Una iniciativa en Change.org ejerce presión a Colombia por la crisis humanitaria en La Guajira. Miles de niños han muerto.
Por Jorge Sarmiento Figueroa – Editor general
Javier Rojas, líder indígena Wayúu, recibió con recelo el anuncio de que el Instituto Colombiano de Bienestas Familiar, Icbf, ya estaba afrontando la crisis humanitaria que afecta a La Guajira, por la sequía prolongada y la consecuente escasez de agua y alimentos. «En realidad solo llegaron hasta Riohacha, donde no está la mayoría de la población indígena que se está muriendo. No han cubierto las zonas de Manaure, Macaio y Uribia. De dos a tres niños siguen enfermándose por semana en esas partes», expresó.
Tanto fue el cántaro al agua de la corrupción, que terminó por reventarse.
El 13 de julio pasado tuvo que asumir una nueva directora del Icbf en La Guajira, Natalia Bustamante Acosta, quien reemplaza a Nidia Romero luego de dos meses de trabajo. Bustamante sabe que de entrada tendrá que enfrentar la grave crisis institucional y desenmascarar a los delincuentes de cuello blanco y sucio que se han robado los recursos de la niñez guajira.
Mientras tanto, la nueva directora del Icbf en La Guajira entró a su cargo como debía ser ante el abandono del pueblo. Entró como si pelear quisiera, pero no engreída, ni altanera, como dice la canción, sino con los anuncios que deben hacerse reales: «A todos esos operadores que no actúan bajo la premisa que los recursos de los niños y niñas son sagrados, que se olviden, que no van a volver a ser contratados, pero sobre todo que cada uno de ellos será denunciado a la Fiscalía como lo hemos venido haciendo hasta el día de hoy, se vienen además sanciones contractuales», advirtió.