El Rincón del Búho: A la política en Atlántico le han metido de todo

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Una productora internacional de cine vino a firmar contrato para producción de la fuga de Aída. Desde Cuba se vinieron 5 santeros atraídos por ofertas de trabajo.

Por El Propio Búho

 

La fuga de la exparlamentaria Aída Merlano Rebolledo terminó por aguar la fiesta de las elecciones del 27 de octubre en el Atlántico y Barranquilla: todas las campañas están en un silencio sepulcral que asusta.

Este viernes el mutismo fue peor, cuando la Fiscalía capturó en su residencia aquí en Barranquilla a la hija mayor de Aida Merlano, Karoline Manzaneda Merlano, de 23 años, y de inmediato fue traslada a Bogotá.

Un caso que ha llamado poderosamente la atención a los organismos de investigación es que hace poco Karoline no solo sacó una nueva cédula con el nombre de Aída Vanesa Merlano, sino que se hizo varios cambios para parecerse mucho más a su progenitora. La hija tenía el cabello mono y las cejas delgadas, y los cachetes un poco hundidos. Ahora tiene el cabello oscuro, las cejas como las de su madre; pechos y trasero más abultados.

Es la misma Karoline Maanzanera Merlano, que ahora en su nueva cédula figura como Aída Vanesa Merlano. A la izquierda con pelo claro y cejas delgadas. A la derecha con cabellos oscuros, cejadas pobladas, más mentón, mejor de busto y trasero, en un cambio extremo para parecer más a su progenitora/Cortesía de El Tiempo

Este viernes, poco después de que la Fiscalía se llevara a Karoline o Aída Vanessa a Bogotá, una allegada a la familia divulgó por las redes sociales unos audios en donde explica que “la persona que entró al consultorio odontológico, saltó con una cuerda desde una ventana y se fugó en una moto, no es Aída Merlano Rebolledo. Analicen detenidamente. Es una mujer mucho más delgada que Aída, sin nalgas, ni tetas. Esa era una doble, que fue utilizada desde cuando el carro del Inpec salió de la cárcel del Buen Pastor. Y en las tres horas que se entretuvieron con la doble, llevándola al consultorio, esperando que la atendieran, durante ese tiempo, ya la verdadera Aída Merlano tenía tres horas de viaje en un vuelo charter hacia un país lejano y desconocido. Todo el plan para la fuga de Aída costó cinco mil millones de pesos, aportados por quienes están asustados de ir a la cárcel cuando se sepa toda la verdad. De ese dinero dos mil millones fueron pagados a un grupo delincuencial experto en este tipo de operaciones. Fue un plan meticuloso, que no lo hace cualquiera, menos una persona encarcelada, atormentada y con los nervios destrozados como estaba Aída”.

¿Será cierto todo eso? Una buena pregunta para que la descifre la Fiscalía General. ¿Y de qué bolsillos salieron los cinco mil millones de pesos que costó la fuga? Como diría don Chelo de Castro “cójame ese trompito en la uña”.

Los candidatos enmudecieron

Los comandos políticos antes convertidos en zafarranchos con abundante música, ron y pastel,   hoy son unas salas de funeraria en donde los ocasionales visitantes prefieren bajar la vista cuando alguien intenta tocar el tema de la logística para el debate.

La situación es tan grave, que Máximo Noriega, gerente de la campaña de Nicolás Petro Burgos, quien aspira a la Gobernación del Atlántico, debió ser trasladado a una clínica para ser rehidratado, luego de trastornos estomacales en estos dos últimos días. No hubo lomotil que le frenara la diarrea. El propio Petro Burgos no dice ni mú, a pesar de que no tiene velas en ese entierro, pues ni siquiera estaba por estos lares cuando estalló el escándalo de la famosa ‘Casa Blanca’ barranquillera.

La también candidata a la Gobernación del Atlántico, Diana Macías, despidió a todo su personal de comunicaciones y logística, para seguir en la campaña en bajo perfil y sin pagar un peso por ninguna causal relacionada con su proselitismo. “Yo no me gasto un peso más en esta vaina; no quiero que me pase lo de la Casa Blanca”, dijo en voz alta cuando despidió al último de sus colaboradores.

El pastor evangélico Carlos Dennis, sigue apegado a la Biblia, confiado en la multiplicación de los votos, tal como Jesús multiplicó los peces. Tiene la firme convicción de que con sus salmos convence más a sus presuntos electores, que con falsas promesas y programas que no puede inventar pues carece del equipo de apoyo capacitado para elaborar un programa de gobierno serio, coherente y realizable. Algunos allegados a la campaña de Dennis aseguran que hasta los diezmos de la iglesia han disminuido extrañamente.

Propuestas vacías e insulsas

Ante ese panorama taciturno y desolador de una actividad que en Barranquilla y el Atlántico era toda una fiesta, el poeta Juventino Pérez se pregunta, “¿volverán a florecer los robles amarillos cargados de plata para las campañas políticas?”.

Lo otro que cuestiona el abogado, politólogo y columnista habitual de este portal, Alfonso Camerano Fuentes, es que “nunca habíamos asistido a un debate político tan insípido, sin ideas, sin controversias, sin propuestas serias y creíbles. Yo diría que es un debate mamerto. O, como diría el difunto Cepeda (Álvaro), este es el clásico debate de “los bobales”.

En medio de esa escasez de ideas que valgan la pena, se salvan Jaime Pumarejo, que tiene definidos los frentes en los cuales trabajaría desde el arranque de su gestión, si es que gana.

Lo mismo ocurre con Elsa Noguera. Ella ha venido trabajando de manera puntual con sus ejes temáticos bien craneados y sin tanta rimbombancia. Ambos candidatos son de la robusta alianza que lidera la Casa Char, en alianza con el uribista Centro Democrático, un sector del Partido Liberal, La U, y un sector conservador. Y no es casual que Elsa y Pumarejo marquen en punta. Su campaña arrancó hace casi dos años.

Aún así, el charismo está muy desesperado porque alcaldías que pelean a dentelladas como la de Soledad, está casi perdida, porque su candidato, William Torres, no desprende.

Beatriz Barraza, la candidata oficialista -quien lo creyera, apoyada por el alcalde Joao Herrera Iranzo quien fue amamantado en la Casa Char, desde cuando era el secretario y mensajero privado de Fuad, hasta cuando lo mantuvo durante 40 años de Notario de Soledad y de ahí lo llevó a la Alcaldía y ahora es su peor enemigo político, apoyado por algunos parlamentarios disidentes del mismo charismo.

Soledad es tierra de pasquines. De Poesías a los muertos. De brujerías y ahora de gente metida de cabeza en la santería. Algunas de las personas allegadas a Beatriz Barraza asegura que un brujo de Tamalameque tiene una muñeca muy parecida a Beatriz: morena, acuerpada y siempre vestida de rojo, con ojos y oídos chuzados con alfileres.

Y uno de los asesores de William Torres atestigua y jura por todos los santos que “el muchacho está siendo trabajado por un santero, que se ha concentrado en bajarle las defensas y las energías. Hay días en que Willy no quiere ni salir a las citas de campaña, desganado por el trabajo sucio del maldito santero traído de Cuba”.

Fabulación, magia, ficción o realidad, lo cierto es que la campaña electoral en el Atlántico en 2019 no es la misma de otros años. Es un debate frío. Sin propuestas audaces. En donde casi todos los aspirantes a gobernación, alcaldías, asamblea y concejos repiten las mismas monsergas, y pretenden, con ideas engañabobos, ganar en las urnas, en tiempos en que las redes sociales desnudan a todo el mundo. ¿brujería y santería? ¡A otro perro con ese hueso! ¿Los candidatos están como las pobres viejecitas viudas a las que Uribe les quitó las mesadas? ¡Ya voy Toño!

Lo único positivo de la campaña política de 2019 en Atlántico y Barranquilla es que se ha internacionalizado como nunca. De Hollywood vino una compañía cinematográfica a escribir un libreto de ciencia-ficción sobre los brujos que puyan los ojos de muñecas elaboradas a semejanza de candidatas, De la media docena de santeros cubanos con todo el repertorio de los santos para el mal. Ya están buscando locaciones para recibir a los aspirantes a actores de reparto y protagonistas. Sería bueno que la compañía cinematográfica se arriesgara a ensayar con actores naturales. Con los propios candidatos. ¿Por qué no? Carlos Dennis sería un perfecto frayle aspirante a político, aunque caiga en la contradicción de que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Diana Macías sería una perfecta María Magdalena derramando lágrimas hasta por los oídos por la falta de recursos para su campaña. Máximo Noriega sería una especie de Poncio Pilato que a todo le dice que sí, pero no decide nada y con frecuencia tiene que ir al baño a lavarse las manos con abundante jabón de olor. William Torres sería el Mártir del Calvario. Joao el Judas. Beatriz Barraza la mujer que iba a ser lapidada y salió Jesús con voz firme: «Dejad a esa mujer….aquel que esté libre de pecado, que tire la primera piedra». Y todos tiraron  la piedra, pero para otro lado. No para donde la inocente Beatriz, una morenona, sana, alegre, que Alba Olaya se la monta en los hombros a horcajadas y recorre los barrios tuguriales de Soledad, gritando a viva voz «¡Esta es mi negra, carajo!», y detrás a Joao apenas le sale un chirrete «si, mija, así es».

 

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