Ricardo Plata Sarabia secretario de Desarrollo Económico Distrital, dice que el sector de la mensajería y ocupación informal, lo que aguantó un poco el desborde del desempleo.
Por Rafael Sarmiento Coley
No será de un solo sopetón. Imposible e irresponsable. Será paso a paso. Piano, piano se va lejano. Lo importante es que “ya se encendieron los motores para poner en marcha sectores productivos de enorme importancia para la economía barranquillera”, sostiene Ricardo Plata Sarabia, secretario de Desarrollo Económico Distrital, el brazo derecho del alcalde Jaime Pumarejo Heins en estos menesteres.
En principio es bueno aclarar que Barranquilla no ha ‘parado’ en seco su actividad económica. Por debajo del silencio de las calles solitarias por el aislamiento preventivo obligatorio se mueven como hormiguitas arrieras miles de personas que se rebuscan con valor y esperanza, porque, de lo contrario, se mueren de hambre ellos, sus hijos y demás familiares. Lo que sería el mundo del absurdo. No los mata el desgraciado Covid-19, pero sí la implacable hambre. Y eso no lo puede permitir, ni evitar, ninguna autoridad en este momento infernal.
Como siempre ocurre en estos casos, hay voces en pro y en contra. Por un lado, están quienes, per se, a manera de los sabios atenienses, aseguran que “Barranquilla no está preparada para una apertura gradual, mucho menos total, cuando ocupa el cuarto lugar en ciudades con contagiados”.
La verdad es que son más las voces que respaldan el esquema de apertura gradual, serio, responsable y de acuerdo con los protocolos y lineamientos del Ministerio Nacional de Salud (Minsalud), y el Instituto Nacional de Salud (INS). Lo repugnante es que, esos mismos que se oponen a la reapertura gradual, estarían haciendo marchas y fijando carteles en contra de la administración “por estar cruzada de brazos sin tomar ninguna iniciativa para que la clase pobre vuelva a tener ingresos para comer”. De eso no cabe la menor duda.
Y, a esos aguafiestas que todo lo ven negativo. Se suman ciertas sectas religiosas que sostienen que, no respetar el castigo de su dios con esta pandemia, es desafiar las fuerzas divinas. Esas son las personas que solo creen en su palabra. No en la de los demás sectores religiosos. Son tan trogloditas e ignorantes que, cuando un contrario hace una oración, lo interrumpen. Y si ese contrario envía un mensaje de su dios, lo borran. Por eso es tan peligroso que la política se mezcle con la religión. Sobre todo, si quienes presumen tener alguna pizca de vocación religiosa, carecen de catadura moral.
En cambio el sector de belleza y peluquería está que brinca en un solo pie, porque vuelven a la vida.El administrador de la peluquería «Don Bigote’, consultado sobre el significado de esta oportunidad para que vuelvan a trabajar, confesó que, «desde ya estamos dispuestos a ser los estilistas permanentes de todo el personal de la Alcaldía, en especial del doctor Ricardo Plata Sarabia. Le haríamos un corte estilo Tom Cruce. Arreglaríamos barba y bigote, recortamos patillas, cortamos pelitos de nariz y orejas, le hacemos un recorte en cejas y pestañas, para que se vea como todo unn ejecutivo. Y a la bella Luz Elena hay que hacerle muy poco:pediquiur, maniquiur, ponerle más ondura y brilla a su cabello, y aplicarle una crema que nos llegó de Rumania de embriones de pato para que le ponga la nariz más filieña».
Lo que reanuda este viernes
María Teresa Fernández, hija de Arturo Fernández Renowitzky, siendo muy niña, conoció muy de cerca al inrmortal Maestro Obregón, pues, él y su padre eran, como se decía en ese entonces, ‘uña y mugre’.
En el espacio que divulgado este jueves por la Alcaldía por todas las redes social, con la conducción y presentación de la versátil Luz Elena Ramos, el secretario de Desarrollo Económico del Distrito, Ricardo Plata Sarabia, explicó de manera muy didáctica que, con el visto bueno de Minsalud y el INS, este viernes se abren nuevos sectores, entre otros, renovación de inmuebles, servicios de limpieza y aseo, en total 8 frente de labores, con todos los protocolos de bioseguridad. Y esta apertura hace parte de un plan gradual.”Seguirán abriéndose otros sectores en forma paulatina.
Bien de Interés Cultural la colección de obras de Obregón en Barranquilla
El centenario del nacimiento de Alejandro Obregón se celebra por lo alto, como el vuelo mismo de la obra del artista, nacido en Barcelona, España, el 4 de junio de 1920, pero radicado desde los 6 años en Barranquilla, donde dejó, como en ningún otro lugar, las huellas de su excelso trabajo.
El natalicio número 100 del artista plástico más importante del siglo XX en Colombia será recordado como el inicio de la declaratoria como Bien de Interés Cultural del Ámbito Distrital, liderado por la Alcaldía de Barranquilla a través de su Secretaría de Cultura, Patrimonio y Turismo.
Mural tierra mar y aire, de Alejandro Obregón, una de sus obras que le demandó mayor dedicación al ilustre pintor barranquillero-barcelonés.
A partir de la ley 1185 de 2008 se crearon los ámbitos especiales de protección, que brindan a los territorios la facultad de tomar acciones concretas respecto a la conservación del patrimonio cultural de su respectiva jurisdicción. Es así como el Programa de Inventario y Declaratoria del Patrimonio Cultural del Distrito de Barranquilla, incluido en el Plan de Desarrollo 2020-2023, busca identificar, valorar y registrar los bienes y manifestaciones que posee la ciudad y que aportan a nuestra identidad Caribe.
Esto, desde que el pasado 26 de diciembre el Ministerio de Cultura expidiera el decreto 2358, que contempla la creación de una nueva categoría para el Patrimonio Cultural Mueble, denominada Bien Mueble asociado a un Inmueble, como es el caso de la colección de obras del maestro Obregón que se encuentran dentro de los conjuntos urbanos del Centro Histórico y la zona de los barrios El Prado, Alto Prado y Bellavista, y los otros aquellos que se encuentran dentro de inmuebles protegidos individualmente.
El inicio de este proceso de declaratoria busca garantizar la protección, conservación y mantenimiento de este conjunto de obras que hacen parte del Patrimonio Cultural Mueble Artístico de Barranquilla. A través de esta se busca llevar a cabo acciones conjuntas con la comunidad para conservarlos, mantenerlos, cuidarlos y restaurarlos, y promover la apropiación de la ciudadanía.
El mismo Mural Tierra Mar y Aire del Maestro Alejandro Obregón, situado en plena vía pública para que lo pudiera apreciar todo amigo del buen arte.
Entre los beneficios que traerá consigo esta declaratoria, además, se encuentra el de acompañamiento y asesoría técnica para la formulación de proyectos de restauración; programas de divulgación y formación que permitan dar a conocer la importancia de estos bienes para generar apropiación social del patrimonio cultural, así como participar en convocatorias de estímulos que generen sostenibilidad. Todo esto, encaminado a impulsar una declaratoria del ámbito nacional que incluya otros bienes y sea reconocida la importancia de la obra del maestro Obregón para el arte nacional.
“Declarar la colección de Alejandro Obregón como Bien de Interés Cultural mueble del Ámbito Distrital es rendirle un homenaje significativo al aporte cultural de este brillante artista, ya que fue en Barranquilla donde consolidó su obra. Fue en esta ciudad, la que hizo suya, donde vivió los años más prolíficos de su carrera, dejando a lo largo y ancho de ella cuadros, murales, esculturas y obras de otras técnicas artísticas en las que supo exponer toda su genialidad”, destacó la secretaria de Cultura, Patrimonio y Turismo de Barranquilla, María Teresa Fernández.
Simbología de Barranquilla. Se puede apreciar en la vieja Aduana de Barranquilla. En esa obra el Maestro quiso plasmar todo lo que para él significó la capital atlanticense.
“Este es el primer paso para lograr la declaratoria nacional, y comenzamos así desde ya a cumplir las metas trazadas en el Plan de Desarrollo de este cuatrienio”, dijo el alcalde Jaime Pumarejo Heins al referirse a este tema.
La Secretaría, con el acompañamiento del Ministerio de Cultura, actualmente realiza la valoración del legado que heredó Obregón a Barranquilla, para cumplir con los pasos requeridos y así lograr la declaratoria de las obras artísticas como nuevo Bien de Interés Cultural del Distrito.
