Dejó el fútbol para convertirse en escritor – Entrevista con Daniel Baldi

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Se retiró del fútbol muy joven para dedicarse de lleno al mundo de las letras. Al inicio no era visto con buenos ojos por parte del gremio literario, pero poco a poco se fue ganando el lugar que hoy en día ocupa: una posición respetable en el ámbito de la literatura infantil y juvenil.

Por Jairo Alonso Castañeda

Los desafíos en la cancha y fuera de ella no son tan diferentes a los que enfrenta un pensador para encarar la hoja en blanco.

El caso de este exfutbolista uruguayo, retirado de las canchas desde 2011, nos enseña que la profesión merece equilibrarse con arte y cultura, para enriquecer la vida. Esta época, en la que se celebra el Día del Idioma, es idónea para profundizar en historia de vida.

Sus libros con mayor repercusión han sido “Mi mundial” (que inspiró una película del mismo nombre), “La Botella F.C.” y “El muro”. Espero que en Colombia pronto se puedan conseguir algunos y, de esa forma, fomentar en las escuelas esa unión entre el desempeño deportivo y el pensamiento.

¿En qué momento te diste cuenta que se podía inculcar valores a través del fútbol? 

El deporte es una herramienta perfecta para inculcar valores, porque dentro de él está la vida sana y el trabajo en grupo (rescatarse entre compañeros). Y no sólo aplica para tu grupo sino también para el rival, alli también sale a relucir eso de cómo educar en la victoria o en la derrota, en una mala jugada o en la presión; en fin allí hay un montón de componentes que sirven para la vida misma. 

¿Es cierto que la selección uruguaya habilitó una biblioteca en su sede oficial gracias a tu iniciativa?

Fue mía en conjunto con el maestro Tavares, justamente por la preocupación que compartimos de lo que hace un jugador de fútbol cuando no está entrenando o cuando deja la actividad deportiva. Entendimos la importancia de ser un formador de personas. Lo más tarde que se puede retirar es de 36 ó 38 años, es muy joven todavía, le queda más de media vida por delante. Entonces el hábito de lectura es una herramienta que no tiene contraindicación alguna: te ayuda a buscar trabajo, tener un mejor vocabulario, poder ser periodista deportivo, analizar, comprender contratos. El jugador dispone de 22 horas al día (si solo entrena 2) para aprovechar el tiempo en otra cosa que no sea patear la pelota. Fue así como armamos la biblioteca y seguimos llenándola con otros libros.

¿Se llamó “Gol Al futuro” este proyecto?

Este es otro proyecto que obliga al futbolista de inferiores (juvenil) a estudiar, y lo juntamos con “Por una biblioteca más” que fue el de mi iniciativa.

Con tu perfil de escritor-jugador ¿influiste a que otros jugadores entraran en ese camino?

Tuve mucho apoyo de otros jugadores. De hecho, hoy en día soy el gerente de la fundación Celeste, como premiación a esa labor de inculcar la importancia de la lectura como preparación para la vida misma. Lo sentí como un homenaje por iniciativa de grandes del fútbol uruguayo como Godín, Lugano y Cavani. Un montón de jugadores comenzaron a leer porque me veían en la concentración, estaban aburridos y no sabían qué hacer. Dos de ellos: Ignacio Nicolini y Matías perez, llegaron a ocupar cargos altos de la agremiación de jugadores de fútbol, fíjate si habrá sido importante que haya comenzado a leer, también uno de ellos se lanzó a escribir cuentos. ¡Qué bien que los puestos administrativos empiecen a ser ocupados por exfutbolistas y así evitar que el dinero de los contratos quede en unos pocos (como se suele estafar al futbolista)!.

¿A qué te enfrentaste en tu proceso de transición para ser escritor?

Tengo que agradecer mucho a mi familia y a mi mamá, porque desde niño mi sueño era ser jugador profesional. Y ella me dijo que era muy improbable llegar a serlo (privilegio de pocos) así que tenía que hacer otra cosa como orden de vida. Entonces exploré otros campos: música, literatura, locución, presentador de tele. Cuando me convertí en jugador profesional, ya venía escribiendo cuentos y leyendo. Empecé con los de ‘Elige tu propia aventura’, de Stephen King. Al jugar en Cruz Azul los demás compañeros se impresionaron, era como el bicho raro; eso llevó a que me publicaran algunos cuentos en México. No hubo transición porque desde temprana edad me considero futbolista y escritor.  

¿’Bicho raro’ porque creerían que el campo literario estaba vedado para un futbolista?

Eso. Además, siempre se le señala al futbolista de no querer prepararse pero tampoco se le incentiva. De esa forma caen en trampas y se torna un negocio el dejar que el deportista no piense. 

¿Qué otras influencias literarias?

Valdano,  Galeano, Benedetti, Eduardo Sacheri, Fontanarrosa, Horacio Quiroga, Alejandro Apo (especialista en cuentos de fútbol) quién rescató la poesía que hay dentro del fútbol. Mis libros son muy leídos porque se humaniza al futbolista, se describe el movimiento cultural más rico que tenemos los sudamericanos y no sólo el “malo de la sociedad” (cuando se paraliza un clásico por violencia). Es nuestro termómetro de vida y no está bueno que la cultura le de la espalda a eso. Al circuito literario le cuesta tanto premiarme porque está esa dicotomía de “che, pero es jugador de fútbol”. Esto deja ver que fútbol y cultura están mucho más cercano de lo que creemos. 

En el partido de la vida, dime 3 cambios que tú como D.T. hiciste para iniciar el proceso como escritor-jugador

Primero el “sí puedo”, ya que le hacen creer a uno que no puede ser otra cosa. Segundo el Coraje y, a la vez, humildad necesaria para decir: “tengo que aprender mucho de gente que sí sabe de esto”. Tercero, darme cuenta de que el secreto de la felicidad no era solo escribir un gran libro, sino unirte a esa gente que está al lado tuyo, El dar-recibir entre vos y el entorno. Darle valor a las cosas simples de la vida. 

En un partido real el jugador sale del campo en cuestión de segundos. La diferencia es que en el partido de la vida el “jugador” (actitud) puede tardarse días, meses o años en salir. 

Hay que respetar esos tiempos, lo peor que le puede pasar a un libro es apurarlo. Hay unos que se escriben en 6 meses, otros en un año y otros en 5 años. Así es todo en la vida, cuando volvés a leer una obra sientes que le falta algo. Llega un momento en el que decís: “Ya está, hasta aquí llegó y lo voy a presentar así”. 

Y Borges comentaba mucho sobre este tema 

Hay gente que nunca se siente preparada para dar el paso, estudia toda la vida. Ese miedo escénico hace que te lleves todos los conocimientos a la tumba. Hay que admitir que somos humanos y vamos a convivir con fracasos y errores, no somos robots. Hace poco en la despedida que le hicieron a Ginobili (basquetbolista) dijo una frase que me quedó grabada: “Nuestro grupo sabía que si ganábamos la íbamos a pasar muy bien, pero si perdíamos la íbamos a pasar mejor todavía por las reflexiones que tendríamos después”.

¿Cuál ha sido el testimonio más importante que te ha dado la gente? ¿y cómo te has llevado con los detractores?

El fútbol te prepara mucho para el escenario de los detractores, un fin de semana sos ídolo y al otro sos villano. Allí uno aprende a no dejarse llevar por la crítica. Lo mismo con los libros, no me importa si me dan palo. He visto a niños que gracias a algún libro empiezan a subir las notas en el colegio, se enganchan con la literatura. Caen en cuenta que la vida tiene un montón de oportunidades diversas, y no solo jugar fútbol.  

¿Qué similitud hay entre la labor de un jugador para ganar el partido y un escritor para redactar un libro de impacto?

La disciplina es la primera, practicar a diario (entrenamiento invisible), y el escritor necesita pensar: armar tiempo para analizar, nos cuesta sacar esos tiempos, necesitamos de la TV o algún estímulo externo que me invada la tranquilidad. Acá en Uruguay nos sirve tomar mate para ese proceso. También se necesita debatir: recibir las cachetadas de la masa, que su idea sacuda así sea que no estén de acuerdo. 

¿Qué mensaje dejas a los jóvenes deportistas colombianos?

Que siempre compartan la actividad futbolística con otra que los enriquezca como seres humanos. Que si se termina la etapa de futbolista no estén tristes, porque inicia otra igual de importante. Aprender a no limitarse. 

Algunos Clips de la conversación

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Acerca del Autor

Jairo Alonso Castañeda

Ingeniero industrial, Consultor Organizacional, Orador y Chacharero. Con los años percibió que cada oportunidad de mejora en Procesos de vida, o laborales, tiene una causa emocional por ser ahondada. A inicios del 2017 patentó la herramienta de "Lo Que Llevas". Allí, con imágenes y reflexiones, comparte una atmósfera lúdica (virtual o presencial) para que todos extraigan bienestar de su Equipaje Emocional.

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