Icono del sitio La Cháchara

Aniceto Molina, uno de los grandes entre los grandes

Este lunes murió a los 76 años en el hospital de San Antonio, Texas. Fue el primer colombiano que incursionó con la música de acordeón, primero en México y luego en EU. 

Por Rafael Sarmiento Coley

Aniceto Molina, en su época de oro.

Aniceto de Jesús Molina Aguirre nació en el corregimiento de El Campano, Municipio de Pueblo Nuevo, Córdoba, pero muy niño se traslada a Sincelejo en busca de los aires musicales que se concentraban en la Plaza de Majagual.

Después de lucha y luchar, logró imponer su primer tema, ‘Así soy yo’, que todavía se escucha en las radioemisoras. Fue tema de primer lugar durante muchas temporadas. Ese éxito le abre las puertas para viajar a México a una gira incierta que, pocos meses después, lo convierte en el rey Sabanero del Acordeón, con temas como ‘Josefina’, ‘La burrita’, ‘Perro con rabia’ y tantos otros. En 1984 traspasa la frontera y se instala en San Antonio, Texas. Impone la modalidad de que es el primer músico colombiano con contar con tarima rodante, equipada de sonido, luces, equipos e instrumentos, además vagones de habitaciones cómodas para que los músicos se sintieran en un hotel cinco estrellas.

Su legado musical lo hizo merecedor del remoquete de embajador de la cumbia y el vallenato ante el mundo.

A los 76 años se apagó la voz del cantautor cordobés Aniceto de Jesús Molina, conocido en el mundo artístico como ‘el Tigre Sabanero’.

Aniceto se paseó por los mejores escenarios de México, San Antonio y San Francisco.

Una complicación pulmonar le arrebató la vida al artista oriundo de Pueblo Nuevo (Córdoba), autor de recordadas piezas musicales como El Peluquero, El Diario de un Borracho, Cumbia Sampuesana y Cumbia Cienaguera, entre otras más. Aniceto murió en la tarde de este lunes en un hospital de Texas, Estados Unidos, donde estaba internado desde hacía varios días.

«Con lágrimas y con el corazón destrozado hago saber al público, amigos y medios de comunicación, que mi padre Aniceto Molina acaba de fallecer en el University Hospital de San Antonio Texas; agradezco por sus oraciones, plegarias y todos los buenos deseos que tuvieron hacia mi padre», escribió su hijo Johnny Molina, según un diario internacional.

Su legado musical lo hizo merecedor del remoquete de embajador de la cumbia y el vallenato ante el mundo.

Salir de la versión móvil