Por: Francisco Figueroa Turcios
En Corozal, donde los sueños también se construyen entre las limitaciones de la vida cotidiana, Isabella Hernández Arrieta aprendió desde muy temprano que para llegar lejos no siempre se necesita tenerlo todo. A veces basta con tener claro hacia dónde se quiere caminar.
Mientras muchos estudiantes todavía intentaban descubrir qué querían hacer con sus vidas, Isabella ya tenía una meta dibujada en su horizonte: quería destacarse en las Pruebas Saber 11 del Icfes para cumplir el sueño de estudiar medicina.
El sueño de Isabella comenzó en noveno grado…

.El sueño comenzó en noveno grado, cuando Isabella Hernández Arrieta todavía miraba las Pruebas Saber desde lejos y ya imaginaba su nombre entre los mejores. Quería destacarse, demostrar cuánto podía alcanzar y abrirse las puertas de la universidad con el resultado de un examen que para muchos estudiantes representa el primer gran desafío de la vida académica.
Pero había un obstáculo. Su familia no tenía en ese momento los recursos económicos para pagarle un Preicfes. Isabella Hernàndez, pudo haber entendido aquella dificultad como una señal para bajar la meta. No lo hizo. El sueño permaneció intacto, esperando el momento de convertirse en realidad.
Ese momento llegó en décimo grado, cuando finalmente pudo comenzar su preparación en el Grupo Educativo Abel Mendoza. Desde entonces, la disciplina se convirtió en su compañera de viaje. Estudiar, insistir, prepararse y no perder de vista el objetivo fueron las claves de una historia que hoy tiene una cifra que habla por sí sola: 448 puntos sobre 500.
Con ese resultado, Isabella Hernández Arrieta, estudiante del Liceo Carmelo Percy Vergara de Corozal, se convirtió en la estudiante con el mayor puntaje en las Pruebas Saber 11 entre las instituciones oficiales del departamento de Sucre.
Orgullo sucreño!!!
Detrás de esos 448 puntos de Isabella Hernàndez, no hay solamente respuestas acertadas. Hay horas de estudio, sacrificios, acompañamiento familiar, profesores que creyeron en ella y, sobre todo, una joven que aprendió que las dificultades económicas pueden hacer más largo el camino, pero no necesariamente pueden impedir llegar a la meta.
“Significa mucho para mí este puntaje, es motivo de alegría y orgullo para toda mi familia, profesores y amigos que me han acompañado desde siempre. También demuestra que desde una institución pública, como lo es el Liceo Carmelo Percy Vergara de Corozal, podemos alcanzar excelentes resultados si tenemos la dedicación, constancia y disciplina necesaria”, destaca Isabella Hernàndez sobre el excelente puntaje.
Su resultado tiene además un significado especial porque rompe con una idea que muchas veces se instala silenciosamente en los jóvenes: que para alcanzar grandes resultados se necesitan necesariamente grandes recursos. Isabella demuestra lo contrario.

El apellido Hernández pareció conjurarse para convertirse en orgullo de los sucreños. Desde las orillas del mar de Tolú hasta las calles de Corozal, dos jóvenes llevaron el mismo apellido y, con él, pusieron a brillar el nombre de Sucre en las Pruebas Saber 2026.
Martín Hernández, oriundo de Tolú, e Isabella Hernández Arrieta, de Corozal, alcanzaron los puntajes más destacados del departamento. Dos historias diferentes, dos municipios unidos por un mismo apellido y un mismo sueño: demostrar que el talento, la disciplina y la perseverancia también escriben grandes historias desde las aulas de Sucre.
Tolú y Corozal sacaron la casta. El primero, desde el encanto del Caribe y la tradición de sus calles; el segundo, desde la llamada Sabana sucreña. Y ambos terminaron unidos por una cifra, una hazaña académica y un apellido que, por estos días, se convirtió en sinónimo de orgullo.
Medicina el sueño de Isabella…

Dos años después, aquella ilusión tiene forma de número: 448. Pero Isabella no parece mirar ese resultado como el punto final. Lo contempla como una puerta. Al otro lado está Bucaramanga.
Y allí, la joven corozalera quiere estudiar Medicina en la Universidad Industrial de Santander (UIS). No escogió esa carrera ni esa universidad por casualidad. Detrás de ambas decisiones hay sueños construidos desde hace tiempo.
“Porque la universidad Industrial de Santander siempre la he admirado desde siempre, considero que tiene una de las mejores facultades de medicina del país, el campus es muy bonito, y me gustaría poder conocer un entorno diferente y nuevas experiencias en Bucaramanga. También me gusta su exigencia académica y la oportunidad de formarme como profesional en una universidad tan prestigiosa como lo es la UIS”, revela Isabella Hernàndez sobre su aprecio por la Universidad Industrial de Santander (UIS).
Estudiar Medicina también responde a una inquietud de Isabella Hernàndez, que nació mucho antes de pensar en los puntajes. “Porque desde siempre me ha llamado la atención comprender cómo funciona el cuerpo humano. Y más allá de eso, me gustaría estudiar para salvar vidas, contribuir al bienestar de los demás, y estar allí para los pacientes cuando lo necesiten”, destaca Isabella Hernàndez sobre su inclinación por la medicina.

Así, detrás de los 448 puntos aparece una muchacha que no quiere que su éxito se mida solamente en una cifra. Quiere ser médica. Quiere conocer otra ciudad. Quiere enfrentarse a una universidad exigente. Quiere aprender. Y quiere, algún día, estar del otro lado de la historia: no como la estudiante que buscaba una oportunidad, sino como la profesional que pueda brindársela a alguien que la necesite.
Desde Corozal, desde el Liceo Carmelo Percy Vergara, Isabella Hernández Arrieta acaba de escribir el primer capítulo de una historia que apenas comienza. Su 448/500 es un resultado académico extraordinario, pero también es el testimonio de una verdad sencilla: los sueños no siempre comienzan con todas las herramientas; a veces comienzan solamente con la decisión de no abandonarlos.
Emoción indescriptible…

Foto: Bivia Arrieta, Isabella y Franklin Monterroza
Para Franklin Monterroza, padre de Isabella Hernández, la alegría por el resultado obtenido por su hija es difícil de describir con palabras.
“Es una emoción indescriptible y una satisfacción enorme al ver que tanto esfuerzo valió la pena. Isabella es una niña muy aplicada e inteligente, que siempre ha tenido claro que quiere ser médica.
Ante las limitaciones económicas que tenemos, ella entendió que era necesario esforzarse y obtener un buen puntaje en las Pruebas Saber, porque de esta manera tendría más cerca la posibilidad de acceder a una buena universidad y así alcanzar su sueño de convertirse en profesional.
Este resultado nos llena de orgullo y nos demuestra que, con disciplina, dedicación y perseverancia, los sueños sí pueden comenzar a hacerse realidad” resalta Frankin Monterroza sobre el logro de su hija Isabella.
Orgullo para el Liceo Carmelo Percy…

Para Jesús Domínguez, rector del Liceo Carmelo Percy Vergara, el resultado obtenido por Isabella Hernández Arrieta es el fruto de la disciplina, el esfuerzo y la perseverancia.
“Para nuestra institución educativa este logro tiene un alto significado. Isabella representa esfuerzo, sacrificio, entrega, disciplina, compromiso, lucha y dedicación. Se convierte en un ejemplo para las nuevas generaciones y nos sentimos muy orgullosos de ella. Con sus 448 puntos en las Pruebas Saber 11, Isabella lleva en alto los valores institucionales del Liceo Carmelo Percy Vergara y demuestra que, con disciplina y constancia, los sueños académicos pueden convertirse en realidad” subraya Jesús Dominguez, rector del Liceo Carmelo Percy Vergara.
Ahora los 448 puntos quedan atrás como una especie de trampolín. Adelante está Bucaramanga, la UIS, los libros de anatomía, las largas jornadas de estudio y ese universo inmenso que alguna vez comenzó a imaginar desde las aulas del Liceo Carmelo Percy Vergara. La niña que soñaba con destacarse en las Pruebas Saber ya lo consiguió. Ahora le toca soñar más alto.
Porque hay resultados, como los que logró Isabella Hernàndez, que no solamente abren puertas. Hay resultados que demuestran que una puerta también puede abrirse cuando detrás de ella solamente existen talento, disciplina y determinación.











