Rabindranath Tagore y Mohandas  Gandhi: Dos caminos, un propósito.

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Yo sé que no puedo cambiar el mundo, pero a mi conciencia le queda claro que hice todo lo que pude para mejorarlo, y eso es ganancia dentro del comportamiento universal del hombre.

Por: Óscar Flórez Támara

Rabindranath Tagore y Mohandas  Gandhi

Fácilmente cabe este pensamiento a esos dos grandes de la historia: Gandhi y Tagore. La aspiración de independizar a la India fue un propósito de ambos. Pero los caminos escogidos fueron diferentes, produciéndose muchas veces choques entre ellos por su peculiar manera de entender la vida.

Mientras Tagore amaba la belleza comparando la vida como una obra de arte, para Gandhi, la vida era «una preparación para la muerte y la belleza una frivolidad repudiable». Para uno, la vida era un medio de transición donde se incluía la muerte como el puente para llegar a lo grande, para el otro, era la oportunidad de alegría y admiración que teníamos sobre la belleza misma de la creación divina. Uno era un hombre de acción, capaz de mover masas con la magia de la palabra y el respaldo íntegro de su comportamiento. El otro, era un hombre de letras, capaz de generar cambios con la magia de la poesía.

Rabindranath Tagore y Mohandas  Gandhi

En la lucha por mejorar la condición de los hindúes, ninguno de los dos escatimó esfuerzos. Gandhi en sus ayunos permanentes fortaleció el espíritu de sus seguidores, y Tagore con su escuela en Santiniketan se dispuso pulir el pensamiento para proyectar de mejor manera el desarrollo de su pueblo.

En esta escuela invirtió todo su capital, incluyendo la reputación, la de su esposa y la misma vida, donde escogió un nutrido grupo de niños de diverso color, distintas clases sociales y diversa formación religiosa. Dispuesto a educarlos en un clima de tolerancia y fraternidad, infundiéndoles amor y respeto por el prójimo. Quería formar hombres libres mediante la educación, por lo que en su escuela se cultivaba el libre ejercicio del intelecto. Mas, aquí no detuvo su accionar, ampliando el radio de actividades al fundar cerca su escuela una universidad cuyo lema principal se concretó en lo siguiente: “Allí donde el mundo entero se une en un nido”.

Estos hombres lucharon por el desarrollo de los pueblos repudiando la violencia, abrazando la misma política humanitaria hasta la muerte. Se enrumbaron en un solo propósito, aunque por diferentes caminos. Sus pensamientos son un aporte invaluable a la sociedad del planeta, a la convivencia pacífica.

Cada uno sacó fuerzas de sí mismo, siendo fieles a sus convicciones se mantuvieron inmunes a los ataques de sus contradictores, porque en el fondo poseían un corazón insobornable, comprendiendo que la felicidad es un constante atreverse que se forja en los hombres que se deciden a ser felices y hacer felices a los demás. Por tal motivo no les importó oponerse a las tradiciones deformadas y malsanas que ofendían la dignidad del ser humano, aunque estas fueran fieramente defendidas por instintos crueles de ciertos hombres pudientes. Ellos marcharon con el escudo y la bandera de la no violencia, y odiaron las armas con todas las fuerzas de sus corazones.

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