Aunque se encuentra en la cárcel de El Bosque de esta ciudad, no le permitieron ir a darle el último adiós a Abud Arana.
Por Chachareros
Numerosos familiares y amigos del exGobernador de Sucre, Salvador Arana Sus, esperaron ayer hasta última hora que la Fiscalía y el Inpec, en un acto humanitario, permitiera el trasladado desde la cárcel local de El Bosque, para que le diera el último adiós a su padre Abud Arana, en los Jardines de la Eternidad.
Don Abud murió el domingo. Sus otros cinco hijos: Samir Nassir, Nayeb, Wafet, Leya y Wali, decidieron postergar las honras fúnebres hasta este lunes, porque los abogados que han atendido el caso del exgobernador sucreño guardaban la esperanza “de que, en una decisión razonable, de un indiscutible sentido humanitario, le hubiesen permitido venir a despedir a su padre al pie de la tumba”, señaló uno de los defensores.
El abogado denunció que en un “inhumano reprochable las instituciones que debían autorizar tal permiso se pasaban el balón unas a otras. Y nunca tomaron la decisión de autorizar la salida bajo vigilancia especial”.
Un exfuncionario de la Gobernación de Sucre, de tantos que vinieron al sepelio de don Abud Arana, dijo que “eso no se le hace ni al más satánico de los seres humanos. Y la mayoría de las cosas que le endilgan a Salvador fueron cometidas por otros, que de verdad son el propio demonio y siguen haciendo maldades en Sucre aún estando presos. Salvador Arana fue víctima de unos políticos perversos que, al comienzo, abusaron de su bondad, de su condición de joven médico especializado, pero, al fin y al cabo, médico de provincia que vino por aquí a hacer su año rural y cayó en las garras de una pandilla luciferina”.
A Samuel Arana sólo le sobrevivía su padre Abud, ya que su madre, Yaneth Sus, falleció hace varios años. Sus cinco hermanos todos son profesionales como él, en distintas disciplinas. Y todos están emparentados con prestantes familias de la sociedad barranquillera. Familias que forman parte de grupos empresariales serios y muy exitosos.
El exgobernador de Sucre fue condenado por la Corte Suprema de Justicia por diversos actos de corrupción durante su administración con recursos provenientes de las regalías por la exportación de crudos desde el puerto de Coveñas. También fue vinculado al proceso por el homicidio del alcalde de El Roble, Eduardo ‘Tito’ Díaz, perpetrado por el desaparecido jefe paramilitar Rodrigo Mercado Peluffo, alias ‘Cadena’. Tanto ‘Cadena’ como sus secuaces sindicaron a Arana de ser el determinador del homicidio.













