Error electoral

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Error costoso para un pobre votar por un candidato de los ricos. Ofrece el hacha al verdugo para que lo decapite, para que ensanche su pobreza material y humana, y aumente su infierno personal y familiar.

Por Jorge Guebely

El pobre que elige a un rico para que lo gobierne, concede razón a Sócrates, quien aseguraba que todos los infiernos surgían de la ignorancia. Paga con sufrimientos la ignorancia de votar por un candidato que no le pertenece.

Basta la acogida popular de los candidatos del Centro Democrático para corroborar la eficacia del pensamiento socrático. Ignoran los pobres que esos candidatos están sistematizados para defender las riquezas de los ricos. Política que, para ellos, no constituye delito ni penal ni moral. “Dar subsidio a los ricos no es delito”, afirmaba la senadora Paloma Valencia.

Tal vez ignoran los pobres que, para el uribismo, ningún delito cometió Andrés Felipe Arias cuando otorgó el 80% del presupuesto de AIS a poderosas familias tramposas. Que tampoco consideraban delito devolver más del billón de pesos al capital financiero como lo intentó la ministra Ángela María Orozco. Quizás desconozcan que el Centro Democrático es formación política para ensanchar el paraíso de los ricos y encender aún más el infierno de los pobres.

Quizás ya olvidaron que la flexibilización laboral del doctor Uribe durante sus gobiernos aumentó las edades de pensión, extendió las semanas de cotización, endureció las medidas para la pensión de invalidez o sobreviviente, dificultó aún más la posibilidad de entrar al sistema pensional. Laboralmente, derogó derechos populares como los pagos adicionales por labor de domingos y feriados, amplió la jornada laboral diurna de 6 a.m. hasta las 10 p.m., eliminó las horas extras entre las seis y diez de la noche y elevó el iva del 8% al 16%. Ya antes, en su primer periodo de senador, promovió la reforma pensional, primer paso para su privatización.

Ojalá recuerden los pobres, en las próximas elecciones, que las reformas laborales de Uribe los han empobrecido más. Ayer implementó el empleo temporal y la tercerización, hoy proyecta una nueva reforma laboral a través de la ministra de trabajo, Alicia Arango, para regular el empleo por horas. Reducir aún más los periodos de contratación. Más beneficio empresarial, más pobreza social.

Persistirán los pavorosos infiernos de los pobres mientras persista la ignorancia popular. Es el precio justo de no saber por quién se vota.

P.S. Lamentable retorno a la guerra de la disidencia. Lo negativo: nuevamente el festín de las extremas. Lo positivo: urgente necesidad de afinar la conciencia ciudadana para escuchar los discursos camorristas de ambos lados.

jguebelyo@gmail.com

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Jorge Guebely

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