El Movimiento Mira, que estuvo en el ojo del huracán por la forma en que manejan la política y una secta religiosa, investigada por supuesto lavado de activos, interpuso tutela.
Por Chachareros y Agencia Terra
Una tutela interpuesta por el Movimiento Mira ordenó al Consejo Nacional Electoral (CNE) realizar el reconteo del 14% de la votación al Senado, en un plazo máximo de 20 días.
Entre los alegatos del movimiento, que días antes de las elecciones parlamentarias estuvo en el “ojo del huracán” por cuenta de la polémica desatada por su cofundadora, María Luisa Piraquive, están las irregularidades que se presentaron con el plumón.
Pero, antes de seguir con la pluma o bolígrafo que se usó para firmar la tarjeta electoral, es bueno recordar que el Mira estuvo en la mira de varios organismos de control a raíz de numerosos escándalos por la forma en que recauda dinero a cántaros de los casi hipnotizados seguidores de ese grupo religioso que tiene todos los visos de secta. La señora Piraquive, en un acto de soberbia, no dejó que un parapléjico subiera a la tarima a brindar una oración y declaró la discriminación contra las personas que sufrieran cualquier tipo de discapacidad.
Por esa actitud se le vino encima la sociedad civil que defiende a las poblaciones vulnerables, a los que sufren algún tipo de discapacidad. Además, le cuestionaron seriamente a María Luisa Piraquive la falta de piedad, siendo ella líder de un movimiento que presuntamente promueve la espiritualidad, la caridad y la bondad.
Las denuncias de Iván Moreno
La Fiscalía y la Dian abrieron procesos por separado por supuesto lavado de activo del Mira y por captar dinero presuntamente en forma ilegal, tanto en Colombia como en las numerosas iglesias que tiene en Estados Unidos. Además, el Mira tiene escándalos no aclarados como el denunciado por el propio hijo de la pastora María Luisa Piraquive, Iván Moreno Piraquive, quien en el 2006 denunció ante la Fiscalía que su padre Luis Eduardo Moreno, nacido en Pereira el 28 de octubre de 1934 y fallecido en Bogotá el 9 de mayo de 1996, no murió de muerte natural como lo quiso hacer aparecer su madre María Luisa, sino que fue asesinado.
Iván Darío Moreno Piraquive agregó en su denuncia que su padre “era un hombre sano, honesto, consagrado espiritualmente a su fe cristiana. Vestía siempre de blanco de pies a cabeza, como símbolo de pureza. Se oponía con furia a que se construyeran templos suntuarios. Prefería lo sencillo. No quería que los dirigentes de la iglesia se vistieran de manera suntuosa. Y tampoco quería que vivieran en la opulencia a costa de esquilmar el bolsillo de los feligreses. Creía en un proyecto de expansión paulatina de la iglesia hacia otros países, en especial Estados Unidos, pero rechazaba de manera frontal que la iglesia mezclara los asuntos religiosos con los políticos”.
Lo malo es que, de la noche a la mañana, Iván Darío se quedó mudo en sus denuncias. En cambio empezó a circular por las calles en lujosos automóviles que cambiaba todas las semanas, de acuerdo con el color de su ropa. Además, en los almacenes y discotecas pagaba con tarjetas de crédito con cupo ilimitado, y contaba con una cuenta de ahorro a su nombre por $200 millones. Del mismo modo, en casa su familia lo reprochaba por su tendencia gay y hasta lo sacaron del hogar. Ahora volvió y admitieron su opción sexual.
Para colmo de males, otro enfrentamiento
También el Mira sufrió un paulatino enfrentamiento interno hasta el punto de que la Senadora Alexandra Moreno Piraquive, después de 11 años de ser la líder del Mira en el Congreso, sorpresivamente dijera que no regresaría a ocupar su curul por públicos y secretos enfrentamientos con el segundo Senador Carlos Alberto Baena, quien como toda acción en el Senado se le dio por defender a capa y espada a los gays, asociado con el senador Armando Benedetti, con quien andaba junto para arriba y para abajo.
Con todos esos antecedentes que atropellan la moral, la ética, las buenas costumbres, la Constitución y la Ley, el Mira ahora exige reconteo de votos, porque, de acuerdo a las indagaciones de la colectividad, el marcador que se usó para marcar los tarjetones pudo “traspasar” el papel y señalar también el voto en blanco.
“El Mira siempre ha tenido resultados similares entre Senado y Cámara. En el 2006, por ejemplo, la diferencia fue de 0,8 por ciento y en esta oportunidad fue del 25 por ciento; por eso pedimos la revisión de más de 13.700 mesas”, explicó el presidente del Mira, Carlos Baena.
Pero Baena olvida en forma deliberada que en esos tiempos de mejores votaciones la líder del grupo era Alexandra Moreno Piraquive, mujer decente, casada, con hijos. Con un trabajo legislativo variado, útil para la comunidad y magnífico en sus propósitos. No eran proyectos sistemáticamente en defensa de los gays.
El CNE está a la espera de conocer la totalidad del fallo, para analizar el procedimiento que se llevaría a cabo y que, en principio, tendría algunas trabas como, por ejemplo, la disolución de las comisiones escrutadoras.