Monseñor Eugenio Biffi

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El 8 de noviembre la Iglesia de Cartagena, en el marco de su XVI Asamblea de Pastoral, celebró un aniversario más del fallecimiento de monseñor Eugenio Biffi, quien vino a nosotros, como misionero, en tiempos muy difíciles (1856 – 1862). Más tarde lo hará como nuestro obispo.

Por: Padre  Rafael Castillo Torres

Padre Rafael Castillo

El padre Eugenio predicó desde el púlpito de Santo Domingo un mensaje de esperanza, ayudó a liberar presos políticos, supo enfrentar las arbitrariedades de un régimen anticlerical, asumió la Diócesis como vicario General en ausencia del obispo y padeció la persecución siendo confinado a San Andrés Islas.

Más tarde seguirá hacia a Jamaica donde es acogido por los padres Jesuitas y asume la predicación del evangelio en la región de Belice.El papa Pio IX lo nombra prefecto Apostólico en Birmania Oriental donde lleva nuestro café, la quina y la naranja. Hoy es recordado por estos signos de siembra fecunda entre los pobres. De Birmania Oriental (hoy Myanmar) el papa León XIII, acogiendo el clamor de Cartagena, lo nombra su obispo.

Para entonces Rafael Núñez es nuestro presidente y Joaquín F. Vélez embajador ante la Santa Sede. A Cartagena llegó el 1 de junio de 1882. ¿Cómo mantener viva la esperanza de esta Iglesia, sin caer en la frustración, el cansancio y el desaliento sabiendo que debía resucitar un muerto? El obispo acogió el llamado de Jesús: “Deberás tener ceñida tu cintura y encendida tu lámpara”. Estar con “la cintura ceñida” fue su hábito pastoral. Siempre vivió con la sotana arremangada para poder actuar con agilidad. Mantener la “lámpara encendida” era necesario para iluminar el rebaño y permanecer, él mismo, despierto y vigilante.

Monseñor Eugenio Biffi

Cuando monseñor Biffi llegó, eran días de letargo. En Cartagena se había hecho de noche, pero él no se echó a dormir.

Despertó la fe y caminó con su pueblo. Entre los obstáculos enfrentó para impulsar la transformación que necesitaba esta Iglesia están los vicios extendidos, la carencia de buenas costumbres, la extrema pobreza y un clero escaso, mal preparado y poco ejemplar. De ahí su empeño pastoral por recorrer, de a pie, toda su Diócesis promoviendo caminos nuevos de fidelidad a Jesucristo.

Hoy valoramos ese despertar de la conciencia eclesial cartagenera de finales del siglo XIX bajo el pastoreo de monseñor Eugenio Biffi y la ayuda de las Hermanas Franciscanas con santa María Bernarda Bütler, los padres Salvatorianos, los Padres Eudistas, los Hermanos de la Salle, los Padres Jesuitas y las Hermanas de la Presentación, sus grandes colaboradores quienes todavía sirven en Cartagena.

Pidamos a Dios, por intercesión de este santo obispo que un día veremos en los altares, que esta Iglesia de Cartagena, a la que tanto amó, sea una Iglesia servidora y fiel como nos lo propusimos en esta XVI Asamblea de Pastoral.

 

Padre Rafael Castillo Torres*Vicario de Pastoral de la Arquidiócesis de Cartagena.

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

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