Gustavo Cuellar, nació para ser futbolista

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Sus padres querían que fuera beisbolista o  acordeonero.

Por: Agustín Garizábalo

Texto adaptado  por Rafael Villegas

Gustavo Cuellar, pasión por el fútbol

¡Carajo, qué bien juega ese monito!” exclamé.  Alfredo “el Pato” Araujo, que andaba por ahí cerca, me contesto: “Sí, el pelirrojo se las trae”. Además con esa pinta de vikingo, ese pelo rojo encendido que no es muy común por estos lares le ayudaba a resaltar su personalidad.

Fue allí cuando por primera vez tuve contacto con Gustavo Cuellar. La verdad, yo ya me había encontrado varias veces con él, pero nunca lo había visto jugar. Para “mamarle gallo” al monito, porque era pecoso y con ese pelo rojo, le decía “Archie”, “pelo pintado”, le gritaba. Él se reía y contestaba no señor, “mi cabello es natural!”.

Su mamá, Luz Marina Gallego, quería que el chiquillo jugara béisbol, ella sí sabe lo que es pelear contra los resabios de un sueño: siendo de Montería, su gran aspiración era tener un acordeonero en la familia, así que el niño Dios era generoso en instrumentos musicales; otras veces, incluso, trataba de convencerlo de que intentara con un deporte más cercano a sus ancestros: hay, mijito, -le decía- si tenemos un patio grande y con todas tus hermanas (4, bendito entre las mujeres) puedes jugar tranquilamente aquí al béisbol sin necesidad de irte para la calle”. 

Gustavo Cuellar,mediocampista con gol

Le compraba manillas, bates y le hablaba de las grandes ligas, a Gustavito se le salía lo tolimense (su papá, Gustavo Cuellar Ortiz,  es de Ibagué) se embravecía y profetizaba ¡yo voy a ser futbolista!.  No hubo forma que cambiara de opinión; tuvieron que inscribirlo en un equipo del barrio Soledad y luego se lo llevarían al Johan, un club de más renombre y de allí lo llevé al Deportivo Cali.

En Cali, Abel Dagracca, director de las divisiones menores de ese entonces y Ricardo Martínez, su asistente, me dijeron que “el monito” debía regresar en enero. Pero yo no estuve de acuerdo, “era muy pelao” argumenté. Allí fue tragedia, se vino abajo en su accionar al punto que terminó suplente en la selección del Atlántico e incluso, algunas veces fue enviado a la tribuna.

Afortunadamente después vino la iluminación. De repente, jugando un partido en Santa Marta, volvió a aparecer aquel Gustavo Cuellar que nos había deslumbrado en tiempos pasados. Fue la figura de la cancha, casi escandalosamente fui y le dije enseguida: “Si sigues jugando así el resto de la temporada, armas tus maletas que te vas para el Cali”. 

Gustavo Cuellar,baluarte de la selección Colombia

Lo que vino después fue meteórico: En marzo del siguiente año participó con el grupo B del Deportivo Cali en el torneo internacional de las Américas, en el torneo de Gradisca, Italia; en mayo fue convocado por vez primera a la selección Colombia sub-15,  al suramericano sub-17 en Chile, y después en el mundial de Nigeria fue catalogado como uno de los jugadores más destacados del certamen, por su temperamento, por su elegancia, por su calidad de juego, por su liderazgo.

Hoy sus padres recuerdan con una mezcla de alegría y nostalgia aquellas épocas del hoy jugador de la selección Colombia que marcó el gol del triunfo con el equipo nacional frente a Paraguay en la Copa America, el mismo pelirrojo que no puede caminar más de una cuadra por las calles de Rio de Janeiro por la idolatría que despierta entre los seguidores de Flamengo, a tal punto que lo llegaron a pedir para la selección brasilera.

Incluso sus padres recuerdan aquella anécdota del chiquilin: tendría 4 años cuando encontró a su papá haciendo un trabajo de albañilería en la casa, preparaba una mezcla porque iba a levantar una pared, al ver el color ladrillo que su papá tenía en la mano, corrió donde su mamá para preguntarle, con total ingenuidad:

– Mamà, mami… ¿Mi papá me hizo con mezcla de ladrillo?…

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

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