Un avión formado por 800 drones ilumina las noches de China

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¡Qué maravillas chinas! También hizo los puentes más largos y el más alto del universo, y el aeropuerto gigantón. El dragón asiático ya no solo ha despertado, sino que quiere dominar al mundo en ciencia y tecnología.

Por Chachareros/Xiaomi/Enrique Pérez/Reuters/AFP/BBC/CCTV

Un avión sobrevoló el cielo nocturno chino este pasado sábado 16 de noviembre, pero no era real. Eran 800 drones juntos moviéndose al unísono para recrear la figura de un “avión fantasma”, un gigantesco avión brillante que se reflejaba en el agua y se movía lentamente para impresionar a los miles de asistentes.

Ocurrió durante la Convención de Vuelo de Nanchang 2019, un evento anual donde la industria de la región muestra sus últimos desarrollos en aviación, viajes espaciales y tecnología de drones. No es la primera vez que vemos a drones recreando figuras gigantes, pero la de este año es espectacular.

“Soy piloto de drones profesional y mi trabajo no tiene nada que ver con volar un dron «de juguete». Como si fueran fuegos artificiales modernos”, dijo uno de los pilotos de una aerolínea china.

En el vídeo ofrecido por Xinhua se observa esta figura casi fantasmal en el cielo, una exhibición con drones brillantes que nos recuerda a unos fuegos artificiales tecnológicos. Y es que al fin y al cabo estamos ante una celebración, un festival donde las autoridades chinas han querido hacer gala de las capacidades de los drones.

Además de la coreografía del gigantesco avión, los asistentes pudieron ver cómo los 800 drones también adoptaban la forma de un helicóptero y de un jet militar. Dos formas diferentes, pero igualmente llamativas de ver en plena oscuridad. Además, los drones formaron dos grandes aviones que se reflejaban uno sobre otro.

Aviones Drones

No es un avión de verdad. Son 800 drones, dotados de potentes luces, que forman la figura perfecta de un avión, que ilumina el cielo de las noches de China. En Barranquilla el experto en drones, Alex Riquet, tiene un proyecto similar.

Según explica Yin Meigen, secretario del Comité Municipal del Partido de Nanchan, a Daily Star durante la ceremonia de inauguración “el objetivo de la convención es promover el desarrollo de alta calidad de la industria de la aviación de Nanchang, ayudando a impulsar e incentivar la inversión y el auge de la industria de la aviación en China”.

Porque al final, la demostración con los drones no deja de ser otra demostración llamativa para atraer la atención de los inversores; una acción sin duda impresionante.

En puente más largo del Mundo

También la EPM de Medellín, para no seguir haciendo el oso con Hidruoituango, debería traer los profesionales asiáticos que hicieron este puentecito.

Con una corta frase —“anuncio oficialmente la apertura del puente Hong Kong-Zhuhai-Macao»—, el presidente chino, Xi Jinping, ha inaugurado este martes el puente más largo del mundo sobre el mar. La colosal obra mide 55 kilómetros, ha costado cerca de 20.000 millones de dólares y su construcción durante nueve años ha estado plagada de problemas, retrasos y tensiones políticas.

El proyecto, a prueba de terremotos y tifones, es un complejo alarde de ingeniería. En él se han empleado 400.000 toneladas de acero. Para permitir el paso del intenso tráfico marítimo en la zona y evitar interrupciones por las fuertes y frecuentes tormentas tropicales, parte de la obra se ha sumergido. El tramo central lo compone un túnel de 6,7 kilómetros bajo el mar, conectado con el resto del trayecto a través de dos islas artificiales.

La ejecución de infraestructuras de semejante calado es una muestra de poderío para el Gobierno chino y el puente es una de las joyas de la corona dentro de su ambiciosa iniciativa de conexiones mundiales conocida como Nueva Ruta de la Seda. También es una pieza clave en sus planes de integración económica de las grandes ciudades en la bahía del río de la Perla, donde habitan casi 70 millones de personas y que Pekín aspira a convertir en un centro de innovación tecnológica que rivalice con Silicon Valley. A partir de ahora, el trayecto entre Hong Kong y la ciudad de Zhuhai, en la China continental, pasará de cuatro horas a 45 minutos.

¡Qué maravilla!

Para los críticos del proyecto se trata de un derroche innecesario, una inversión que será complicada o imposible recuperar, con un impacto desastroso en el ecosistema marino y que los ciudadanos de a pie no quieren. En Hong Kong, los sectores a favor de la democracia ven con sospecha una obra que difumina, a sus ojos, aún más las fronteras entre la China continental y el territorio autónomo y sus libertades cada vez más bajo acoso.

La ceremonia, ciertamente, se desarrolló en clave menor. Pero la mera presencia de Xi en el acto representaba una señal de la importancia que Pekín concede al proyecto. Aunque su intervención fuera tan corta: duró más la larga salva de aplausos con la que le recibieron los 700 invitados que su breve frase, tras la cual abandonó el evento sin dirigirse a los asistentes.

Aunque el acto inaugural tuvo lugar este martes, los vehículos no empezarán a atravesar el puente hasta el miércoles. No se espera que, al menos de momento, genere grandes atascos: los automóviles que quieran utilizarlo necesitan un permiso previo. Y las empresas de autobuses que cubrirán la ruta solo recibieron la notificación de la apertura la semana pasada, cuando esperaban un aviso de al menos dos meses para poner en marcha el servicio.

Los funcionarios ya habían recortado las cifras del tráfico que se espera que cruce el puente, por la competencia de otros servicios y vías de transporte. En 2008 el año antes de que empezaran las obras, un estudio preveía que lo atravesarían diariamente 171.800 pasajeros en 33.100 vehículos. Pero en 2016, según admitieron a comienzos de este año funcionarios de Hong Kong, las expectativas se rebajaron a 126.000 pasajeros y 29.100 vehículos. Aunque según China el macroproyecto aportará más de un billón de euros en beneficios económicos a la región, un cálculo del servicio en mandarín de la BBC prevé que los peajes generen solo unos 80 millones de euros anuales.

El puente representa la segunda gran obra de infraestructura que se inaugura este año y comunica Hong Kong con la China continental, después de que en septiembre se abriera un servicio de ferrocarril de alta velocidad que enlaza la excolonia británica con Cantón y que, con una gran polémica de por medio, permite que agentes chinos operen en territorio hongkonés para evitar que los trenes tengan que parar en la frontera.

Parte de la población de Hong Kong ve con recelo estas obras. «Por encima de todo, es un proyecto político que busca la integración de Hong Kong en la China continental y que, a la larga, debilitará nuestra singularidad y capacidad para desarrollarnos independientemente», había apuntado a este diario hace unos meses el político Nathan Law, uno de los cabecillas de las manifestaciones que en 2014 bloquearon el centro del territorio autónomo para exigir más democracia.

¿Por qué Sarmiento Angulo no se da un viajecito a China para contratar a los ingenieros que hacen estos maravillosos puentes que, como las Murallas Chinas, nunca se caen? Sería muy bueno para que hagan el de Chirijara. El problema es que los chinos no aceptan coimas ni sobornos. Ahí está el detalle.

Los ciudadanos de esta región semiautónoma —volvió a la soberanía china en 1997— cuentan con una serie de derechos mayores que los de sus compatriotas en virtud del principio «un país, dos sistemas» acordado para la región para los siguientes 50 años. Por ello, obras de este calado representan para muchos un paso más en la pérdida de libertades, desde la detención de cinco libreros a las crecientes restricciones a los partidos y políticos partidarios de mayor autonomía. «Pekín no está dispuesta a ceder ni un gramo de su poder, por lo que en su relación con Hong Kong se ha vuelto más dominante y severa», relató a EL PAÍS la veterana legisladora del Partido Cívico, Claudia Mo. «Es como el padre que le dice a su hijo: ´todas las restricciones que te impongo son por tu propio bien´. Es algo irritante y molesto», añadió.

Fuera del ámbito político, la obra también ha generado críticas por sus problemas de seguridad laboral (al menos nueve trabajadores murieron y centenares sufrieron lesiones durante la construcción, que ha acumulado unos retrasos de dos años) y su impacto medioambiental. Organizaciones ecologistas, incluida la oficina hongkonesa del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), han denunciado la reducción en el número de avistamientos en la zona de delfines blancos, una especie en grave peligro de extinción.

Y también tiene el aeropuerto gigantón

El presidente Xi Jinping inauguró el Aeropuerto Internacional Pekín-Daxing, coincidiendo con las celebraciones del 70 aniversario de la creación del régimen comunista en China. Esta es una enorme infraestructura en forma de estrella de mar.

El primer vuelo, un A380 de China Southern Airlines, despegó a las 16:23 hora local. Compañías internacionales como British Airways, Cathay Pacific y Finnair, ya anunciaron rutas a Daxing.

El nuevo aeropuerto internacional, situado 46 kilómetros al sur de la capital, funcionará a pleno rendimiento en 2040, con 100 millones de pasajeros anuales previstos, lo que sería un récord mundial para una única terminal, según sus creadores.

Las nuevas instalaciones servirán para evitar la saturación del aeropuerto actual, cuyas tres terminales se encuentran en el noreste de la capital, de 21 millones de habitantes.

Ya que, el aeropuerto actual, segundo del mundo por detrás del de Atlanta (Estados Unidos), está casi saturado, con más de 100 millones de pasajeros anuales. El transporte aéreo está en pleno auge en China y según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (Iata) a mediados de la década de 2020 el gigante asiático superará a Estados Unidos como primer mercado aéreo del mundo.

En 2025 Pekín podría acoger un total de 170 millones de pasajeros repartidos entre los dos aeropuertos.

Este aeropuerto fue ideado por la arquitecta anglo-iraní Zaha Hadid, fallecida en 2016, y por la filial de ingeniería de la compañía francesa Aéroports de Paris (ADP). La terminal está cubierta con un techo de una superficie equivalente a 25 campos de fútbol e incluye una estación de metro y otra de tren de alta velocidad.

El más alto del Universo

China ha inaugurado este jueves el puente más alto de mundo, el Beipanjiang, superando el récord de altura de otro puente chino, el que cruza el río Sidu, informa CCTV. El puente Beipanjiang mide 1.341 metros de longitud y su tramo principal se encuentra a una altura de 565 metros sobre el valle del río Baipanjiang.

El puente se extiende por una región montañosa en la provincia de Guizhou, donde se encuentran los siete puentes más altos de China, debido a su relieve montañoso con cañones profundos.

El puente colgante, de una altura equivalente a un edificio de 200 plantas, conecta las provincias de Guizhou y de Yunnan, reduciendo el tiempo de viaje de cinco horas a una y media.

Las construcciones del puente arrancaron en 2013 con un presupuesto de alrededor de 1.000 millones de yuanes o 143 millones de dólares. La construcción del puente a semejante altura requirió de mucha precisión y del uso tecnologías punta, según CCTV.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Canuto Espejo

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