Triple A despierta ante las abrumadoras quejas

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Hasta que los responsables de informar a la comunidad se dieron cuenta que la Triple A es una empresa de servicios públicos. No un centro comercial privado y de lujo.

Por Chachareros/Ofiprensa

 

 

Ya era hora de que la Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo (Triple A), que ahora atiende a más del 60 por ciento de la población del Atlántico, reaccionara como una entidad de su estatura, e informara pronta, verídica y eficientemente a su inconforme universo de usuarios el por qué tantos daños y la consabida suspensión del servicio principal de agua potable.

No se le puede regatear a la Triple A que aún en pequeños corregimientos como El Morro (Tubará), sus instalaciones son óptimas.

Desde cuando la empresa entró en crisis tras descubrirse el descomunal robo que la empresa de los españoles venía haciendo sin que nadie dijera ‘esta boca es mía’, en La Triple A hubo una especie de ‘fobia contra la prensa”. Claro, porque “esos periodistas viven metiendo las narices donde les da la gana”. Eso era vox populi. Y lo peor, es que quienes lanzaban esas despreciables expresiones eran, se supone, comunicadores sociales con títulos de las mejores universidades, con maestrías y hasta con doctorados en políticas de información y comunicación en el sector empresarial.

Ahora se ha producido un inesperado cambio, algo muy parecido a un milagro: casi todos los días envían boletines que explican, en detalle, por qué, desde cuando y hasta cuando la suspensión de los servicios en determinados sectores de Barranquilla y los numerosos sectores del Atlántico que ahora atiende.

Lo más admirable es que su oficina de prensa reconoce que, obvio, cuando hay calles inundadas de agua potable o de aguas servidas, la comunidad ya no se queda callada y reacciona algunas veces con algo de vehemencia. Porque, la verdad sea dicha: la comunidad ha sido muy paciente con la Triple A en estos momentos de transición.

El comunicado

El ingeniero barranquillero Guillermo Peña Bernal es el gerente de la Triple A. Sus amigos más cercanos aseguran que él es huraño con la prensa, no por maleducado, sino porque sufre de ‘agorafobia’, ese temor a sentirse rodeado de muchas personas, o enfocado por cámaras y grabadoras en las narices.

Sostiene la oficina de prensa en su comunicado: “Ante la preocupación manifestada en medios de comunicación por usuarios de algunos sectores de los barrios La Manga, La Pradera, El Edén, El Edén 2000, Kalamary y Los Olivos, Triple A se permite informar que:

“La reciente interrupción del servicio de acueducto por espacio de 15 horas en algunos sectores en Barranquilla y Soledad, se presentó por la ruptura de dos tuberías de 30 y 36 pulgadas a la altura del barrio Montes. Triple A procedió de manera inmediata e ininterrumpida a atender la emergencia con más de 20 ingenieros y operarios, maquinaria pesada: una grúa, dos retroexcavadoras, un minicargador, equipo para soldar y dos motobombas. Los trabajos se extendieron debido a la profundidad del terreno y a las dos placas de pavimentos que dificultaban el acceso a las tuberías.

“La distribución de agua desde el acueducto ubicado a orillas del río Magdalena hacia Barranquilla y los 14 municipios que se atienden se realiza por medio de un sistema a base de bombeo que genera una presión constante sobre las redes, razón por la cual Triple A monitorea dicho sistema desde su Telemando que anuncia oportunamente cualquier falla.

“Los sectores a los cuales Triple A distribuye el agua están alimentados por estaciones intermedias de bombeo que se surten de otras más grandes ubicadas en el Acueducto de Barranquilla. Situaciones como interrupciones de energía, daños o fugas en tuberías de distribución o de conducción generan interrupciones sin previo aviso del servicio de agua.

“La empresa en el presente año ejecuta un programa de inversión cercanos a los 60 mil millones de pesos, de los cuales gran parte de ellos van encaminados a la reposición de tuberías y al mejoramiento de la infraestructura.

“Triple A ofrece un parte de tranquilidad a sus usuarios y señala que no existe en la ciudad ni en los municipios ningún “racionamiento” que afecte la prestación continúa del servicio.

“Los sectores afectados con bajas presiones, especialmente el Suroccidente de la ciudad, están siendo monitoreados por la compañía encontrando a lo largo de las tuberías de distribución un gran número de irregularidades, o conexiones fraudulentas que originan despresurización del sistema afectando algunos sectores lejanos de los sistemas de bombeo, así como los ubicados en partes altas, así como la desviación y pérdida de agua. Similar situación se presenta en algunos municipios en donde se afectan algunas conducciones, como por ejemplo en las de los municipios de Polonuevo, Baranoa, y los del acueducto costero

“Actualmente la empresa está en contacto con las autoridades e inició operativos de desconexión de estas tuberías ilegales y espera que los infractores sean procesados.

“Para Triple A lo más importante son sus usuarios por ello ofrecemos disculpas ante los inconvenientes presentados y, de manera especial, por las interrupciones intempestivas presentadas estas semanas.

“Les recordamos que Triple A mantiene comunicación directa con sus usuarios a través de la Línea 116. Ante interrupciones programadas o no programadas, utiliza siempre su Contact Center, los medios de comunicación y las redes sociales @SomosTripleA para anunciar los detalles y avances de la contingencia”. ¿Será verdad tanta belleza?

Las fugas múltiples

La comunidad, paciente y comprensiva, sabe que en un 80% por ciento las tuberías por donde circulan el agua potable y las aguas negras son las mismas que dejó el gringo Samuel Hollopeter cuando a comienzos del siglo pasado los banqueros de Chicago exigieron, a cambio de prestar los dólares para construir un moderno acueducto, el gerente lo ponían ellos, y la junta directiva debía ser seleccionada por la clase dirigente empresarial barranquillera liderada por los constructores estadounidenses los hermanos Parrish.

Los gringos no fueron tan tontos como la caterva de alcaldes y concejales, que no se sabe a cambio de qué se dejaron meter el dedo en la boca y quién sabe en dónde más, los empresarios españoles que llegaron con el cuento chimbo de “sanear las finanzas y convertir la Trile A de Barranquilla en una entidad modelo, como en su momento lo fueron las Empresas Públicas Municipales (EPM), esas sí, modelo que sirvió para que los antioqueños se copiaran hasta de la forma despectiva en que Hollopeter sacaba de su oficina, como se saca una mosca que revolotea encima de la comida en la mesa, a los concejales y politiqueros , que siempre los ha habido, y los habrá, en busca de contratos y puestos para su recua de recomendados.

Pues bien, informa en otro comunicado la ahora sí dinámica oficina de prensa (“que se ha puesto trucha”, como dicen los muchachos del barrio), que “luego de una jornada de 15 horas ininterrumpidas de trabajo, Triple A finalizó la reparación de la segunda fuga en tubería de 30 pulgadas ubicada en la carrera 23 entre calles 30 y 31, atendida desde el día de ayer y que obligó la interrupción del servicio de acueducto en varios sectores de Barranquilla y Soledad.

“La primera fuga fue atendida en la carrera 23 con calle 44 y los trabajos de reparación en esta tubería de 36 pulgadas culminaron alrededor de la 1:30 de la mañana de hoy martes 6 de agosto de 2019.

“Un recurso humano de más de 20 ingenieros y operarios, equipos de maquinaria pesada, máquinas para soldar y motobombas se utilizaron en la ejecución de estos trabajos.

“Triple A reinició bombeo a partir de las 8:30 am y el servicio se restablecerá de manera gradual en el transcurso de la mañana”.

 

 

 

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Chachareros

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