A cinco días de las elecciones regionales, ojo al Cristo, que es de palo

312

A pesar de todos los controles, muchos muertos siguen votando. Fue una campaña con las mismas promesas de siempre. A lo Cantinflas, en muchas partes se elige al que el gamonal quiere. Una mirada a Ecuador y Bolivia, que entre el diablo y escoja.

Por Canuto Espejo

Desde el famoso ‘Registro de Padilla’y el ‘chocorazo’ descarado para sacar de competencia al general Gustavo Rojas Pinilla en 1970 para montar a Misael Pastrana Borrero, el candidato de la oligarquía bogotana, el ejercicio electoral en Colombia cada vez tiene más vicios y está más desprestigiado.

Para la muestra un botón, según el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Hernán Penagos, en el país quedaron sin efecto las inscripciones de 915.853 cédulas por posible trashumancia electoral. Siendo los departamentos ‘campeones’ en estas materias; Antioquia con 133.784 inscripciones anuladas; Atlántico con 135.208 y Santander con 91.360. Claro que la lista de regiones trashumantes está regada como la verdolaga por todo el país. Y, en mayor cuantía en Bogotá.

Lo más grave es que, a pesar de la más avanzada tecnología que ha adquirido la Organización Nacional Electoral. La biometría, por ejemplo, que exige al votante colocar el dedo en un aparatico que lee su huella digital y comprueba que ‘usted es usted y está vivo’ -que se aplicará este vez supuestamente en todos los puestos de votación de todos el país, lo más seguro es que no logre impedir que los votos sigan votando. O como decía Jorge Eliécer Gaitán: “Los ciudadanos votan hasta las cuatro de la tarde; de ahí en adelante vota la Registraduría”.

Promesas chimbas

El otro mal que ha sido imposible de erradicar es el de la lluvia de promesas traídas de los cabellos que los candidatos se desgalillan ofreciendo puentes sobre donde no hay ni un chorrito de agua; canalización de arroyos en donde lo que hay son alcantarillas rotas; ayudas para campesinos en donde lo que existen son terratenientes inmamables y todopoderosos.

“Aquí mando yo”

Otro asunto que la democracia colombiana no se ha podido quitar de encima (porque el pueblo se ha dejado esclavizar por la mochila, la camiseta, el pastel y la botella de ron), es el predominio de los gamonales que siguen imponiendo el despotismo de su chequera: “aquí se elige el que yo diga”, como decía Cantinflas en una de sus célebres películas.

‘Micos’ satánicos

Lo más saludable en un debate como el de este domingo es que los ciudadanos de hoy, mucho más ilustrados de los que votaban en los tiempos en que los llevaban amarrados en camiones como ganado, sancionaran a los jefes políticos que quieren perpetuarse en el poder para seguir sirviéndoles como las prostitutas de la democracia a los grupos más ricos de este país, con legislaciones miserables como el pico que envilece aún más el salario de la clase trabajadora.

Micos’ embutidos en las en el Plan Nacional de Desarrollo y en otras de las decenas de reformas laborales con las cuales el dos veces presidente y actual senador Álvaro Uribe Vélez, ha terminado de joder a la clase trabajadora.

Entre derecha e izquierda, que entre el diablo y escoja

En Colombia, como siempre, los maquiavelos de turno agitan las banderas de las políticas neoliberales y ultraderechistas como las ‘salvadoras de la raza humana’. Pura paja.

Por el otro lado están los que agitan las ideas socialistas como el añorado paraíso terrenal “en donde todos seremos iguales”…Sí, iguales de pobres, mientras que los de la rosca en el poder saquean las riquezas de sus países y las esconden donde el pueblo menos se imagina: en la banca del Vaticano, como es el caso del socialista Evo Morales, quien se quiere perpetuar -como lo propuso aquí en Colombia Carlos Holmes Trujillo- Y la pregunta obvia es: ¿A quién quiere perpetuar en la Casa de Nariño, a Iván Duque o a Álvaro Uribe?

Miremos el robo miserable de Evo Morales en Bolivia, y la enorme fortuna de Lenín Moreno en el Ecuador por dejarse imponer las pautas tragaldabas del Fondo Monetario Internacional (FM!), que resultaron ser más corruptos y falsos que el banquero dueño de casi todo en Colombia.

Compartir.

Acerca del Autor

Canuto Espejo

Deja un comentario

 Vulnerability scanner