“Es un golpe duro para el sector de la construcción”

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La Sociedad Colombiana de Arquitectos anticipa aumento del desempleo en Colombia. El Grupo de los Marín Valencia está entre los más grandes del país.

Por Rafael Sarmiento Coley

Fernando Marín Valencia en su época dorada de Embajador de Colombia en Venezuela. Fue uno de los seis cargos diplomáticos que disfrutó durante los gobiernos de Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez.

La captura del exdiplomático y constructor santandereano Fernando Marín Valencia y su abogado Richard Harris Ricardo no solo deja por el suelo a uno de los más poderosos grupos del sector de la construcción de vivienda, centros comerciales y turísticos, sino que significa un duro golpe contra la generación de empleo en el sector de la mano de obra no calificada.

Marín Valencia, capturado en Bogotá, fue presentado en audiencia este fin de semana en el Centro de Servicios Judiciales de Barranquilla. La diligencia se cumplió con la presencia del fiscal coordinador de investigaciones especiales del CTI, Daniel Hernández Martínez, y el juez promiscuo del municipio de Puerto Colombia.

Jaime Lombana, abogado de Fernando Marín Valencia, solo manifestó al cierre de la diligencia que su defendido había aceptado cargos porque “la conducta fue consumada” y eso había sido “un error”.

La ‘conducta consumada’, más no ‘consumida’, fue el ofrecimiento de un multimillonario soborno al contratista Emilio Tapia Aldana, preso en Bogotá por el denominado ‘Cartel de la contratación’. Tapia Aldana es hoy un ‘testigo de lujo bajo la protección del ente investigador’.

Fernando Marín Valencia, cabeza visible del poderoso grupo constructor de vivienda, ‘Grama’, gozó durante largos años del dorado exilio de la diplomacia durante los gobiernos de Andrés Pastrana Arango y Álvaro Uribe Vélez, quienes lo pusieron a pasear por largo tiempo con ‘todo pago’ y cuantiosos viáticos en dólares por Malasia, Tailandia, Vietnam, Venezuela, Surinam y Guyana.

Arquitectos consultados en Barranquilla, que declararon bajo reserva de identidad, no salen de su asombro por lo ocurrido con uno de los más prósperos empresarios del sector de la construcción, no solo en la capital atlanticense, sino en todo el país y el exterior.

“Ellos son tres hermanos. Parece ser que en los últimos tiempos se dividieron. Dos de ellos se independizaron totalmente de Fernando, y se quedaron con Marval. Sin tener nada que ver con Fernando, quien hace aproximadamente dos décadas fundó por su cuenta la constructora ‘Grama’, que empezó a comprarle vastos sectores urbanizables  a la urbanizadora en ese tiempo denominada ‘Urisa’, hoy con otro nombre y propiedad del musculoso Grupo Argos. Lo que no se sabe con certeza es si Fernando Marín Valencia, a raíz de sus actividades en ilícitas con el lavado de activos provenientes del narcotráfico, haya decidido retirar su nombre de la conformación de otras propiedades en Barranquilla y el exterior. Eso debe estar registrado en la Cámara de Comercio de Barranquilla”, indicó uno de los miembros de la Sociedad de Arquitectos del Atlántico.

Genera mucho empleo

Alfredo Reyes, el profesional barranquillero presidente nacional de la Asociación Colombiana de Arquitectos.

El presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, el barranquillero Alfredo Reyes, declaró desde Bogotá que, sin duda, “el caso afecta, lamentablemente, a todo el sector de la construcción, que pasaba por uno de sus mejores momentos, sobre todo en Barranquilla, en donde es líder en el campo de la generación de empleo”.

Explica Reyes que, aun cuando la industria se ha tecnificado mucho en los últimos años, todavía hay demasiadas labores y acabados que deben ser realizados por maestros de obra y obreros rasos.

El caso de Marín Valencia es analizado no solo por las autoridades competentes, sino también por los gremios que agrupan a los diferentes sectores de la industria de la construcción, como son la Cámara Colombiana de la Construcción, la Sociedad Colombiana de Ingenieros y la Asociación Colombiana de Arquitectos.

“Dependiendo qué profesión tengan los implicados, se aplican sanciones. Si es arquitecto, se le retira la matricula profesional. Lo mismo aplica para ingenieros y constructores”, informó el presidente de la Asociación Colombiana de Arquitectos.

Los gremios del sector coinciden en que es una situación muy delicada para el país, por cuanto el caso del desastre de uno de los principales grupos del sector construcción podría generar en el país “el efecto dominó”, llevándose por delante a otras empresas del sector que nada tienen que ver con lo ocurrido a los Marín Valencia. Porque el sector se contrae. La banca reacciona con medidas más estrictas para créditos de grandes proporciones.

Está arrepentido

Fernando Marín Valencia (de chaqueta de cuero), al lado de Richard Harris Ricardo y otro de los principales abogados contratados en Bogotá (de espaldas).

Marín Valencia aceptó los cargos por soborno y expresó su arrepentimiento durante la actuación penal imputado en la tarde de este domingo en el Centro de Servicios Judiciales de Barranquilla.

Cuando el juez de control de garantías lo interrogó acerca de la aceptación de los cargos imputados, Marín Valencia dijo que «hace un mes fui imputado del delito por lavado de la que puedo asegurar mi inocencia total. Frente a los hechos imputados en el día de hoy debo expresar mi arrepentimiento porque ante el desespero y la ansiedad que sólo puede entender quien vive lo que me ha sucedido, debo reconocer y aceptar los cargos de la Fiscalía en el día de hoy como ciertas».

La Fiscalía General informó al juez en una etapa privada sin presencia de los medios de comunicación, sobre interceptaciones telefónicas. Al lado de Marín Valencia se encontraba en la diligencia Richard Harris Ricardo, abogado de la firma constructora del exdiplomático acusado de ser coautor y quien fue capturado en la mañana de este domingo en el barrio Miramar, en el norte de Barranquilla.

Según la Fiscalía, Marín Valencia “fue un eficiente estratega para lavar más de $4.700 millones de origen irregular del carrusel de contratos de la capital del país”. También lo acusa de recibir coimas por 2.500 millones de pesos para darle apariencia de legalidad a dineros de dudosa procedencia.

Enreda a Samuel Moreno Rojas

El exalcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, preso en La Picota, también cayó en las redes de la ‘lavandería ‘fundada’ por el exdiplomático y constructor santandereano radicado en Barranquilla.

El exalcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, preso como consecuencia de los ilícitos con el llamado ‘Cartel de la construcción’, también salió ‘salpicado’ con el escándalo actual de Marín Valencia, por cuando tuvo estrechos nexos, según la Fiscalía, con el multimillonario constructor, considerado “pieza fundamental en el entramado de corrupción conocido como el ‘carrusel de la contratación’ en Bogotá. Las pruebas documentales y testimoniales recolectadas por el ente investigador en los últimos siete años arrojaron que Marín Valencia habría sido la persona encargada de llevar a cabo “una sofisticada operación” para llevar a Estados Unidos parte del dinero apropiado de manera irregular por los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas.

Según informa la agencia Colprensa, en este sentido se advierte que en el Estado de Florida (Estados Unidos) se crearon seis sociedades con la única finalidad de “recolectar” el dinero producto del ‘carrusel’. Acto seguido se le quiso dar apariencia de legalidad mediante la inversión en un millonario proyecto inmobiliario en la ciudad de Miami.

Un grupo de testigos han señalado que Marín Valencia fue parte central de este lavado de dineros, utilizando sus conocimientos en bienes raíces y el mercado inmobiliario en Estados Unidos para mover todo el dinero recibido de manera ilegal por el entonces alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas y su hermano, el senador Iván.

Seguimiento muy complejo

Según uno de los investigadores de la Fiscalía General, desenredar la madeja del modus operandi de este cuantioso lavado de activos ilícitos fue arto difícil, “por la meticulosidad y el secretismo empleados en todos los pasos que daban”.

Hay indicios de que la citada ‘lavandería colombiana pudo tener contactos con una firma radicada en Curazao, Antillas Holandesas, un paraíso fiscal en donde la empresa dominante en estas actividades ilegales es ‘Quantum Fund’ liderada por un multimillonario que ‘lava’ dinero para los principales dueños del negocio de las drogas, de Europa, Asia y Estados Unidos. “A Quantum Fund no tienen acceso los capos latinos (ni siquiera los de México ni mucho menos los colombianos, que son unos ratoncitos al lado de los capos grandes. A los carteles mexicanos y colombianos le dejan el negocio al menudeo en los bajos fondos y en estaderos y bares de mala muerte de las principales ciudades europeas y norteamericanas. Pero sus actividades no trascienden a los intocables paraísos fiscales como los de las Antillas Holandesas”.

La constructora de Fernando Marín Valencia marca la pauta en la construcción de lujosas mansiones, conjuntos y edificios residenciales, casi todas esas obras levantadas en terrenos habilitados por Cementos Argos.

El ente investigador no descarta la posibilidad de que algún ‘lavador’ colombiano muy hábil logre “recoger las migajas que dejan caer los todopoderosos lavadores que reinan en los principales paraísos fiscales antillanos”.

De todas maneras, la Fiscalía General sigue el rastreo del dinero puesto que debido a la estrategia ejecutada por el empresario el seguimiento ha sido bastante complejo. La justicia estadounidense informó a las autoridades colombianas que las seis sociedades conformadas fueron liquidadas entre los años 2011 y 2012.

Los investigadores determinaron que esas sociedades fueron creadas exclusivas para realizar la inversión en este proyecto inmobiliario, reseñando que el valor comercial del proyecto era de 60 millones de dólares.

Un grupo de testigos, entre los que se encuentran contratistas y empresarios que estuvieron relacionados con el ‘carrusel’, aseguraron que el exembajador recibió por su labor millonarias comisiones de los hermanos Moreno Rojas. Por estos hechos la Fiscalía General le imputará el delito de lavado de activos.

El exalcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas fue sentenciado por su responsabilidad en los delitos de cohecho propio, interés indebido en la celebración de contratos, peculado por apropiación y concusión. El exmandatario habría pedido millonarias comisiones con el fin de ceder una parte del contrato de la Fase III de TransMilenio y entregar los contratos para la reparación de la malla vial y valorización.

Se ratifica en estos informes desempolvados este fin de semana que en el Estado de Florida (Estados Unidos) se crearon seis sociedades con la única finalidad de “recolectar” el dinero producto del ‘carrusel’. Acto seguido se le quiso dar apariencia de legalidad mediante la inversión en un millonario proyecto inmobiliario en la ciudad de Miami.

Un grupo de testigos han señalado que Marín Valencia fue parte central de este lavado de dineros, utilizando sus conocimientos en bienes raíces y el mercado inmobiliario en Estados Unidos para mover todo el dinero recibido de manera ilegal por el entonces alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas y su hermano, el senador Iván.

Actualmente se encuentra cumpliendo una pena de 24 años de prisión por recibir dádivas con el fin de entregar el contrato para la prestación del servicio de ambulancias a una empresa de Emilio Tapia Aldana –condenado por este caso de corrupción.

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Acerca del Autor

1. Rafael Sarmiento Coley

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey

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