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Escritores se preguntan qué tan viejo es el Carnaval de Barranquilla

Por: Gerson De Jesús Brugés Gonzálezchacharero

Por segundo año consecutivo se presentó, durante las actividades programadas por el Centro de Documentación de Carnaval de Barranquilla, el conversatorio de Carnaval denominado Escritores del Carnaval, esta vez junto a historiadores de Barranquilla. Esta es una iniciativa creada por Álvaro Bustillo Solano, Rey Momo del Carnaval de Barranquilla 2014, el cual ha sido el legado que ha dejado como un espacio abierto para conocer más a fondo los cimientos de las carnestolendas.SLIDE conversatorio del carnaval

En esta edición se contó con la participación de autores que han escrito libros y ensayos sobre la Fiesta folclórica más representativa de  Colombia, entre los que se encuentran Jorge Villalón Donoso, Hugo Morales, Carmen Meléndez, Edgardo Aguirre,  Julio Adán Hernández y César Rodríguez.

Para hablar del Carnaval de Barranquilla no se puede dejar de lado la historia y el nacimiento de la ciudad que conocemos hoy, no se puede ser ajeno a la creación de una fiesta que ha cruzado las barreras idiomáticas llegando a ser reconocido internacionalmente como uno de los carnavales más importante del mundo entero, para conocer sus inicios los historiadores se tienen que remontar obligatoriamente al nacimiento de «la arenosa».

[caption id="attachment_25592" align="alignright" width="280"]antiguo carnaval de barranquilla Tusica, una empresa de detergentes, fue la primera en apoyar al Carnaval de Barranquilla. Esta carroza de Tusica participó en la famosa «Batalla de Flores» en 1957.[/caption]

El Pórtico Dorado de la República, denominada así por el ex presidente Marco Fidel Suarez en 1921, ha sido el eje principal de la libertad del pueblo en medio de la sociedad. La libertad de Camacho, un pueblo habitado por indígenas que fue desplazado por la colonia española, fue la cúspide del mestizaje entre las razas negra, europea e indígena, que son las tres grandes influencias en la cultura y la tradición del Carnaval de Barranquilla. Fue este el primer territorio de Nueva Granada en tener libertad al aceptar en su pueblo la mescolanza de razas sin discriminación alguna entre los pobladores.

Con la libre expresión nació El Carnaval que hoy conocemos, una fiesta influyente en todos los sentidos, una fiesta que critica libremente a sus gobernantes, mediante  la oralidad, una ciudad fundada de mestizos con libertad absoluta.

No existe una fecha exacta del nacimiento del Carnaval de Barranquilla, solo existen dos registros: una carta escrita por un estadounidense en el año de 1829 donde relata la experiencia vivida durante el jolgorio del Carnaval en medio de negros y blancos, de igual forma se encuentra el registro de la carta del monseñor Mario Revollo Bravo, los cuales son prueba de la existencia del Carnaval en la ciudad. Para esa época la ciudad solo tenía tres barrios: San Nicolás, barrio Arriba y barrio Abajo. El Carnaval tenía la misma jerarquía que conocemos actualmente, las personas de barrio Abajo no podían ir al barrio Arriba; de igual manera hoy, las personas del Country Club pueden bajar a la caseta de La Chinita pero las personas de La Chinita no pueden subir al Country Club.

Sin oralidad no existiera Carnaval

La comedia, las letanías y las composiciones musicales son aportes inmensos en el crecimiento y en el nacimiento de la historia del Carnaval de Barranquilla, por medio de la oralidad se pudieron transmitir factores importantes de las fiestas. La crítica jocosa y la burla son elementos surgidos de la oralidad que permite la liberación de la ciudad, la comunicación fundamenta las raíces burlescas de la crítica social en medio de la alegría y la bacanería del barranquillero.

Mediante la oralidad se transmitieron compendios que alimentaron la cultura del Carnaval por ejemplo la influencia musical del tambor, aporte espontáneo de la costumbre africana, del mismo modo existe la influencia de los encuentros comunales de la región, el sitio predilecto de los ciudadanos; las esquinas, lugares especiales donde la oralidad nace en medio de la comunicación entre vecinos, allí también se le aporta mucho al Carnaval, lastimosamente las nuevas generaciones se están perdiendo de esos espacios en los barrios por problemas de seguridad y la delincuencia que se vive hoy en las calles.

Los más pequeños salvaguardan la tradición

Los niños protegen y prometen guardar la cultura y la tradición folclórica del Carnaval, sin ellos no podría sobrevivir el Carnaval de Barranquilla, sin semilleros que enseñen a los más pequeños de la casa a saber danzar una cumbia o a tocar una flauta de millo se perdería el patrimonio que ha sido construido por años en la ciudad. Anteriormente los niños no eran aceptados en las danzas, por ejemplo en la del Congo, pero por rebeldía de la niñez se incorporaron como animales, como los toritos, por esta razón vemos en esa danza que los más niños son los que llevan las máscaras de torito y juegan en medio de los danzantes.

niño toritoLas comparsas y las danzas de tradición folclórica son invaluables dentro del Carnaval, el error de muchos es no saber identificar la diferencia entre ellas, muchos periodistas y comunicadores sociales confunden estas muestras como el caso reciente de un periodista del diario El Heraldo, quien publicó en su nota “La comparsa de los Cumbiamberitos de San José”. Equivocaciones así se deben evitar ya que somos nosotros quienes mostramos a nivel internacional independientemente de qué medio se trate, la información del Carnaval se debe mostrar de la manera correcta. Respecto a esto habló Carmen Meléndez, quien aclaró que las comparsas se fundamentan por su espontaneidad adquiriendo ritmos alternos de afuera, ritmos populares sin ninguna tradición folclórica, lo cual es lo contrario a las danzas las cuales tiene unas características obligatorias con un contenido semiótico y simbólico, como es el caso de la cumbia, que representa la sensualidad y galanteo, la danza del paloteo representa la guerra, están cargadas de una historia, la cual sirve como un instrumento de educación para los niños quienes se integran a ellas y permite tener una formación integral ayudándolos a saber ser y saber hacer en la sociedad.

Al final de conversatorio se proyectó el documental ‘Farotas de Talaigua’, trabajo hecho por José Guillermo Ospino, nieto de Etelvina Dávila, ex directora de la Danza Las Farotas de Talaigua. Con este evento Carnaval de Barranquilla S.A. reafirma su compromiso en el 2015 de exaltar la creatividad e imaginación que inspira la fiesta y el talento de sus participantes.

http://youtu.be/ZebumFZBikE]]>

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