Opinión de 2.520 ejecutivos de todo el país. El gobernador del Atlántico Eduardo Verano también salió bien librado.
Por Rafael Sarmiento Coley
El anuncio de haber sido escogido Alejandro Char Chaljub como el mejor Alcalde de Colombia 2016 no tomó por sorpresa a los barranquilleros. Por la lógica intuición del Caribeño sabían de sobra que Char Chaljub, desde cuando arrancó para su segundo cuatrienio el primero de enero de este año, lo hizo como esos toros de lidia que están demasiado incómodos en el toril y quieren romper la cerca y salir a sacarles las tripas a caballos, garrocheros, manteros y banderilleros. Esa es la mejor proeza de un toro que en las Sabanas de Sucre y Montería se hizo famoso como el ‘Arrancatetas’.

Los mejores mandatarios locales del país, con el director de la encuestadora Cifras y Conceptos, César Caballero, quien también aparece con Alejandro Char en el slider de esta página y en el video que encabeza este análisis de www.lachachara.co.
Por supuesto que Alejandro no salió con las malas intenciones de aquel famoso toro miura sabanero ¡sabanero como su padre Fuad Char Abdala! quien nació en ‘la Lorica saudíta’ y quiso ser torero como el Negro Rocha. Se arrepintió a buen tiempo.
Y digámoslo con la mayor franqueza. Alejandro salió como un toro a superar la faena de su pupila Elsa Noguera De la Espriella, quien realizó una tarea tan brillante, que al día siguiente de levantarse de la silla de alcaldesa le estaba llamando el Presidente Santos para nombrarla Ministra del despacho.
Una tarea que encantó
Cuántas muertes dolorosas no han sufrido de manera colectiva los barranquilleros por los fatales arroyos en tiempos de lluvia. Decenas de mujeres, hombres y niños han sido tragados literalmente por esos monstruos de mil cabezas transformados en arroyos.
Pues Char, para su segundo mandato, le apuntó con todo a continuar la tarea que había dejado diseñada desde su primera administración 2008-2011. No hay que desconocer que Elsa Noguera, siendo fiel a su mentor político, trabajó día y noche empujando esos proyectos hasta con sus muletas. Y eso era lo admirable en esta mujer insuperable, que pese a sus limitaciones de movilidad, hace por una docena de jóvenes con sus extremidades inferiores en perfectas condiciones.
El Arroyo de la 84 es historia del pasado. Quedó sepultado a 6 metros bajo tierra dentro de un cajón de hormigón, buena varilla de hierro, impenetrables paredes de cemento y la mejor piedra del Atlántico. Después de haber causado tantas muertes y daños materiales, se le dio cristiana sepultura, con el Arzobispo de Barranquilla Monseñor Víctor Tamayo a bordo. Lo mismo se hizo con el no menos fatídico caudal de la María. Ahora se emprendió el de Felicidad, el de la 21 y vendrán seis arroyos más.
Los barranquilleros están contentos. Viven más tranquilos. Ahora cuando se sienten las primeras gotas de un gran aguacero no se angustian porque sus hijos no han regresado del colegio. Por eso los barranquilleros quieren a Alejandro Char.
Por eso y por mucho más. Alejandro viste como un muchacho de barrio (bueno, ni tan muchacho, tiene 54 años, nació el 16 de abril), con zapatos pantaneros, cachucha bacana, camisas de pelao, siempre por fuera para caminar con la cintura libre, se mete entre los tumultos de gentes que lo quieren saludar, abrazar, besar y su equipo de seguridad sufre lo indecible “porque el man no nos para bola, se nos va por donde sea, sin medir el peligro”, dijo uno de sus escoltas”. Y es cierto. De esos recorridos termina empapado de sudor de pies a cabeza, y con barro hasta en las cejas y el pelo. Y eso le encanta la gente.
Las otras proezas
A pesar de las críticas de algunos sectores inconformes por la manera drástica en que el gerente de Impuestos del Distrito, Fidel Castaño Duque, aplica los embargos y hasta la expropiación de bienes (lo que es muy mal visto) para obligar a la gente a pagar predial y demás impuestos distritales, la verdad es que el 80% por ciento de los barranquilleros aprueban todo eso porque “es que las obras se ven…no se están robando nuestra plata como ocurría en el pasado con administraciones corruptas. ¿Cuántos alcaldes no terminaron en la guandoca por rateros?”, dice uno de los comerciantes del hoy recuperado Paseo Bolívar.
Otra crítica constante de un reducido sector es que “Char va a dejar al Distrito con deudas hasta el cuello porque ha abusado de la figura de las vigencias futuras, porque maneja con un dedo a un Concejo genuflexo y adicto a la mermelada. Por lo menos los próximos tres alcaldes estarán con las manos atadas. Sin poder hacer nada”, dice uno de los críticos.
Uno de los seguidores de Char sostiene “es que todo va a quedar hecho, y los próximos alcaldes tendrán que hacer muy poco. Eso es verdad. Eso no es embuste”.
En medio de esas opiniones encontradas la verdad cristalina es que Alejandro Char ha atacado por todos los frentes, con enorme éxito y magníficas políticas de inversión social para elevar el nivel de vida de los sectores más pobres de la ciudad.
Allí donde sólo había drogas, alcohol, pandillas, muertos y heridos, hoy se levantan bellos parques recreativos llenos de equipos de gimnasia, canchas deportivas, arborización, hermosos jardines, tarimas para eventos en donde una juventud ahora canta, hace teatro, recitales, concursos de cuento y poesía, conversatorios sobre diversos temas, en especial del Carnaval.
Es una juventud que cambió de la noche a la mañana. Los muchachos que antes andaban con el revólver hechizo en el cinto y el puñal en la pretina del pantalón, ahora rasgan una guitarra, tocan unas maracas o un tambor.
De la mano de Char y su Secretario de Cultura Juancho Jaramillo se ha dado ese milagro. Que se produce paralelo con la cantidad de colegios y megacolegios por todos los puntos del mapa distrital. Hay un despertar de la cultura educativa. Un cambio extremo. Ya no hay niños sin cupo en las escuelas. Hay un severo control de las meriendas de los infantes. Se cuida cada pesito de la educación.
Así como también se cuida cada pesito del sector salud, el cual, sin duda, Char ha transformado de manera total, y ojalá para siempre. La atención hospitalaria ahora se presta en pequeños inmuebles denominados ‘Pasos’, en donde se dan los primeros auxilios, y, si se requiere un tratamiento superior, hay ambulancias del Distrito disponibles a toda hora.
Debajo de un palo de mango
A los 33 años de edad (la edad de Cristo), debajo de un frondoso árbol en el patio de la casa de la hija de Chelo de Castro, Alejandro Char recibió el bautismo como político y debutó con un discurso con un tono, una energía y una forma de dialogo cercano con la gente, que todavía no ha cambiado. Mantiene el mismo esquema de discurso ameno, sin grandilocuencia. Sencillo, sin rodeos, con frases cortas y directas. Por su mente no pasan Séneca ni Cicerón, mucho menos el brillante orador y senador barranquillero Roberto Gerlein Echeverría.
Él se ha quedado con ese diálogo antidiscurso veintejuliero. Él puede repetir la frase de Gabo: “no vengo a decir un discurso”.
De esa manera aquel muchacho con ganas de irrumpir en la política local para sacarla del marásmo, fue elegido en octubre de 1996 Concejal de Barranquilla. Fue su primer triunfo en las urnas, acompañado de un grueso puñado de jóvenes –y no tan jóvenes- que creyeron, desde entonces, ciegamente en él.
La noticia alegró a los barranquilleros
A pesar de que para ellos no fue una sorpresa –porque lo intuían o porque ya están acostumbrados esos triunfos de su Alcalde- los barranquilleros recibieron con la alegría de un gol de Junior, la elección de Alejandro como el Alcalde número uno del país.
Char Chaljub fue escogido como el mejor alcalde del país, según una encuesta realizada entre 2.520 importantes líderes de opinión en Colombia, en una medición efectuada por la empresa Cifras y Conceptos.
El alcalde de Barranquilla se mostró satisfecho con los resultados y agradeció a todo su equipo de trabajo y a los encuestados por destacar su trabajo al frente de la ciudad.
“Esto es muy importante para todos nosotros, es un honor para este equipo y un compromiso mucho más grande que tenemos todos, estamos seguros de que seguiremos trabajando cada día con mayor esfuerzo y con ganas por seguir dejando a Barranquilla muy en alto y brindando lo mejor para toda nuestra gente, a todos muchas gracias”, expresó Char Chaljub.
Los 2.520 líderes de opinión que participaron en este sondeo midieron la gestión de los alcaldes a nivel nacional y el primer lugar fue para Alejandro Char, con un 59 por ciento de aprobación en esta investigación, seguido por los mandatarios de Pereira, Tunja y Bucaramanga.
La medición fue realizada con líderes en 18 departamentos del país, clasificados en cinco áreas de estudio: políticos, medios, académicos, sector privado y organizaciones sociales.
El alcalde Char estuvo acompañado en la capital de la República por su equipo de gobierno, conociendo de primera mano los resultados de esta encuesta.











