La muerte de una estudiante

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr +

Es la triste suerte de una juventud que se siente acorralada y sin futuro por culpa de un Estado opresor e indolente.

Por Chachareros/Leo Castillo

Madelayne Sofía Ortega Villa, 17 años, una muerte en extraños hechos en el interior de la sede centro de la Universidad del Atlántico.

Como siempre, nos apresuramos a opinar acerca de algo que la Policía, la prensa ni el papá de la niña tienen claro todavía. Un celador, ya para pensionarse de la Universidad del Atlántico, quien sigue en sede Centro, dice que la joven estaba con sus tragos entre pecho y espaldas, (nada raro en una juventud sin futuro, acorralada por la miseria y la violencia de un narcoestado -lo dice USA-, un narcoestado fallido en que para ir a la Universidad los millones de jóvenes indigentes dejan de comer, de vestir, de hacerse a preservativos,y tantas otras privaciones).

El celador afirma en forma categórica que “la pelada estaba en traguitos y quiso hacer una maroma, como hacen los niños deslizándose por el pasamanos de la escalera. Los reflejos entorpecidos (no necesariamente borracha (Edgar Allan Poe perdía el conocimiento con una sola copa de vino), no pudo imitar a otros que jugaban a lo mismo, y cayó al vacío. No creo que sea el primer doloroso accidente en que un ser humano pierde la vida, no creo que sea la primera vez -ojalá la última- que unos tragos desembocan en un final infeliz. ¿Tiene lastimada una muñeca? Eso pregunté al celador -que, por cierto, desaprueba con encono la protesta estudiantil, especialmente la toma de instalaciones por estudiantes-, y él explica que, si caes escaleras abajo o al vacío, lo primero que activas son los brazos, las manos, y que por esto se lastimó o hirió en el brazo o en la muñeca. Ahora bien, si una persona tiene heridas practicadas con arma blanca no en una, sino en ambas muñecas, lo primero que un médico forense o un detective piensa es en intento de suicidio. Desconozco las características de la supuesta herida en la muñeca, de modo que sería intrepidez de parte mía opinar sobre ese detalle. Nada de lo que hasta ahora se sabe o se dice sin pruebas (que ella consumía droga como el 80% de nuestra acorralada y frustrada juventud -el índice de suicidio de jóvenes en Barranquilla debiera motivar una alerta roja) nada de lo que se sabe públicamente sobre esta tragedia puede ni menos debe ser criminalmente, asquerosamente utilizado para acusar a nuestros estudiantes, jóvenes sometidos a todas estas miserias de un país en la olla, de responsables de esta muerte. Los reclamos y protestas de estudiantes, docentes, obreros e indígenas, según Uribe y Duque, son lícitos en una democracia (independiente de lo que ese par de sujetos entienden por democracia.) Respeten a nuestra juventud en una era trágica y miserable en que han venido a nacer en este país.

Share.

About Author

Chachareros

Chachareros es una invitación a que todos nos envíen sus artículos. La Cháchara los recibe con gusto

Leave A Reply

 Vulnerability scanner