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«La Costa debe mejorar la educación superior»: Antonio Celia

El presidente de Promigas señala que sobran los dedos de las  manos para citar las universidades de la región que tienen acreditación de alta calidad, lo que es preocupante.

Por Francisco Figueroa Turcios

Antonio Celia, acompañado de los jóvenes ganadores de las Becas Talentos Promigas

Antonio Celia Martínez-Aparicio, presidente de Promigas, es un convencido de que  la educación es la mejor estrategia para superar la pobreza. De allí que desde el 2005 haya decidido apoyar el proyecto  ‘Becas Talentos’ de Jesús Ferro Bayona, rector de la Universidad del Norte.

En la ceremonia en que Promigas reunió a los doce jóvenes bachilleres de la Costa Caribe que ganaron las becas que otorga esta compañía, Antonio Celia Martínez-Aparicio mostró su preocupación por las pocas universidades de esta región del país que tienen acreditación de alta calidad, lo que, sin duda, es un detonante que la pone en desventaja con el interior del país.

«Nosotros estamos rezagados en materia de la calidad de la  educación superior. En la Costa hay muchas universidades, pero solamente acréditadas tenemos cinco: Universidad del Norte, Universidad de Cartagena,  la Universidad Técnologica de Bolívar, la Armada de Cartagena y la Armanda de Bolívar.

Para este líder costeño es necesario trabajar para tener más instituciones educativas acreditadas, especialmente las de educación pública, que dan acceso a jóvenes de escasos recursos. «Debemos hacer una cruzada para que todas las universidades públicas estén acreditadas en calidad. Tenemos que lograr que la educación de calidad sea para todos», sostuvo Celia.

Otros observadores que asistieron al acto señalaron que es inaudito y lamentable que de las cinco universidades de la Costa Caribe acreditadas, una sola es de Barranquilla. Las otras cuatro son de Cartagena.

Lo que se preguntaban los observadores y empresarios que apoyan otras fundaciones que también otorgan becas es qué hacen las otras tantas universidades de Barranquilla que no logran alcanzar la acreditación a pesar de que son más viejas que la Uninorte.

Casi todas nadan en ríos de plata que derrochan en fachadas de mármol, edificios de lujo e ‘inteligentes’. Ya es hora de hacer algo para que la región despierte y le pida al Gobierno Nacional que sea más drástico con el seguimiento a las instituciones, tanto  tanto públicas como privadas.

«Las públicas (aquí la única es la Universidad del Atlántico) porque tienen la obligación moral de ser las primeras en ser acreditadas. Y las privadas porque no son propiedad de los zánganos que viven de ellas. Supuestamente son fundaciones sin ánimo de lucro que deberían invertir el 80 por ciento de sus ingresos en elevar sus niveles catedráticos y pedagógicos para lograr la acreditación», señalaron los observadores que participaron en el evento.

La preocupación por la calidad educativa en la región es constante. Es sorprendente el derroche de plata invertido en construir costosos edificios, hacer rumbas universitarias para recoger plata y pagar millonarias cuentas de publicidad con el fin de que ciertos medios nunca hablen de la pésima calidad que ofrecen. Instituciones que son – insistimos- pura fachada en manos de holgazanes que viven rascándose la barriga, al lado de una piscina en su casa con un vaso de whisky en la mano. Otros que hasta en el patio de sus mansiones tiene jaulas con loros, micos y águilas imperiales.

El liderazgo

Antonio Celia es un barranquillero a quien se le considera uno de los líderes del sector empresarial de la Costa Caribe. Hijo de otro barranquillero entrañable y brillante colega, columnista de una prosa esquicita y fácil, que se lee como tomarse uno un vaso de agua fresca, Antonio Celia Cozzarelli. Y por los lados del apellido materno Martínez Aparicio, necesariamente hay que recordar que fueron unos patricios conservadores que fundaron y mantuvieron casi durante medio siglo el entonces mejor periódico de la Costa, La Prensa, ‘papá’ de El Heraldo porque los primeros ejemplares tuvieron que imprimirse en la rotativa del diario conservador, y para que pudiera salir El Heraldo con calidad, tuvieron que llevarse media redacción de La Prensa, incluido el director adjunto y editorialista Juan B. Fernántez Ortega.

Dice Antonio Celia Martínez Aparicio, con sobrada razón, que «la educación es el instrumento más poderoso para tener  grandes líderes, porque el futuro de la región esta en manos de estos jóvenes que hoy son privilegiados de pertenecer al proyecto ‘Becas Talentos Promigas’, que les garantiza una educación de calidad en la Universidad del Norte».

Antonio Celia escucha a Valentina Figueroa Quiroz exponiendo porqué decidió estudiar Ingenería Industrial.

Antonio José Cadavid Márquez del colegio La Nueva Esperanza de Turbaco y Ana Gabriela Flórez Sáez del colegio Biffi de Cartagena fueron los favorecidos con las becas por Bolívar. Juan Camilo González de la Fundación Educativa Montelíbano y Andrea Puerta Prada del Liceo Pupo Jiménez de Montería, representarán al departamento de Cordoba.

El departamento de Sucre a través de Jorge Andrés Verbel Pérez del colegio Pestalozziano de Corozal accedió a una beca. El departamento del Atlántico obtuvo siete becas:Valentina Figueroa Quiroz, Sebastían Mejía Villanueva y Lina Mercado Anaya del Colegio Nuevo Prado; Álvaro Herrera Coronel y Miguel Segrera del Instituo Alexander Von Humboltd; Andrea Valentina Díaz,Colegio María Auxiliadora; y  Valentina Rueda del Instituto La Enseñanza.

Valentina Figueroa Quiroz,  y Jorge Verbel estudiarán  Ingenería Industrial;Sebastían Mejía Villanueva y Juan Camilo González, Ingenería Electrónica;Lina Mercado Anaya y Andrea Puerta Prada,  Administración de Empresas; Álvaro Herrera Coronel, Ingenería Eléctrica; Miguel Angel Segrera Gutiérrez,  Andrea Díaz Colina y Valentina Rueda Ingenería Mecánica; Antonio Cadavid Márquez, Ingenería de Sistemas y  Ana Gabriela Flórez Sáez , Derecho.

160 estudiantes se han beneficiado al cumplir 11 años del proyecto ‘Becas Talentos Promigas’ a través de una inversión de 7.290 millones de pesos. Este fue fundado con el objetivo de otorgar cupos anuales con una cobertura del 100% en la matrícula de pregrado e idiomas durante toda la carrera del beneficiario. El convenio con la Universidad del Norte se hizo realidad en 2005.

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