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Juan Pablo Silgado: una promesa de Dios que hoy persigue sus sueños detrás de un balón

Por: Francisco Figueroa Turcios

La historia de Juan Pablo Silgado Alvarado comenzó mucho antes de su nacimiento.

Juan Pablo, nació el 21 de enero de 2014 en Sincelejo, Sucre, llegó al hogar de Pablo Luis Silgado de la Rosa y María Eugenia Alvarado Montes, para completar la felicidad de una familia que ya tenía dos hijas: Andrea Carolina y Sofía.

Pero la llegada de Juan Pablo Silgado, estuvo precedida por una promesa que su madre. María Eugenia Alvarado, guarda como uno de los recuerdos más especiales de su vida.

Durante un grupo de oración conoció a la pastora Luisa Trespalacios, quien le anunció que tendría un hijo varón. María Eugenia y su esposo Pablo Luis Silgado conservaron aquel mensaje en secreto hasta que una ecografía confirmó lo que ya esperaban: el bebé sería un niño. .

Historia de lucha, lágrimas…

Foto: Juan pablo y sus padres Pablo Luis Silgado y María Eugenia Alvarado

Sin embargo, cinco días después del nacimiento Juan Pablo, comenzó una prueba difícil. Su madre, María Eugenia, descubrió que el pequeño tenía una afección en el lagrimal del ojo izquierdo, que permanecía cerrado y presentaba secreciones. Los especialistas recomendaron realizarle masajes tres veces al día para intentar evitar una operación.

Comenzó entonces un año de angustia, consultas médicas y procedimientos dolorosos para el pequeño. Pero María Eugenia nunca perdió la fe. Se aferró a la promesa que, según su testimonio, Dios le había hecho antes de nacer Juan Pablo.

La situación llegó a un momento crítico cuando, después de doce meses de tratamiento, la especialista recomendó operarlo. La intervención estaba prevista para quince días después.

Pero el 25 de abril 2016 ocurrió algo que cambiaría la historia familiar. Mientras María Eugenia intentaba realizarle los masajes habituales, Juan Pablo se resistió y le expresó su dolor. Desesperada, su madre se arrodilló y comenzó a orar, pidiéndole a Dios que sanara a su hijo.

-Vi una luz resplandeciente en mi habitación. Le pedía a Dios que sanara a mi hijito y, cuando volví a mirar sus ojos, los dos estaban verdes. Para mí fue un milagro-, recuerda emocionada María Eugenia Alvarado..

La confirmación llegó durante el siguiente control médico. La especialista examinó al pequeño y le comunicó que ya no necesitaba la operación. – La doctora me dijo que Juan Pablo estaba sano. Yo le respondí que aquello había sido un milagro de Dios-, relata María Eugenia, quien agradece también el acompañamiento espiritual de la pastora Trespalacios.

Foto: Juan Pablo, sus hermanas Andrea Carolina y Sofía, y sus padres

Hoy, aquel niño que protagonizó una historia de lucha, lágrimas y esperanza disfruta de su pasión por el fútbol. Sus padres, Pablo Luis Silgado, María Eugenia Alvaradoy hermanas Andrea Carolina y Sofía conservan intacto el recuerdo de aquella experiencia que transformó sus vidas.

Juan Pablo llegó como el hijo varón que tanto habían esperado y, según la fe de su familia, su recuperación fue una respuesta a tantas oraciones. Ahora sus ojos miran hacia una cancha y sus sueños persiguen un balón. Porque antes de comenzar a escribir su historia como futbolista, Juan Pablo ya había protagonizado la primera gran historia de su vida: la de una familia que nunca dejó de creer en la esperanza.

El fútbol tocó la puerta…

La pasión de Juan Pablo Silgado Alvarado por el fútbol nació frente a su propia casa. Desde pequeño observaba con admiración a los niños que diariamente llegaban a la cancha de Bitar, en Sincelejo, para entrenar y jugar. Aquel espectáculo cotidiano fue despertando en él un deseo que cada día se hacía más fuerte: quería estar dentro de la cancha y no seguir siendo solamente un espectador.

Una tarde, alrededor de las cuatro, mientras compartía con su madre en la puerta de su casa, decidió expresar lo que llevaba en su corazón.

-Mami, yo quiero jugar fútbol. Métame en una de esas escuelitas-, le pidió. María Eugenia le respondió que al día siguiente mirarían esa posibilidad. Pero Juan Pablo insistió. Entró a la casa y, para sorpresa de su madre, salió con los zapatos de educación física del colegio y el uniforme de Alemania que utilizaban para jugar.

-¡Mami, vamos, vamos para la cancha!», le dijo Juan Pablo a su madre, María Eugenia. emocionado. Aquella tarde su deseo se convirtió en realidad. Llegaron a la cancha de Bitar y Juan Pablo ingresó a la escuela Sporting, cuando apenas tenía cuatro años. Allí permaneció durante un año, dando sus primeros pasos en el fútbol.

Posteriormente, fue el propio niño quien manifestó su deseo de conocer otra escuela y experimentar nuevas experiencias. Aunque su madre prefería que continuara en Sporting, terminó aceptando su decisión.

A los cinco años Juan Pablo Silgado, llegó a Semilleros Sucreños, donde comenzó a jugar y a experimentar en diferentes posiciones dentro del campo. Así nació la pasión futbolística de Juan Pablo: observando a otros niños desde la puerta de su casa, hasta que un día decidió ponerse los zapatos, vestirse con su uniforme de Alemania y pedirle a su madre que lo llevara a cumplir su primer sueño deportivo.

El niño que primero miraba la cancha desde afuera terminó convirtiéndola en el escenario donde comenzaría a construir sus sueños.

Juan Pablo, un volante con personalidad y liderazgo…

Juan Pablo Silgado, se desempeña como volante de marca, una posición en la que combina sacrificio, recuperación y distribución del balón. Su personalidad competitiva le permite destacarse por su pundonor, capacidad de marca y aporte en la creación de juego. También posee una buena pegada de media distancia, una condición que le permite convertirse en una alternativa ofensiva.

Pero hay una característica que sobresale entre sus condiciones futbolísticas: su liderazgo. Además de cumplir funciones importantes en la mitad del campo, Juan Pablo lleva el brazalete de capitán del Sporting, una responsabilidad que refleja la confianza que el cuerpo técnico deposita en él.

Así lo destaca Edalso Novoa, entrenador del Sporting, quien reconoce en el joven futbolista un jugador de mucho pundonor, capacidad de marca, creación de juego y fortaleza en los remates de media distancia. Un volante que entiende que el fútbol también se construye con sacrificio, personalidad y liderazgo.

Recorrido de Juan Pablo en las escuelas de fútbol…

Desde sus primeros pasos en 2018, Juan Pablo Silgado Alvarado ha vestido diferentes camisetas en su proceso de formación futbolística:

  • 2018 – Sporting: comenzó su formación futbolística a los cuatro años, dando sus primeros pasos en esta escuela de Sincelejo.
  • 2019-2024 – Semillero Sucreño: vivió una etapa importante de aprendizaje y crecimiento, participando en diferentes torneos nacionales y representando a esta institución.
  • 2025-2026 – Asosucre: participó en enero de 2025 y 2026 en la Caribe Champions de Barranquilla.
  • Noviembre de 2025 – Barones de Cristo de Tolú: fue invitado para participar en calidad de préstamo en la Copa Alianza Soccer, disputada en Valledupar.
  • 2026 hasta la actualidad – Sporting: regresó a la escuela donde comenzó su historia futbolística, esta vez con mayor experiencia, recorrido competitivo y responsabilidades dentro del equipo.

Un detalle especial tiene este recorrido: Juan Pablo regresó a Sporting, la institución donde comenzó a enamorarse del fútbol cuando apenas tenía cuatro años. Ahora vuelve convertido en un jugador con experiencia en torneos nacionales y con el orgullo de llevar el brazalete de capitán.

Recorrido por Torneos Nacionales...

Foto. Juan Pablo campeón Caribe Champions 2026,

Desde su primer torneo en Valledupar, en 2019, Juan Pablo Silgado Alvarado ha construido un recorrido futbolístico que lo ha llevado a representar diferentes equipos y selecciones en importantes certámenes del fútbol formativo colombiano.

Este es su historial de participaciones:

  • 2019: Valledupar Cup, en Valledupar, con Semillero Sucreño. Fue su primera experiencia en un torneo nacional.
  • 2022: Valledupar Cup, en Valledupar.
  • 2023: Copa Rey Pelé, en Montería, durante el mes de octubre.
  • 2024: Valledupar Cup, en Valledupar.
  • 2025: Caribe Champions, en Barranquilla, durante enero; Copa Esperanza del Sinú, en Montería, en junio, con la selección de Asosucre; Copa Alianza Soccer, en Valledupar, en noviembre, como jugador en calidad de préstamo con Barones de Cristo de Tolú; y Liga Pro-Fútbol (LPFB), en Medellín, en diciembre, con Sporting.
  • 2026: Caribe Champions, en Barranquilla, en enero, donde se coronó campeón en la categoría 2014; Baby Fútbol Colanta, en Sincelejo, y nuevamente Baby Fútbol Colanta, en Riohacha, durante octubre.

Barranquilla, Valledupar, Montería, Medellín, Sincelejo y Riohacha son algunas de las ciudades que han sido testigos de su crecimiento futbolístico. Cada torneo representa una experiencia, un aprendizaje y una oportunidad para demostrar sus condiciones. Y entre tantas participaciones, el recuerdo más especial hasta ahora es la conquista de la Caribe Champions 2026, en Barranquilla, donde Juan Pablo y sus compañeros alcanzaron el título de la categoría 2014.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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