Shonny y el Hijo del Búho volaron bien alto

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Viajaron a España para presentaciones en Madrid, Barcelona y Girona con su nuevo disco ‘Horizonte’, que se suma a ‘Encuentros’.

 

Por Chachareros/El Universal/Octavio De La Hoz Pérez @octaviodelahoz/fotoscortesía+/archivo familiar

A partir de hoy el dúo barranquillero Shonny y el Hijo del Búho estrenan su nuevo tema que lleva por nombre ‘Horizonte’.

Nira Figueroa de Sarmiento; Turcios con su cachucha bacana de la Ventana del Mundo, y una réplica de acordeón del profe Filocaris, Julián Andrés con la réplica del homenaje al Junior , David David con la réplica de la Ventana al Mundo que entregará al Ayuntamiento de Madrid.  Y Shonny con una artesanía que entregará a la reina Letizia. Foto especial de Adriana Mosquera,mejor conocida como Nani.

“Es una canción que habla del mar y todo lo bueno que trae a tu vida. Cuando la gente habla sobre ese paisaje es como si fuera terapéutico. La oportunidad de vivir cerca de ese lugar me hizo reconectarme con las cosas buenas y positivas”, explica Shonny.

Las dos nuevas figuras artísticas barranquilleras en la revista SÏ de El Heraldo.

El tema ‘Horizonte’, según el dúo, recoge el ritmo de los géneros indie pop y worldbeat, con los que ellos particularmente se sienten identificados.

Para estos artistas, el proceso de producción es un momento de suma importancia en sus canciones. Ellos buscan que cada una de sus letras tengan un significado relevante para que todas las personas puedan reflexionar y disfrutar de su música.

“Estuvimos en las playas de Puerto Colombia y en la orilla nos pusimos a escribir Horizonte porque estábamos bloqueados creativamente. Julián empezó a tocar y allí empezamos a darle forma a lo que es la canción. La construcción de la letra está desde a finales del año pasado y esperamos que a la gente le guste”.

Con esta canción, Shonny y el Hijo del Búho suman dos temas en conjunto y esperan seguir produciendo y terminar su primer LP que llevará el mismo nombre de su más reciente sencillo.

“En este dúo nos esforzamos por trabajar, pero no a la ligera. Nos hemos tardado más en armar las letras, sin embargo, no queremos hacer cualquier cosa. Nosotros lo que buscamos es estar completamente convencidos que lo que estamos haciendo lo sentimos de verdad”, puntualizan.

Un trabajo de sacrificio

Nota central en la revista de El Heraldo especializada en artistas, eventos y espectáculos. Nota de la autoría de Octavio De la Hoz Pérez.

Julián Andrés Sarmiento Figueroa y Shonny Rincón se conocieron desde hace unos 10 años. Eran casi unos niños aún. La música los atrajo como un imán. Ambos tenían los mismos sueños. Disfrutar y vivir por la música.

Segunda parte de la nota de portada dedicada a Shonny y el Hijo del Búho, con motivo de su nuevo trabajo discográfico ‘Horizonte’, que estrenan desde este fin de semana en Madrid, España.

A Shonny sus padres y sus abuelos lo entendieron así, y la decisión en ese ejemplar hogar fue brindarle todo el apoyo espiritual, físico y económico para que, si quería ser artista, que fuera alguien sobresaliente. Hizo cursos de dominio escénico, técnicas de voz, manejo del cuerpo en el escenario (dominio escénico), y dominio de la voz, aún en las más difíciles circunstancias.

Ya en el aeropuerto de Barajas, que presta el servicio aéreo a Madrid, los viajeros empiezan a sufrir los estragos del jet lag, somnolencia, fatiga, cansancio, modorra, adormecimiento de las extremedades. ¡Es que son 18 horas de vuelo a gran altura cruzando el anchuroso mar.

Viajó a Bogotá a una escuela de técnicas de vocalización, pero siempre con la hermandad con Julián Andrés, quien, por su parte, desde niño fue músico. Se le compraron balones, raquetas, carritos, triciclos, y todo eso en muy poco se iba al cuarto de San Alejo.

Hasta cuando el maestro Chilito de Castro, en una reunión musical informal en casa de los padres de Julián, se dio cuenta del potencial. En un descuido de Chelito, Julián agarró el piano portátil y empezó a improvisar notas. “Ustedes tienen que darle lo que este niño necesita: métanlo en una escuela de música”.

Pero Julián apenas tenía cinco años y su abuela Narcisa, ni mucho menos su tío Omar Figueroa Turcios, su sobrino consentido, permitían entregar al niño a profesores desconocidos. La solución fue buscar a Luchi González, una joven familiar que, a la vez, era profesora de Bellas Artes. Ella venía todas las tardes con su entonces esposo el compositor Martínez Madera. Por motivos de viajes, hubo que recurrir al joven profesor Alejandro Castillo Pacheco, hoy consagrado productor y sonidista en España. Cuando Alejandro se fue, ya un poco más ‘maduro’ musicalmente, Julián Andrés desfiló por las manos de los grandes maestros Daniel Moncada, Rafael Campo Vives (hijo del maestro Rafael Campo Miranda) y del propio Chelito de Castro, quien nunca ha dejado de admirarlo y apoyarlo.

Conocer otros mundos musicales

Ya con un proceso de formación adelantado, Shonny y Julián Andrés decidieron empezar en firme su proyecto musical. Viajaron por las regiones más apartadas e icónicas de Colombia (el Parque San Agustín, por ejemplo, el Eje Cafetero, los Llanos con sus cantos de vaquería), a escuchar aires autóctonos distintos a lo urbano. Viajaron a Cuba. Buenos Aires. Washington (aprovechando un vínculo que tiene Julián Andrés con una eminente profesora estadounidense que dirige un programa musical de la Agencia de Estados Unidos para la Asistencia Social (Usaid), y de la capital estadounidense pasaron a la capital del Mundo, Nueva York).

Julián Andrés, egresado de la facultad de comunicación social de la Universidad del Norte, fue contratado para musicalizar un programa institucional de la Uninorte, y, de paso, ser profesor en las materias de edición, musicalización y edición, que es también su fuerte.

Entre tanto, había logrado montar un moderno estudio de grabación, edición y producción con todas las de la ley. Ese fue el taller de la alquimia musical de Shonny y el Hijo del Búho.

De ahí salió toda esa belleza musical que hoy ya están mostrando con orgullo en las principales ciudades de España, con cuatro formidables mánager, su tío el prestigioso caricaturista Omar Figueroa Turcios (o simplemente ‘Turcios’, quien ha ganado 36 premios mundiales en concurso de todo tipo de caricaturas y quien reside en España desde hace 30 años y publica todos los domingos en el excelente suplemento literario de El Heraldo una caricatura de profundo contenido que invita a reflexionar ); su otro tío el retratista José María Sarmiento, quien reside en España desde hace 35 años luego de estudiar 14 años en Kiev, exunión soviética y fijar su presidencia en Barcelona con su esposa la bella española Amparo); su tía política la también caricaturista Adriana Mosquera, esposa de Turcios,  (‘Nani’, autora de la tira cómica que sale diariamente en El Heraldo), y su director de videos y fotografías David David Figueroa Mosquera. Y como Manager General, Nira Figueroa Turcios rol que comparte con Olga Lucía Rincón y Jimmy Buelvas.

Portada de El Universal

Nota de apertura de la revista de El Universal de Cartagena (Viernes), escrita por Edi Llanos, destacando la personalidad y el profesionalismo de Shonny y El Hijo del Búho.

 

 

 

 

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