Barranquilleros no han encontrado a Paulina Vega ni a Carlos Vives
Chachareros
Por Chachareros
Se sabe que llegaron este sábado a diferentes horas y en vuelos separados, pero a ciertas horas estuvieron juntos en la vieja Aduana, en la remodelada Intendencia Fluvial y en una discoteca del norte de la ciudad trabajando unas 18 horas de filmación, para un videoclip de tan solo 3 minutos y 29 segundos.
[caption id="attachment_30763" align="alignright" width="171"] «Ya estoy en Barranquilla», dijo Carlos Vives en Instagram, pero no dio la menor pista del sitio en donde se encontraba.[/caption]
El misterio comenzó muy temprano en la mañana, cuando los twitteros empezaron a trinar sobre la supuesta llegada inminente de la Miss Universo la barranquillera Paulina Vega Dieppa. Legiones de fans de la hermosa barranquillera corrieron hacia el aeropuerto, lo mismo que decenas de periodistas, fotógrafos y camarógrafos. ¡Falsa alarma! Quienes sí llegaron en un vuelo comercial y bajaron como cualquier parroquiano fueron el rey vallenato y acordeonista eterno de Carlos Vives, el villanuevero Egidio Cuadrado y otros integrantes del conjunto.
A los seguidores de la Miss Universo se les enfrió la pajarilla y regresaron a sus casas desencantados. Lo mismo ocurrió con la bandada de periodistas, quienes, sin embargo, dos horas después tuvieron que ‘volar’ de nuevo al Ernesto Cortissoz, porque “esta vez sí es en serio, viene Paulina”.
En efecto, la beldad llegó, más los reporteros poco pudieron hacer, ya que la bajaron por una puerta “bruja” del avión, en donde colocaron una improvisada escalera de hierro. El ruido de la mole oxidada alertó a fotógrafos y camarógrafos que alcanzaron a tomar algunas imágenes desde lejos, pues no permitían el acercamiento al sitio por donde bajó la Reina. Un fuerte esquema de seguridad que la esperó en la plataforma 8 del Cortissoz impidió el trabajo de los reporteros barranquilleros. Al descender del avión proveniente de Bogotá, Paulina bajó en compañía de su padre, el médico Rodolfo Vega y varios de sus colaboradores.
[caption id="attachment_30764" align="alignleft" width="229"] «Ya estoy aquí». Sí, pero dónde, de eso nanai cucas. Un Instagram ‘envenenado’.[/caption]
“Ya estoy en Barranquilla, que será una de las protagonistas importantes de mi nuevo video, Son las cosas de la vida”, dijo el artista samario Carlos Vives en Instagram.
De inmediato Miss Universo se montó en una camioneta blanca blindada, que la llevó hasta un hotel del norte de la ciudad donde se hospedará en su estancia en la capital atlanticense. Hasta tarde en la noche de este sábado no se conocía cuál sería la agenda que tendrá Miss Universo en la ciudad antes, durante y después del rodaje. Se supone que el mismo sábado empezaron a grabar. ¿Dónde? Ese fue el misterio que no pudo despejarse en todo el día y parte de la noche. Desde luego que ya varios días antes informaron que los sitios seleccionados para grabar numerosas escenas serían la vieja Plaza de la Aduana, la Intendencia Fluvial y una discoteca del norte de la ciudad. La clave era saber a qué hora estarían en cada lugar. Nunca se supo.
En eso acertó el director del video Christopher Sims, en mantener bajo estricta reserva el horario de grabaciones. Lo hizo al estilo de la CIA. Con ‘informantes’ por todas partes. ‘Informantes humanos’, porque de nada es de extrañar que hayan utilizado drones (avioncitos no tripulados que parecen de juguete pero que son una herramienta de incalculable valía para la inteligencia del servicio de seguridad de Estados Unidos. Estos pequeños aparatos ya están al alcance de los ‘genios’ de Hollywood.
La verdad es que el equipo de seguridad al servicio del rodaje de este video de Carlos vives con la Miss Universo funcionó a la perfección. Por lo que tuvo que haber de por medio toda la parafernalia que utilizan los cuerpos de seguridad norteamericanos cuando se trata de custodiar a un personaje de alto relieve. Y los dos protagonistas de este video, lo son, para orgullo de la Costa Caribe colombiana.]]>