Vivir por nada y para nada

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Maestro ¿por dónde andabas? Tenía días de no verlo. Las personas que tanto te alaban, te adulan y te mantienen la oficina llena de intrigas y chismes estaban preguntando por ti, y temían por una larga ausencia tuya.

Por:Óscar Flórez Támara

Parece que no me conocieras, Judas.

Yo siempre he permanecido aquí.

Lo que acontece es que la ceguera de inteligencia y de corazón no nos deja ver las cosas que suceden en nuestro alrededor. Y en cuanto al chisme y todas esas minucias de los que dicen ya temían por mi ausencia, bien sabes que a ellos solo les interesa el poder que tengo y las migajas que les reparto, de las cuales se alimentan para luego correr de aquí para allá y de allá para acá, eso les basta. Su cerebro no lo necesitan para nada.

Es un lujo que les prodigó la naturaleza de tiempo antiguo y poco a poco lo han ido reduciendo a las cosas necesarias de la simple naturaleza. Es de decirte, Judas, que con el pasar de los años ellos no serán más que panza o estómago, lujo y fantasía, así como encontramos el pavo real que abre las alas cuando siente que el sol está radiante y las extiende en señal de color y linaje, pero nada importante acontece en ellos, porque jamás las pueden utilizar para volar y mirar desde la altura, por eso el mundo que terminan viviendo es el que les satisface el buche y les mantiene las patas pegadas al charco y al estiércol. No sueñan ni miran las estrellas, viven por nada y para nada, con un pragmatismo de angustia y de consumo que hasta su propia vida consumen.

Maestro, cuando le pregunté ¿por dónde andabas? no es porque no haya notado su presencia, sino por el desespero que tenían los aduladores que siempre lo han rodeado.

No te equivoques, Judas.

No es más que le vean a cualquier persona una pizca de poder y correrán para donde ellas como animales hambrientos, como grandes hipócritas que son, esa es su esencia y ni tú ni yo podemos cambiarles esa condición de naturaleza que los caracteriza. Son gentes que aman su piel, sus huesos y sus años, son apariencia y fachada y nada grande y noble llevan por dentro. Son cántaros vacíos que hacen ruido para confundir el silencio pensante y apagar la esperanza.

Aunque muchas de estas personas de cuando en cuando intentan un cambio, pero la voracidad de su estómago no les permite lograrlo y si lo logran, el esfuerzo que hacen los deja fatigados. Así viven, en una vida de nada y para nada, acumulando riquezas, poder, piel y años. Intrigando y pervirtiendo lo noble y lo sano, como un fin en su vida y una vida para este fin. Quizás sean cosas más de cultura que de naturaleza heredada, no sé cuál de las dos pesan más en ellos, pero desperdician la vida y atentan contra las de los otros, sin apuntarle a valores decentes y superiores.

 

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

1 comentario

  1. Avatar
    Clímaco Florez Garrido el

    La reflexión evocadora de pensamientos superiores se ha convertido en una necesidad académica ante la desmemorización del talante ingenuo académico creyebdo tener poder… Sin conocimiento y experiencia lo es poquitico.
    Excelente lección poeta Oscar Flórez.

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