Este domingo llegaron a Paloquemao. Inculpados dicen que son víctimas de un ‘falso positivo’.
Por Chachareros/Con apoyo de El Tiempo
Las nueve personas que fueron detenidas entre la tarde del sábado 24 de junio y el domingo 25, ya se encuentran en el complejo judicial de Paloquemao, donde comenzará el proceso de legalización de la captura por la presunta implicación que podrían tener en los atentados ocurridos en el Centro Comercial Andino el sábado 17 de junio.
«Esto es una pelea electoral entre los que pusieron la bomba y Santos. Son dos facciones del poder que se están disputando las elecciones y nos van a usar a nosotros como chivo expiatorio», dice uno de ellos de quien puede reconocerse su voz masculina.
Una de las mujeres, por su parte, gritó: «¡Quieren justificar y seguir ganando los mismos de siempre!».
No está de más revivir la historia
Siempre que ocurren estos extraños atentados y la inmediata captura de los presuntos responsables, necesariamente hay que remitirse al más vergonzante episodio de la inteligencia militar, ocurrida con ocasión del secuestro y muerte de Gloria Lara de Echeverri en 1982.
Además, los escenarios son similares. El Gobierno actual está por terminar y lidera un proceso de paz con las Farc y está en conversaciones con el ELN. En 1982 el Gobierno negociaba la paz con el M-19.
Cuando el 23 de junio de 1982 fue secuestrada la entonces directora Nacional del Servicio Civil (Departamento de Acción Comunal), Gloria Lara de Echeverri, hubo una conmoción nacional, por lo que políticamente significaba la plagiada. Era una de las funcionarias más populares y de mayor simpatía del gobierno del presidente de la República Julio César Turbay Ayala.
Además, era esposa del presidente del Congreso, el industrial antioqueño Héctor Echeverri Correa (hermano de Fabio Echeverri Correa), con quien había fundado en Antioquia una entidad mediante la cual se prestaban unos valiosos servicios sociales a los sectores populares, en lo cual Gloria Lara tenía experiencia pues eso era lo que había estudiado en la Sorbona de París.
Gloria era hija del empresario ganadero y distribuidor de carros Oliverio Lara, secuestrado y asesinado por sus propios trabajadores en 1978.
Entonces los investigadores oficiales reencaucharon un movimiento ya desaparecido denominado Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP), con nombres propios y dosier de sus integrantes, varios de los cuales fueron capturados, torturados y desfigurados (uno de ellos quedó bobo por los choques eléctricos que recibió en la desaparecida Brigada de Institutos Militares).
Muchos de quienes aparecieron en la lista negra alcanzaron a escapar y refugiarse en el exterior, en donde llevan años de asilo obligatorio, por culpa de uno de los primeros ‘falsos positivo’ de la historia de este país.
Finalmente se descubrió que quienes secuestraron y asesinaron a Gloria Lara de Echeverri (su cadáver con un tiro de gracia en la cabeza apareció el 29 de noviembre de 1982), fueron los integrantes de una banda delincuencial dirigida por Iván Darío Murcia. Exjuez de Caicedonia, destituido por corrupto.
Mucho cuidado con redadas masivas
Los detenidos llegaron custodiados por la Sijín y por la policía antidisturbios. En las primeras declaraciones frente a la cámara de City TV Noticias, expresaron:
«Esto es para justificar las elecciones de 2018, que sigan ganando los mismos en este país y sigan perdiendo los mismos, los pobres», afirmó Lina Jiménez quien dice que es artistas y como las otras personas que hablaron ante las cámaras, se declaró inocente.
Por su parte, otra de las mujeres detenidas y quien se identificó como Alejandra Méndez dice que la capturaron «porque necesitan un falso positivo para justificar todas las injusticias de este país».
La audiencia que comienza será reservada y se realizará en el cuarto piso de las oficinas de los Juzgados de Paloquemao. Los nueve detenidos serán judicializadas por los delitos de concierto para delinquir, terrorismo, homicidio, secuestro simple y hurto calificado y agravado.
Una caleta con explosivos
Hombres de la Dijín y de la Fiscalía encontraron la noche del sábado una caleta en Bogotá repleta de explosivos que, al parecer, nutrió los quince petardos que el Movimiento Revolucionario del Pueblo (Mrp) ha hecho explotar desde 2015: 14 en Bogotá y uno en Pereira.
La caleta fue ubicada después de rastrear los computadores personales de algunos de los capturados: cuatro en Bogotá y cuatro en un discreto balneario de Espinal, Tolima, hasta donde llegaron hombres y mujeres de la Dijín haciéndose pasar por turistas.
“Logramos rastrear los computadores personales de todos los implicados en donde hallamos evidencia de cómo buscaron, previo al atentado, información sobre la seguridad del centro comercial Andino, sobre las empresas que lo vigilan, cámaras y hasta las compañías que prestan servicios de aseo”, le dijo a EL TIEMPO uno de los investigadores, quien además confirmó que aún están pendientes dos capturas.
Según explicó, al parecer, en tres ocasiones ya les había fallado a los terroristas el dispositivo de detonación. En el caso del Andino, estaba programado para estallar a las cinco de la mañana del domingo 18 de junio. Las mismas fuentes informaron que entre los capturados estaría la mujer que se encargaba de leer los comunicados del Mrp, dos de los cuales fueron subidos a internet.
“Varios de los implicados son profesionales y simpatizantes de la llamada Unión Camilista Revolucionaria que está en contra de las negociaciones de paz”, agregó la fuente y confirmó los nexos con el Movimiento Revolucionario del Pueblo (Mrp).
En la mañana de este domingo, Policía y Fiscalía darán a conocer las identidades de los capturados, el tipo y cantidad de explosivos encontrados y las dos capturas pendientes.
El dosier del MRP
El rastro más fresco que se tiene del Movimiento Revolucionario del Pueblo (Mrp), señalado la noche de este sábado por el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, y el director de la Policía Nacional, general Jorge Hernando Nieto, de la explosión en el centro comercial Andino, norte de Bogotá, es una página web que uno de sus militantes modificó cinco días después del atentado.
Allí insiste en que su movimiento es netamente político y en que los 10 petardos panfletarios que han estallado desde el 2015 han generado simpatía entre la población porque no afectan a civiles. De hecho, dice que atacan políticas gubernamentales que golpean al pueblo como el cobro de impuestos y las fallas del sistema de salud.
Esa información fue incorporada de manera apresurada a las 2:14 de la madrugada del 22 de junio, luego de convertirse ese grupo en uno de los potenciales responsables de la explosión en uno de los baños del centro comercial que dejó tres mujeres muertas hace ya ocho días.
Un video y dos documentos que el propio Mrp subió a la web han sido analizados por expertos en inteligencia, quienes ya establecieron que ese movimiento es un residuo de las milicias que conformó Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias Pablito, en el 2008.
Se trata de un jefe guerrillero del Ejército de Liberación Nacional (Eln) que ha empezado a extender sus tentáculos por todo el país después de tomar distancia del llamado Comando Central de esa guerrilla (Coce), tras este haber aceptado tener diálogos exploratorios de paz con el gobierno Santos.
Aunque alias Pablito tiene su fortín en Arauca, en 2008 se había trasladado a Bogotá a impulsar las milicias urbanas del Eln en compañía de alias Chucho.
“En esa época fue capturado y enviado a prisión, dejando varias ruedas sueltas que hoy parecieran no tener línea directa de mando con el Eln. Meses después, ‘Pablito’ se escapó de la cárcel y volvió a Arauca”, dijo un investigador.
Las células urbanas dependían inicialmente del frente urbano ‘Óscar Fernando Serrano’, perteneciente al llamado frente de guerra oriental. De hecho, a través de ese frente se trabajó en la habilitación de grupos de milicianos en otras ciudades.
Ellos mismos reclaman acciones en Bogotá, Cúcuta, Palmira, Medellín y Pereira. En efecto, en esta última ciudad estalló una bomba panfletaria, el 16 de mayo pasado, en la sede de Cafesalud de la avenida 30 de Agosto con calle 46.
“Ese atentado no se les adjudicó porque el panfleto quedó destruido. Pero, en esa ocasión se encontró una tarjeta de circuitos, una pila y dos kilos de explosivos. Usando el mismo ‘modus operandi’ pusieron la carga explosiva en el baño de mujeres y la activaron en la madrugada”, explicó un investigador.
También instalaron, en baños de damas, petardos panfletarios que estallaron en Bogotá: uno de estos, en una sucursal de la Dian y otro más, a mediados de enero, en una oficina de Cafesalud en el 2016.
Y aunque el Eln tomó distancia del atentado en el Andino, no se descarta que aún haya vasos comunicantes con ‘Pablito’ que les permiten a los guerrilleros urbanos acceder a explosivos y a entrenamiento.
Las células de Bogotá
En Bogotá se coptó a un grupo anarquista que hacía presencia en universidades públicas y se autodenominaba Llamarada. Supuestamente fue desmantelado, pero resultó ser la génesis del Mrp.
Aunque se autoproclaman como una organización política, funcionan como guerrilla urbana, al mejor estilo del M-19. Compartimentan la información, las identidades y las comunicaciones. Para no mostrar sus rostros, los líderes les dejan instrucciones a los militantes en casilleros. Y como ya se ha dicho, funcionan en triadas o grupos de operación de tres integrantes: el que planea, el que ejecuta y un intermediario, que es el único que conoce las identidades de los otros.
Las autoridades tienen identificadas en Bogotá cuatro triadas. Se cree que están compuestas por entre 16 y 20 personas en total. Sus militantes tienen entre 26 y 30 años. “La ideología es de izquierda, populista y radical. Usan especialmente dos lemas: ‘Ni Santos ni Uribe son opción para el pueblo’ y ‘La paz de los ricos no es la paz del pueblo’ ”, explica un investigador.
Después de la explosión en el Andino, supuestos voceros del Mrp sacaron un comunicado en el cual advertían que no eran los autores y repudiaban “ese acto criminal contra personas inocentes”. Pocas horas después, alguien entró a modificar la página web cuya dirección IP ya estaba siendo rastreada por autoridades para establecer desde qué computador se introdujeron los datos.
El explosivo
El tipo de explosivo que se ha usado en acciones del Movimiento Revolucionario del Pueblo (Mrp) fue otra de las pistas que siguieron las autoridades. Se trata de nitrato de amonio, el más usado por terroristas. “Se encontró una concentración superior al 28 por ciento. Se conoce como amonal o R1. La guerrilla lo usa en balones, morteros y cilindros bomba”, explicó un experto. Y agregó que la clave está en el dispositivo de iniciación. Si era por movimiento o controlado.