El Rincón del Búho: Édgar Perea, el campeón

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Una obra maestra escrita por su hijo Fernándo Perea Sánchez, con prólogo de Andrés Saledo y nota especial del Pibe Valderrama. Recuerdos de Liberado Cano. La Chiva en NY. Ricos y pobres.

Por El Propio Búho

Con las mayores peripecias y dificultades, pero sin jamás renunciar al compromiso que hizo con su padre Edgar Perea Arias en su lecho ya esperando los Santos Óleos, Fernando Perea Sánchez anda muy feliz, y no es para menos, con el libro que él escribió sobre la vida y obra del insigne narrador deportivo colombiano de fama mundial.

‘Edgar Perea, El Campeón’, es una obra que se le de un tirón porque no tiene presa mala. Para empezar, el plato de entrada es un estupendo prólogo escrito con envidiable maestría por el narrador, historiador y escritor Andrés Salcedo González. ¿Quién otro podía meterse en el corazón y el alma del gran Negro Perea para extraer sus secretos, sus trucos de narrador, sus amores y las delicias de su vida, siempre metido en los encordados del boxeo, en los diamantes del béisbol y en los estadios futboleros, en especial si estaba ‘Junior tú papá? De  lejos Andrés no tiene rival con esa pluma certera.

Y la cereza de este delicioso postre literario es de una de las inmortales estrellas del fútbol colombiano, Carlos ‘El Pibe’ Valderrama.

 

Portada del libro ‘Édgar Perea, el campeón’, de la autoría de su hijo Fernando Perez Sánchez, diseñado e impreso por la prestigiosa Random House.

El resto es el sentimiento profundo del hijo que, sin duda, llora, después de escribir cada diez cuartillas, al recordar a ese padre que con tanto cariño le recomendó que se encargara de esta obra, que es una biografía al natural, sin adornos ni mayores pretensiones, pero de impecable calidad, tanto así, que cuando la tuvo en sus manos uno de los agentes de la más importante editorial del mundo en estos momento, Random House, se hizo cargo del diseño e impresión perfecta, como todas las obras de esta mundial casa editorial estadounidense. De verdad que es el más fornido testimonio de la vida y obra de un ser humano que se dio el lujo de pasearse por los más diversos escenarios de la vida, como Senador, y en la vida dorada de la diplomacia como Embajador en el Zaire.

Desde allá nos llamaba con mucha frecuencia para contar algún suceso de interés, como cuando presentó allá al también inmortal Joe Arroyo: “Yo Búho, pon en la crónica bien clarito con ese picante que tu sabes ponerle, que Yo traje por mi cuenta al Joe a la tierra de sus ancestros, de nuestros ancestros”.

Se nos fue Libardo Cano

Gabo se acerca a Libardo Cano para decirle: «Usted es el verdadero maestro». Desde entonces fueron grandes amigos.

La vida de periodista lo lleva a uno a conocer personajes fabulosos, como si vinieran de otra Galaxia. Es el caso de Libardo Cano. Un hombre con el prodigio de ser uno de los mejores fotógrafos, o mejor, reporteros periodísticos del país, a pesar de que solo tenía un brazo.

Verlo en el ring del coliseo cubierto Humberto Perea tomar la foto del nocaut de Mario Miranda era un verdadero espectáculo. La rapidez con que cambia el rollo (porque aún estas cámaras automáticas y los celulares que abolieron para siempre los rollos Kodak no habían nacido).

Era una destreza prodigiosa hasta el punto de que el público que deleitaba más con las precisas maniobras del ‘Mocho’ Cano para pasar cada foto tomada y adelantar el rollo para la siguiente toma, y, el mayor espectáculo era cuando el rollo se le acababa, sacaba como del cubilete de un mago un rollo sellado que destapaba con las dientes y con los mismos dientes lo ponía el carrete de la cámara.

Su mejor faena era en las corridas de toro. No se le escapaba la mínima estocada, ni la figura mágica del capote que rodeaba el torero como un remolino protegiéndolo del toro.

Y ni qué decir en los reinados de Belleza de Cartagena en donde le daba sopa y seco a los colegas con sus extremidades completas. Alguna vez Gabo, viendo aquel maravilloso espectáculo de la naturaleza, no se resistió y se fue hasta donde estaba el Mocho Cano. ‘¡Oiga, usted sí merece ser llamado Maestro con Mayúscula!’, le dijo. Y desde entonces quedaron siendo grandes amigos. Esta semana se nos fue para siempre el Gran Libardo Cano.

 Chiva periodística en NY

Los neoyorquinos se rumbearon de lo lindo a los integrantes de La Chiva periodistica barranquillera. Y por poco un gringo se queda con una de las colegas cumbiamberas. Fue amor a primera vista, según Nelson Romero Romerín. No quiso decir quien fue la agraciada colega.

El mensaje de identidad cultural del Atlántico y la trascendencia histórica del Bicentenario de la Independencia de Colombia fue compartido en varios escenarios de la Capital del Mundo por la delegación de la comparsa Chiva Periodística, que viajó a la Gran Manzana por invitación del Centro Cultural Colombiano en Nueva York, que dirige Rafael Castelar.

Representantes de la organización folclórica se reunieron con el cónsul de Colombia en Nueva York, Susana Berenguer, a quien le hicieron entrega del libro Carnaval de Barranquilla, el calendario 2020 de las carnestolendas, mapa turístico de Barranquilla y el Atlántico, y suvenires de la cultura atlanticense.

En la reunión estuvo presente el comunicador social-periodista y docente universitario, Carlos Ramos Maldonado, obviamente vestido de marimonda, quien destacó la acogida del Consulado de Nueva York a la Chiva Periodística como embajadores de la multiculturalidad colombiana.

“La comparsa Chiva Periodística, con sus monocucos, aportó a la integración de la multiculturalidad colombiana en Nueva York, hermanando expresiones parafernálicas que hacen de nuestro país una sola nación, característica propia del Carnaval de Barranquilla”, afirmó Ramos.

La primera actividad oficial se concentró en el Times Square donde, con su atuendo carnavalero, los periodistas se ganaron la atención de un público que recibió, de manera entusiasta, la información turística y cultural de Barranquilla y el Atlántico.

En el ámbito cultural y folclórico, el evento central lo constituyó el Desfile de la Independencia de Colombia. Allí, la Chiva Periodística acompañó la carroza del medio hispano ‘El Diario’ de Nueva York, desde donde los reyes del Carnaval de los Niños 2019, Isabella Chacón y Cesar De la Hoz, contagiaron con su alegría y entusiasmo al público ubicado en la Avenida Northern.

De igual forma, los representantes de la Chiva Periodística participaron como invitados especiales en la clausura de las clases de verano de la Academia de Danzas Karla Flórez (KFSD por sus siglas en inglés), que tuvo lugar en el Parrish Hall de la parroquia Nuestra Señora del Ángelus en Rego Park.

Por su parte, el colega Fabio Ortiz representó a la agrupación folclórica en la presentación del libro ‘Somos Cumbia, Somos Familia’ que su autora, Karla Flórez, hizo en el Consulado de Colombia en Nueva York.

En desarrollo de la agenda académica, la Chiva Periodística presidió el conversatorio sobre el Bicentenario de la Independencia de Colombia en la librería Barco de Papel. En otro escenario de Nueva York, La Terraza 7, Carlos Ramos hizo dupla con Karla Flórez en una tertulia literaria sobre las narraciones de la música y la danza de la costa Caribe de Colombia, plasmadas en los textos de sus respectivas autorías: “Alicia se volvió canción” y “Somos Cumbia, Somos Familia”.

La directora de la comparsa Chiva Periodística, Luz Mery Lugo Hernández, agradeció el esfuerzo de los integrantes de la agrupación folclórica para viajar a la Capital del Mundo y hacer parte de esta delegación, que cumplió con la agenda oficial prevista y con actividades adicionales.

“Para la Chiva Periodística es un orgullo haber representado a nuestra ciudad, nuestro departamento y nuestro país en los actos conmemorativos de la Independencia de Colombia en Nueva York. Sabemos que sembramos en muchas personas un importante mensaje de cultura e historia que convierte a nuestro país en un gran atractivo turístico”, sostuvo Lugo.

La organización folclórica reitera sus agradecimientos a todas las personas y entidades que apoyaron este proyecto cultural y académico como el Centro Cultural Colombiano en Nueva York y su director Rafael Castelar, Academia de Danza Karla Flórez, el colega Nelson Romero Romerín, Alcaldía de Barranquilla, Secretaría Distrital de Cultura, Patrimonio y Turismo; Gases del Caribe, Universidad Simón Bolívar, la empresa Voltaje del colega Carlos Peláez Pérez, A Construir S.A. y Carnaval de Barranquilla.

Ricos y pobres

Lo bueno del ciberespacio es que nos conecta con un mundo más avanzado, en donde se tiene un conocimiento más exacto y descomplicado de la economía, de la política, de la cultura. Y a las buenas o a las malas desde acá se termina reflexionando acerca de lo miserable que son la mayoría de quienes fungen de prósperos y generosos empresarios, y de impolutos dirigentes políticos.

Los primeros son, en su mayoría, una manada de usureros insaciables que no se conforman con toda la riqueza del mundo, si estuviera a su alcance. Y los segundos, también con raras excepciones, son las rameras de los ricos que hacen los que le dice el amo. Como el perrito de la RCA Víctor que escuchaba la voz del amo en el fonógrafo, y luego, cuando el amo llegaba a casa, salía batiendo el rabo a lamerle los zapatos.

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