Por Rafael Sarmiento Coley
Una verdadera Noche de Tambó para un merecido homenaje a Alfredo Gutiérrez Vital, un prodigioso acordeonista y compositor que ha puesto muy en alto a nivel nacional e internacional el folclor colombiano.
Es un virtuoso y polifacético músico nacido en las entrañas de la Costa Caribe (Los Palmitos, Súcre), que jamás se arredró frente a los obstáculos que le puso la vida.
Fué un auténtico «Rebelde del acordeón), tal como lo»bautizó» el afamado locutor, periodista y actor Pedro Juan Meléndez. Lo hizo en aquel momento cuando Alfredo Gutiérrez tuvo la personalidad suficiente para enfrentar a ciertos miembros de la Fundación de la Leyenda que de manera artera trataron de impedir que brillara en el Festival Vallenato.
Por una inquina tanto injusta como mezquina.
A todo eso se impuso Alfredo Gutiérrez con su talento innato.

Por ésa brillante trayectoria son más que merecidos todos estos homenajes que hoy recibe para orgullo de esa inmensa fanaticada y de su noble familia encabezada por su esposa Cecilia «Chila» y su hija Norys Cecilia, dos maravillosas mujeres que han significado mucho en su trasegar artístico, porque le han dado amor, porque han velado por su reposo y tranquilidad.

¡Qué bueno que entidades como la Secretaría de Cultura del Distrito de Barranquilla a cargo de Juan Carlos Ospino, y la Fundación Noche de Tambó fundada hace 30 años por Lisandro Polo Rodríguez lo hayan homenajeado este 9 de febrero de 2024, en un multitudinario espectáculo en la Plaza de la Paz frente a la catedral barranquillera María Reina.











