¡Otra vez ganaron los amantes de la guerra en Colombia!

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Iván Márquez y Santrich regresaron al monte.»Las fuerzas oscuras que en el país viven de la violencia, jamás permitirán que aquí haya convivencia», frase célebre de Otto Morales que cobra vigencia con los sucesos de este jueves.

Chachareros/EFE/país.com/eltiempo.com

 

Colombia amaneció este jueves con la confirmación de uno de sus peores temores. Iván Márquez, quien fuera el jefe negociador de las Farc en los diálogos con el Gobierno y se encuentra en paradero desconocido desde hace un año, reapareció de madrugada en un video junto con otros excomandantes de la extinta guerrilla para anunciar “una nueva etapa en la lucha armada”. El mensaje acrecienta las preocupaciones en torno al crecimiento de las disidencias y la frágil implementación de los acuerdos de paz, alcanzados hace tres años.

El inesperado sucedo es un claro triunfo para la ultraderecha colombiana, tanto así que de inmediato el principal líder de ese sector político, el expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez, quien estaba perdido en las encuestas, subió como la espuma de la cerveza, lo mismo que su pupilo, el presidente Iván Duque, enemigos declarados del proceso de paz que dejó acordado con las Farc el entonces presidente (durante dos periodos, 8 años), Juan Manuel Santos.

Como era de esperarse, de inmediato anoche los principales simpatizantes del uribismo celebraron con manifestaciones el hecho de que la paz colombiana haya quedado herida de muerte.

A través de las redes sociales varios twiteros, lo mismo que en Facebook e Instagram, la reflexión mayoritaria coincidía en que lo que ocurrió este jueves “favorece a esa carroña politiquera colombiana que basa su política en la guerra, sin importarles la cantidad de campesinos muertos en masacres impunes, niños y niñas violados y reclutados por los grupos armados tanto de derecha como de la izquierda”. Otro twitero señala que “todo el mundo en Colombia sabe quiénes son los políticos sepultureros”.

En Instagram un comentarista señaló que «de nuevo están felices los de los falsos positivos, las chuzadas a los magistrados, los asesinatos a los líderes defensores de los derechos humanos, a los sindicalistas, en fin, a todo aquel que no comulgue con la política criminal».

Anoche se conoció que la Justicia Transicional de Paz (JEP), ordenó la captura de Iván Márquez y Jesús Santrich.

“La lucha continua”

“Nunca fuimos vencidos ni derrotados ideológicamente. Por eso la lucha continúa. La historia registrará en sus páginas que fuimos obligados a retomar las armas”, afirma Luciano Marín –el verdadero nombre de Iván Márquez– en el vídeo en el que aparece al lado de una veintena de hombres armados con fusiles. Lo acompañan otros dos importantes líderes de las otrora Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que se habían apartado de sus compromisos con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP): Seuxis Paucias Hernández, alias Jesús Santrich, requerido por la justicia señalado por narcotráfico, y Hernán Darío Velázquez, El Paisa, quien lideró la Columna Móvil Teófilo Forero, una de las estructuras más cruentas de la insurgencia.

“Anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia [el emblemático lugar donde nacieron las FARC hace más de medio siglo]bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión”, proclama Márquez en la grabación de 32 minutos, con fecha 29 de agosto de 2019. Asegura que hablan desde algún punto del río Inírida, en la región amazónica del sureste del país, cerca de las fronteras con Venezuela y Brasil. Sin embargo, diversos observadores e información de inteligencia apuntan a que el grupo de excomandantes disidentes se encuentran en territorio venezolano.

Vestido de verde militar y con una pistola en la cintura, Márquez dice que la decisión de volver a las armas “es la continuación de la lucha guerrillera en respuesta a la traición del Estado al acuerdo de paz de La Habana”, y que buscarán alianzas con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla activa en Colombia con fuerte presencia en la frontera con Venezuela. Aunque el presidente Iván Duque, con poco más de un año en el poder, ha reiterado le necesidad de hacer correcciones a lo pactado –una promesa de campaña–, también ha reiterado el compromiso del Gobierno para acompañar a los más de 10.000 excombatientes en proceso de reincorporación que hacen su tránsito a la vida civil.

La paz no tiene marcha atrás

«La paz no tiene marcha atrás porque es un mandato Constitucional de obligatorio cumplimiento», dijo el exministro y exnegociador en La Habana Humberto De la Calle Lombana.

“La paz es un logro histórico que no tiene marcha atrás. No es esta la primera ni será la última crisis”, aseguró Humberto de La Calle, el jefe negociador del Gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018) durante los diálogos, al tiempo que llamó a la comunidad internacional a redoblar su apoyo y vigilancia del proceso. El Gobierno de Duque, heredero político del expresidente Álvaro Uribe, el más férreo crítico de la negociación, “debe asumir con decisión y con criterio de Estado el liderazgo del proceso de paz, y dejar de actuar con criterio de partido como lo ha hecho hasta la fecha”, reclamó De La Calle al leer un comunicado conjunto con el excomisionado de paz Sergio Jaramillo. La Misión de Verificación de la ONU destacó el firme compromiso de la mayoría de los hombres y mujeres en proceso de reincorporación, e instó a redoblar los esfuerzos para la implementación integral de lo pactado.

La que fuera la mayor guerrilla del continente, desarmada y convertida en partido político, ya se sienta en el Congreso de Colombia, con diez escaños garantizados como parte del acuerdo de paz. Pero el paradero desconocido de Márquez, Santrich y El Paisa, líderes que abandonaron los espacios de reincorporación alegando inseguridad física y jurídica, ya había encendido las alarmas sobre el futuro de los excombatientes. Los mayores temores apuntan a que esos líderes alimenten el fuego de las disidencias que ya operan en distintas regiones, como parece confirmar el video. Sin embargo, no está claro que el grupo de excomandantes esté articulado con otras disidencias como la que encabeza Gentil Duarte, o que estos grupos tengan alguna cadena de mando.

Esos temores ya se habían visto avivados por los pronunciamientos desde la clandestinidad de Márquez, quien había calificado en un par de ocasiones el desarme como un “grave error”, pues alegaba que los fusiles eran la única forma que tenían de garantizar que el Estado cumpla lo pactado. También por el rocambolesco caso de Jesús Santrich, quien estuvo un año en la cárcel, pedido en extradición por Estados Unidos, y salió libre por orden de la justicia transicional antes de convertirse formalmente en un prófugo de la justicia.

Los dividieron para aplastar el proceso

Para mala fortuna del país, los disidentes al mando de Iván Márquez reconocen que se dejaron dividir para obligarlos a regresar al momento. ¿Quienes ganaron?

Márquez, quien llegó a ser el ‘número dos’ de la guerrilla, sostenía de tiempo atrás un pulso con el jefe máximo de los rebeldes durante los diálogos, Rodrigo Londoño, Timochenko, ahora presidente de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido surgido de los acuerdos que heredó las siglas de la guerrilla. “Los firmantes de la alocución rompieron públicamente con el partido, protocolizaron su renuncia y asumieron las consecuencias de sus actos», aseguró Londoño como portavoz de la FARC. «No compartimos ninguno de los términos de la alocución. Proclamar la lucha armada en la Colombia de hoy constituye una equivocación delirante», aseguró después de haber reiterado su compromiso con los acuerdos por encima de las dificultades.

Márquez asegura en el video que la nueva insurgencia, que toma el nombre y símbolos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, no tiene como objetivo soldados ni policías «respetuosos de los intereses populares», sino que será «esa oligarquía excluyente y corrupta, mafiosa y violenta que cree que puede seguir atrancando la puerta del futuro de un país». Afirma que el Estado conocerá «una nueva modalidad operativa (…) Solo responderemos a la ofensiva».

También promete un «desmarque total de las retenciones con fines económicos», en una aparente referencia a los secuestros, aunque buscarán «el diálogo con empresarios, ganaderos, comerciantes y la gente pudiente del país, para buscar por esa vía su contribución al progreso de las comunidades rurales y urbanas». Márquez reclama que desde la firma del acuerdo a finales de 2016 no se han detenido los asesinatos de líderes sociales y de exguerrilleros.

La víspera, la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, había advertido que las disidencias operan en 85 municipios, están agrupados en 23 estructuras y cuentan con 1.800 guerrilleros además de 300 nuevos reclutas. Según los investigadores, la creación de una nueva guerrilla es uno de los escenarios más delicados de cara al futuro. «Lo más probable es que Iván Márquez, Jesús Santrich y los 11 comandantes que se han retirado del acuerdo de paz en el último año hayan entrado en contacto con algunos grupos disidentes, lo cual reforzaría la posibilidad de crear una nueva estructura con ambiciones políticas”, señala el informe

‘Sentimos vergüenza y pedimos perdón’

La colectividad que se mantiene firme dentro del proceso de paz bajo el manto de un nuevo movimiento político con curules en el Congreso de la República, expresó que proclamar la lucha armada constituye una equivocación delirante.

El presidente del partido  Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc), Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko, afirmó sentirse avergonzado a nombre de toda la colectividad y pidió perdón al país y a la comunidad internacional por lo ocurrido con los ahora disientes de las Farc Iván Márquez, Jesús Santrich y alias Romaña, quienes anunciaron que volverán a las armas.

“Cualquiera siente vergüenza, nosotros lo aprendimos, a cumplir lo que se pacta, a cumplir la palabra empeñada, sentimos vergüenza, le pido disculpas al pueblo colombiano y a la comunidad internacional. Aquí estamos la gran mayoría, estamos los mejores”, expresó Timohenko.

Esta madrugada el fuera número dos de las Farc, Iván Márquez, cuyo paradero se desconoce desde hace más de un año, reapareció en un video junto con otros exlíderes de la extinta guerrilla para anunciar «una nueva etapa de lucha armada».

Tras anuncio de Márquez, Uribe propone quitar Acuerdo de Constitución

En una comunicación el Partido Farc comienza por señalar que la decisión de esos disidentes pretende justificar su regreso a las armas, “en contravía” de lo concertado en La Habana.

Agregan que el partido “no comparte ninguno de los términos” de la alocución de los disidentes. “Proclamar la lucha armada en la Colombia de hoy constituye una equivocación delirante”, dice el comunicado.

El partido Farc insiste en que los ex guerrilleros que dieron el paso de dejar las armas lo hicieron con el convencimiento de que la guerra había dejado de ser el camino.

 

No podemos dejar escapar la paz: Verano

“La prueba que está viviendo el acuerdo de paz no debe llenarnos de pesimismo, por el contrario, a pesar de las dificultades debemos continuar el camino de la paz, crecernos como colombianos para terminar con un proceso más fortalecido”.

Durante la 64 Congreso Nacional MiPyme, de Acopi, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, expresó así su opinión ante el reciente anuncio de los exlíderes de la guerrilla de las Farc, Iván Márquez, Jesús Santrich y El Paisa, de volver a la lucha armada.

“Lo sucedido obliga a los colombianos a repensar lo que está pasando. Un proceso de esta naturaleza no es fácil y siempre existen contratiempos. En este momento debemos rodear al presidente de la República e insistir en la importancia de continuar con el proceso de paz a pesar de esta dificultad. No nos vamos a amilanar”, manifestó el mandatario de los atlanticenses.

Expresó que desde hace algún tiempo esas personas habían manifestado su malestar con el curso que había tomado el proceso de paz, incluso algunos de ellos han tenido problemas con la justicia recientemente.

“Me uno a las palabras de la gobernadora del Putumayo, Sorrel Aroca Rodríguez, uno de los departamentos más golpeados por la actividad guerrillera, quien manifestó: no podemos volver atrás, a vivir algo que ya hemos superado. Ahora es que la gente va a entender la dimensión de lo que se había logrado en materia de paz”, agregó.

Verano insistió que no debemos retroceder en la búsqueda de la paz y hacer todo lo que sea necesario continuar en su senda.

“Pienso que no se puede hablar de fracaso del proceso de paz, ya que el hecho de tener en el Congreso de la República a exmiembros de las Farc participando de la democracia, nos muestra que sí es viable y posible la paz. Así tengamos un grupo que quiera retroceder, no nos vamos a empequeñecer, tenemos que crecernos en este momento”, apuntilló el gobernador Verano.

Eduardo Verano, gobernador del Atlántico, Constituyente de 1991 y activista por el proceso de paz, se refirió al tema este jueves en el Congreso de Mipymes de Acopi.

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Chachareros

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