Caetano, Moreno, Zeca y Tom Veloso en Barranquijazz: lección sutil de amor y sencillez

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En el marco de Barranquijazz, la familia Veloso, encabezada por uno de los intérpretes más destacados de Latinoamérica, mostró -a través de su música- el significado de la sencillez, el amor y la autenticidad.

Zeca, Caetano, Moreno y Tom Veloso, juntos entonando una de las tantas canciones que le regalaron a Barranquilla en el marco de Barranquijazz. Foto: Haroldo Varela

Por Jennifer Cabana

Se me hincha el corazón al haber presenciado lo que fue el concierto más esperado de la edición 23 de Barranquijazz. El gran Caetano Veloso, cantautor e intérprete brasilero de 77 años, vino a cantarle a Barranquilla en compañía de sus tres hijos, Moreno, Zeca y Tom, herederos de un legado precioso.

Sencillo, auténtico y honesto; así es la propuesta de Ofertório. Foto: Ángel Álvarez.

Con una escenografía sencilla, cargada de significados, la familia presentó Ofertório, un ofrecimiento-valga la redundancia- en el que de manera muy íntima compartieron durante más de una hora canciones que reflejan sensibilidad única, logrando una verdadera conexión con las 1.800 personas que se acomodaron en el salón Jumbo del Country para vivir su concierto. El nombre del espectáculo musical, explicó el mismo Caetano, corresponde a una canción que le compuso a su madre, Dona Canô, cuando esta cumplió 90 años en 1997.

Video y letra de Ofertório

Todo lo que vi de ti florece de mí. Señor de la vida, toda esta alegría la extendí y sentí, traigo hoy aquí, todas estas frutas que ves aquí juntas, Señor de la vida, yo en cada uno de ellos y en mí.

En un formato acústico, cuatro voces con colores y tonalidades distintas se unieron para entonar canciones como Alguém Cantando, Reconvexo, Genipapo Absoluto, Tá Escrito, Boas Vindas, A Tua Presença Morena, O Leãozinho, Força Estranha, Oração Ao Tempo y Não Me Arrependo. Composiciones de Caetano dedicadas a la tierra, a sus hijos, al tiempo, a la vida, a su madre, e inclusive a las dos madres de sus tres hijos.

No fue necesario entender del todo el portugués para quedar extasiado con cada tonada. Fue un concierto de ensueño como ningún otro. (En video- Alguém Cantando)

El juego de luces permitió darle protagonismo a quien estuviese cantando, sin embargo, se sentía en la oscuridad el acompañamiento fortalecido de guitarras, bajo, pandereta, platos, hojas de lija y, por supuesto voces. Foto: Ángel Álvarez

How beautiful could a being be?, en español, ¿Qué tan bello puede ser un ser? Es una canción escrita entre Caetano y su hijo mayor Moreno. La letra se repite con las mismas palabras del título, suficientes son el canto y la música para expresar la belleza del ser y de la vida misma.

Moreno, el mayor de los hijos de Caetano, mostró gran versatilidad cantando y tocando varios instrumentos. Foto: Ángel Álvarez

Además de las obras del maestro, pudimos disfrutar de las creaciones musicales de sus hijos, cada uno con estilo característico. Moreno ofreció varios temas, entre ellos, dos de mis favoritas de su autoría,  De Tentar Voltar y Deusa Do Amor. El momento de cantar esta última fue particularmente especial ya que -de manera inesperada- una bailarina subió a la tarima y acompañó la música con movimientos de danza contemporánea.

Entre su canto, Moreno expresó, “Déjenla bailar si lo está haciendo bonito, déjenla y prendan la luz por favor”, apoyando el acto sublime de baile y canción.

Nataly Acosta, bailarina de danza contemporánea de Barranquilla.

Zeca por su parte compartió su más reciente sencillo Todo Homem, un disco en el que expresa que “todo hombre necesita una madre”. El tema es un éxito mundial y revela la grandeza del joven cantautor (27 años) que sigue con pie firme el ejemplo de su padre.

En video Todo Homem, composición de Zeca Veloso.

Tom, el más joven de los tres hijos, también tuvo varios momentos especiales en tarima. Bailó descalzo Alexandrino, unas de las canciones más movidas de la noche con fusión de funk carioca.

Es increíble todo lo que lograron transmitir estos seres tan especiales. Su nivel de conciencia, me atrevo a decir, es elevadísima. Dejaron, o más bien, recordaron un mensaje claro: que el amor es lo más importante de la vida, el amor al padre, a la madre, a los hermanos, a la pareja y la tierra.

He tenido la fortuna de disfrutar muchos conciertos en mi vida y puedo decir sin titubeo que el de anoche ha sido el más bonito, el más especial de todos. Me siento privilegiada, recargada de amor, salí del recinto con ganas de repartir abrazos y cariño para recodarle a esta humanidad que debemos amarnos más, respetarnos más.

Agradezco infinitamente a Barranquijazz por traerle a la ciudad este gran espectáculo y a Caetano, Moreno, Zeca y Tom les doy las gracias por hacer música de la más alta calidad. Vale la pena escucharlos una y otra vez. Grande es Brasil y sus artistas, grande es nuestra música.

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