Icono del sitio La Cháchara

Análisis.- Los de la U quedaron con los crespos hechos

Los cinco nombramientos de importancia no satisfacen las expectativas que los 11 senadores de dicha colectividad, oriundos de la Costa Caribe, tenían. 

 Por Rafael Sarmiento Coley, Director

En un principio se quemaron castillos de luces y se lanzaron cohetes por el nombramiento de jóvenes mujeres costeñas en puestos claves del Gobierno Nacional. Ese fue el primer impacto. Altamente positivo.

Cecilia Álvarez, ministra de Comercio, Industria y Turismo.

El comentario general era ¡qué bueno, Natalia Abello Vives en el Ministerio de Transporte! Es un tremendo reto para ella. Pero es una joven muy capaz e inteligente. Con toda seguridad hará las cosas bien.

Lo de Gina Parody, otra joven de origen barranquillero aunque desde hace años vive en Bogotá y estuvo en Estados Unidos en un año sabático para quemar algunas penas, también fue de un emocionante estímulo para la mujer costeña. Una labor brillante en el Sena, abre las puertas para que ahora sea, a mucho honor, la Ministra de Educación Nacional.

Cecilia Álvarez Correa y Glenn, la cienaguera-barranquillera de poderes omnicientes y fuerza sobrenatural, pasa del Ministerio del Transporte al de Comercio, Industria y Turismo. Es una mujer de armas tomar. Se le mide a todos los retos y asume las posiciones más riesgosas que cualquier ser humano se pueda imaginar. Por algo Uribe le perdonó muchas travesuras y hasta le facilitó las cosas para que se fuera a un año sabático a Estados Unidos. Se dice que es una computadora humana. Su cabeza guarda muchas cosas explosivas y delicadas. Por eso muchos detentadores del poder que la han tenido a su servicio, prefieren tenerla de amiga, y mejor, si pueden tenerla cerca. Por algo será.

Tatyana Orozco, quien venía desempeñando el cargo de directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP), pasa a un campo que a ella le gusta mucho: directora del Departamento de Prosperidad Social. Es una mujer sensible. Que conoce de cerca la pobreza y la miseria del bajo mundo ( underground) de pueblos y ciudades. El cargo le llega como anillo al dedo.

Y en Colciencias, Janeth Giha, una científica, algo que le viene de los genes. Ha sido siempre su pasión. Si la dejan trabajar, hará lo que Colombia necesita para salir del más completo ostracismo en el cual se encuentra en materia de investigación científica y en apoyo a instituciones y grupos particulares que se dedican a estas trascendentales materias.

Bernardo ´Ñoño´ Elías, Senador de la U por Córdoba.

Como se ve, un selecto equipo de mujeres notables. Pero. Nunca falta el bendito pero. Ninguna de ellas pertenece a las dinastías políticas que ponen los votos en la Costa. A las dinastías que movieron las maquinarias para que Santos ganara en la segunda vuelta. Porque fue, sin la menor duda, la altísima votación que logró el candidato-presidente en la región, la que lo salvó de la derrota frente a Óscar Iván Zuluaga.

Por eso salió a flote este martes el malestar de los 11 congresistas costeños de la U. El senador cordobés del Partido de la U Bernardo ‘Ñoño’ Elías fue el más frentero: “El gabinete no representa a toda nuestra región, ni se compadece con el tremendo esfuerzo que hicimos para la segunda vuelta”.

José David Name Cardozo, el presidente del Congreso, fue más discreto y moderado: “La Costa está rezagada en materia presupuestal”. A lo mejor lo que quiso decir es que lo seguirá estando, porque no hay, en el grupo de las nombradas en los cargos endosados a la Costa Caribe, un interlocutor válido y de perrenque, que defienda con ardentía los intereses de la región a la hora de repartir el presupuesto nacional. No lo hay.

Otro senador costeño salió con una frase cantinflesca: “el presidente actúa con coherencia con la región”. Otro senador barranquillero consultado dijo: “a mí no me ponga nombre ni retrato, porque voy a decir algo que no le va a gustar a mucha gente. Esas muchachas que nombró el Presidente Santo dizque en representación de la Costa no representan a nadie, sino a ellas mismas, a su grupo, que es como una logia, una cofradía, una legión, una etnia, que forma su gritería cuando alguien se atreve a decirles alguna verdad. Entonces alude la defensa del derecho a la igualdad, a la libertad, al libre derecho del desarrollo de la personalidad. Yo respeto eso. Pero a mí que no me vengan con cuento. Mejor dicho, ahora que está de moda el cartel de los precios de los pañales, este es otro cartel”.

Salir de la versión móvil