¡Oremos!

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Hagamos en silencio y despacio esta oración…

 

Por: Padre Rafael Castillo Torres

Padre Rafael Castillo Torres

Colombia la necesita:“Señor de la vida que conoces el dolor y el sufrimiento de nuestra nación colombiana enfrentada por un conflicto y desgarrada por tanta violencia, concédenos la gracia de escuchar en silencio, ahora que vuelven a soplar vientos de guerra, las primeras palabras que pronunciaron tus labios de resucitado, después que los hombres te habían crucificado: “Les traigo la paz”.

Enséñanos, con una nueva luz, que la paz que se firmó y que hemos querido implementar no es un vago deseo, propio de gente ingenua que no tiene los pies en el suelo, sino que ella misma es el destino último de los hombres y mujeres y aquello que Tú más profundamente deseas para todos los pueblos y, en particular, para Colombia.

Contemplando cuanto ha sucedido en estos días, vemos con más claridad que los que pecan de falta de realismo son quienes, en nombre de alguna causa o interés inconfesable, promueven el odio y la violencia porque no creen en nuestras posibilidades como Nación.

Este es, Señor, nuestro gran pecado que ha hecho de la crispación y la polarización una manera de ser y una forma de relacionarnos. No nos atrevemos a experimentar los caminos de la no-violencia. No nos fiamos del diálogo. No creemos en el mensaje del papa Francisco que nos dijo al oído: “El mal se vence con el bien, la injuria con el perdón y la violencia con la paz”.

Y aquí seguimos Señor, divididos y enfrentados. Sintiéndonos no solo adversarios, sino también enemigos. Pero Tú nos recuerdas que todos somos hermanos y no estamos hechos para vivir permanentemente en la violencia y el rechazo mutuo, sino en el diálogo y la paz.

Tu saludo: “Les traigo la paz”, que nos repites una y otra vez a todos, nos llama a la conversión, porque hemos obstaculizado la paz, hemos ahondado la división y creado un clima de mutua intolerancia, hemos alentado el odio y hemos permanecido indiferentes y sin capacidad de reacción frente a tanto líder social asesinado y la lluvia de panfletos amenazantes que anuncian la muerte y lo cumplen.

Señor, limpia nuestro corazón, porque es allí donde se genera la violencia, el odio y la venganza. Sanea nuestra mente que tiende a absolutizar siempre lo propio para imponerlo con fuerza a los demás. Transforma nuestros sentimientos y siembra en nosotros la concordia, la ternura y la compasión ante todo ser humano. Enséñanos a buscar la paz por caminos de justicia y de verdad.

Pero, por mucho que nosotros trabajemos y firmemos la paz, Señor, nunca podremos presentarnos ante ti con una paz construida, lograda. Pobre paz la que sea solo hecha por nosotros. Por eso, escucha el grito unánime del pueblo colombiano, cansado de la violencia, que pide y necesita paz. Tú que quitas el pecado del mundo, danos la paz”. Amén.

 

Padre Rafael Castillo Torres:*Vicario de Pastoral de la Arquidiócesis de Cartagena.

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

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