el Carnaval fue quitándose el estiércol de aquellos malandrines que se había apoderado a la brava del manejo de unas fiestas populares que siempre han sido una mina de plata. Solo que antes iba a parar al bolsillo de los malandrines y sus calanchines. Era tal el desprestigio, hasta cuando algunos alcaldes honorables que llegaron en los tiempos en que todavía eran designados a dedo (la elección popular de Alcaldes fue a partir de 1989, y de Gobernadores a partir de la vigencia de la Constitución de 1991), decidieron acabar con todas esas vagabunderías.

A dirigir el Carnaval llegaron figuras de la taya de Mireya Caballero, Cecilia ‘Chechi’ Donado, Roberto De Castro, y Amira Rey, quien duró 7 años en el cargo. Le faltaron 4 para igualar el récord impuesto por Carla Celia, quien este martes Celia oficializó su retiro de la dirección de la entidad ante la Junta Directiva, con una emotiva despedida que presentó sus logros y agradeció a quienes hicieron posible el crecimiento de la Fiesta en sus once años frente a la organización. Estará en el cargo hasta finales de abril.

Así finaliza su gestión cultural, de innovación y desarrollo con grandes resultados para el Carnaval y sus hacedores, la creación de programas para su salvaguarda, nuevos eventos y obras como el Museo del Carnaval que hacen parte de la transformación de la ciudad, su posicionamiento en la industria creativa y consolidación como referente patrimonial y cultural nacional e internacional.

“Lo mejor de mi vida

“Ha sido la mejor experiencia de mi vida, con aciertos y aprendizajes que hacen parte de esta gran lección. Aquí se queda un pedazo de mí, de mi historia, de mi corazón y mi legado por este amor tan grande al Carnaval de Barranquilla”, afirmó Carla Celia.

Carla asumió la dirección para el Carnaval 2010, con un liderazgo estratégico y un sello de innovación creando programas para la participación, el reconocimiento, estímulos, formación y preservación de las tradiciones y sus hacedores.

Su huella indeleble

De su legado quedan grandes obras de infraestructura cultural como el Museo del Carnaval que impulsó al Barrio Abajo como primera Área de Desarrollo Naranja del país, también la Sala Interactiva y el Centro de Documentación en la Casa del Carnaval.

La creación de eventos como Baila la Calle, el Semillero, Noche de Orquestas y Malecón de Carnaval con gran aceptación del público y mejoramiento de otros que merecieron premio internacional para Carnaval S.A.S.

Su enfoque artístico deja huella en los oficios tradicionales como la evolución de las carrozas, con proyectos de emprendimiento como la Fábrica de carrozas que impulsó una nueva generación de maestros que hoy producen para todo el país y Carnaval hecho a Mano que promueve los saberes, técnicas y productos de los artesanos.

La implementación del Plan Especial de Salvaguarda (PES) con programas para la sostenibilidad patrimonial del Carnaval especialmente en formación con el Diplomado de Carnaval,El Viaje del Carnaval, Talleres y capacitaciones para hacedores y gestores, la evaluación de grupos folclóricos para protección de las expresiones, la política de Carnaval de los Niños para preservación y la campaña de cultura ciudadana que promueve comportamientos responsables para la convivencia durante la celebración.

El crecimiento de los grupos y disfraces en un 69%, sus programas Apoyo al Folclor y Adopte la Tradición para garantizar su participación en la Fiesta y aportes de la empresa privada. Estímulos a la excelencia y el Premio Vida y Obra que exalta los tesoros vivos de la tradición.

También institucionalizó reconocimientos a la Industria de artes visuales, diseño y editorial, con el Premio Nacional de Fotografías del Carnaval de Barranquilla, Convocatorias artísticas, el Premio Nacional de Periodismo ‘Ernesto McCausland’ y la Editorial Carnaval de Barranquilla.

A nivel internacional la promoción en 25 países, la creación de la Red y el Encuentro de 13 carnavales del Caribe y la representación de Barranquilla y Colombia en eventos internacionales de turismo, cultura y alto Gobierno.

La transformación digital acorde a la coyuntura actual, la agenda 2021 uno de los retos más grandes de los últimos tiempos con importantes resultados de la conmemoración que llevó el Carnaval a plataformas digitales y televisión, dispositivos interactivos, videojuegos, producciones musicales y cinematográficas que llegaron a millones de hogares reiterando la importancia de la marca Carnaval de Barranquilla y su posicionamiento universal.

Actualmente marcó la pauta para la reactivación artística y artesanal con el Festival de Artes Escénicas, la Tienda Online del Museo y una programación los 365 días del año para continuar promoviendo este atractivo turístico y patrimonio vivo de los barranquilleros.

Carla retomará su carrera artística en la pintura, su restaurante de comida italiana y compartirá más tiempo con su familia, especialmente sus nietos. Tiene propuestas para acompañar programas de formación en arquitectura, artes y asesorías culturales en otras ciudades.

Durante la Junta Directiva presentó su informe de gestión 2010 – 2021 agradeció el apoyo de los Alcaldes, Secretarios, Equipo, Reinas y Reyes, artistas, gestores, hacedores, empresarios, barranquilleros y carnavaleros que acompañaron sus 11 años en la dirección que considera una experiencia que la honra como barranquillera y carnavalera.

La Junta Directiva agradeció su compromiso y respaldó su dedicación al Carnaval de Barranquilla. Existe el mayor compromiso tanto de la Alcaldía Distrital como de la Junta Directiva para continuar con el proceso de transformación de la entidad que se inició en el año 2020, con la reestructuración de su Junta y la elección del Consejo de Patrimonio entre otras acciones de gobierno corporativo.

About author

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey
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