Consejo de Estado tumba otra curul de la oposición

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Ahora la víctima fue Ángela María Robledo. Antes cayó Mockus. Para algunos observadores políticos “esto huele maluco”. 

Por Chachareros/con apoyo de elespectador.com

Ya esto está pasando de castaño a oscuro. Primero fue la credencial de Antanas Mockus, el candidato de mayor votación en todas las listas de Senado. Ahora le tocó el turno a la Senadora Ángela María Robledo.

Antanas Mockus ‘pelea’ su credencial con una tutela y un abogado de prestigio y mucha credibilidad, Humberto De la Calle.

Y eso no está mal. Dura es la ley, pero es la ley. Lo que sorprende es que no haya abogados que, con la misma minuciosidad y, ‘por amor a la democracia’, como han husmeado en la forma en que los congresistas de los partidos de oposición llegaron al Capitolio, también lo hagan con los congresistas oficialistas, que, según las redes sociales, han ganado la curul con ‘pilatunas’ peores. Pero nadie los investiga, Nadie se interesa en investigar si llegaron al Congreso con algún pecadillo entre pecho y espalda.

Y, si por esas casualidades de la vida, algunos de los parlamentarios oficialistas caen en la lupa de las redes sociales con sospechas evidentes, los organismos encargados de velar por la honorabilidad de cada miembro del Congreso de la República, ‘investigan exhaustivamente’ y al final no pasa nada., La investigación se convierte en un chorro de babas.

En esta ocasión tres magistrados de la Sección Quinta del alto tribunal decidieron que la excandidata a la vicepresidencia incurrió en doble militancia.

El Consejo de Estado se pronunció, en una decisión de única instancia, este jueves sobre la curul de la representante a la Cámara Ángela María Robledo, quien llegó al Congreso gracias al Estatuto de la Oposición. El alto tribunal le quitó el escaño a la representante al considerar que incurrió en doble militancia la cual, según esta corporación, también aplica para este estatuto que entró a regir en las elecciones presidenciales y de Congreso de 2018. La votación fue de tres votos contra uno.

«Declárese la nulidad de la Resolución 1595 de 19 de julio de 3018 expedida por el CNE, mediante la cual declaró que la señora Ángela María Robledo tiene el derecho personal a ocupar una curul en la Cámara de Representantes durante el periodo constitucional 2018-2022″, señaló el Consejo de Estado. Para entender la decisión, hay que tener en cuenta varios factores. Primero, que Ángela María Robledo fue elegida en marzo de 2014 por la Alianza Verde representante a la Cámara para el periodo 2014-2018.

Con toda razón ‘Angela María Robledo se declara muy dolida por todo esto que está ocurriendo con las curules de los congresistas de los partidos de oposición.

El 16 de marzo de 2018, Robledo renunció a su curul en la Cámara y se inscribió ese mismo día  como candidata a la vicepresidencia por el movimiento Colombia Humana, acompañando a Gustavo Petro. El 17 de junio siguiente, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, Petro y Robledo perdieron en los comicios ante la candidatura de Iván Duque. Y por cuenta del Estatuto de la Oposición, ganó el derecho a una curul en la Cámara, que le entregó el Consejo Nacional Electoral el 19 de julio de 2018 con su respectiva credencial de congresista.

De acuerdo con el fallo del Consejo de Estado, Robledo tenía que haber renunciado con 12 meses de anticipación a su curul como congresista de la Alianza Verde si se iba a postular a la vicepresidencia por otro partido, como establece el artículo 107 de la Constitución. “Al estar configurada la doble militancia en el momento de la inscripción para la Vicepresidencia de la República, la prohibición resulta aplicable para la posterior designación en la Cámara de Representantes debido a que su acceso a esta corporación, gracias al derecho reconocido a la oposición, obedeció precisamente a su aspiración a dicho cargo como fórmula del candidato a la Presidencia”, dice el fallo.

La magistrada Lucy Jeannette Bermúdez, presidenta del alto tribunal, quien además fue la que salvó el voto, explicó en rueda de prensa que, en consecuencia, Robledo incurrió en doble militancia. «La sala ha considerado que, si bien se trata de una garantía del derecho a la oposición, también consideró que ningún colombiano este por encima de esas prohibiciones y limitaciones constitucionales. Aquí no hay reemplazo, porque el Estatuto de la Oposición, prevé que se trata de un derecho personal y, en consecuencia, no hay lugar a hacer llamamiento, porque quien se presentó como fórmula vicepresidencial fue la señora Robledo», señaló la magistrada.

Ante la pregunta de si con esta decisión se reconocía a Colombia Humana como partido, la magistrada Bermúdez dijo que no se hizo la valoración porque “la doble militancia no ocurre solo con otro partido, sino a movimientos y grupos significativos de ciudadanos. O por lo menos, no es una consecuencia que el Consejo de Estado deba discutir, sino que ya le corresponderá al Consejo Nacional Electoral (CNE). La decisión judicial no lo contempla”.

Por último, se refirió a las diferencias entre la demanda contra Robledo y la demanda contra la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, que fue negada por esta corporación. Los argumentos para esto fueron dos: primero, que Ramírez, a la hora de la inscripción para las elecciones, no hacía parte de ninguna corporación pública —a diferencia de Robledo que era congresista— y, segundo, que su designación como fórmula del presidente Iván Duque fue por una consulta interpartidista, que la comprometió a apoyar al ganador.

Las normas que castigan la doble militancia la definen como el pertenecer al mismo tiempo a más de un partido o movimiento político. Para evitar la conducta, está prohibido que los políticos participen en consultas internas y luego se inscriban en la misma elección con otra bancada; al tiempo que se les exige renunciar cuando deseen inscribirse con otro movimiento en las elecciones siguientes por los menos doce meses antes del primer día de las inscripciones.

La expectativa frente a la decisión del Consejo de Estado era alta, puesto que hace menos de dos semanas, el alto tribunal dejó sin curul al senador Antanas Mockus, el segundo más votado en las elecciones de 2018. Además, porque no hay precedente en el caso de Robledo, puesto que en los comicios del año pasado se aplicó, por primera vez, el Estatuto de la Oposición, que fue creado por la Constitución de 1991. Según este estatuto, quien quedara en segundo puesto en las elecciones a la presidencia (en este caso Gustavo Petro y Ángela María Robledo) tendrían derecho a un escaño en el Senado y otro en la Cámara de Representantes.

Los abogados Juan Carlos Calderón España, Fabián Esteban Cano y Martín Emilio Cardona demandaron la curul de Robledo, asegurando que había incurrido en doble militancia, argumentando que su renuncia a la Alianza Verde no se dio en los tiempos estipulados por la ley -12 meses como plazo mínimo- para pasar a otro movimiento político (Colombia Humana, donde llegó para ser la fórmula vicepresidencial del ahora senador Gustavo Petro).

En medio del debate, con tintes tanto políticos como jurídicos, el Consejo de Estado pidió un concepto a la Procuraduría. El Ministerio Público aseguró que Robledo no debía perder su curul, puesto que “la adquirió en virtud de hacer parte de la fórmula presidencial que obtuvo la segunda votación más alta en las elecciones para presidente y no para el Congreso, lo que le dio el derecho personal, por disposición constitucional, a ocupar una curul en la Cámara de Representantes”.

Robledo aseguró que no debía perder su curul, pues “mi designación como representante a la Cámara sí obedece a la aplicación de lo dispuesto por el artículo 112 de la Constitución Política. Es decir, estoy cumpliendo, en el Congreso, con el deber que me impone el Estatuto de la Oposición, adoptado casi un cuarto de siglo después de que lo ordenara la Constitución de 1991”.

El caso Antanas Mockus

El candidato al Senado que logró la más alta votación en las elecciones de 2018, Antanas Mockus, pierde su curul. Así lo confirmó el Consejo de Estado, que analizó si los contratos de su firma Corpovisionarios le generaban o no alguna inhabilidad. El exalcalde de Bogotá sale del Congreso.

Antanas Mockus debe abandonar su escaño en el Senado de la República. A pesar de haber sido el segundo candidato con más votos para esta instancia (más de 536.000), después de Álvaro Uribe Vélez, los contratos que su firma Corpovisionarios firmó con el Estado le generaron una inhabilidad para lanzarse a un cargo de elección popular que hoy le cuesta su lugar en el Congreso. La decisión contra el representante de la Alianza Verde la acaba de notificar la Sección Quinta del Consejo de Estado.

La elección de Mockus había sido demanda el año pasado por Nesly Edilma Rey Cruz, José Manuel Abuchaibe (un abogado que, según la fundación Pares, es cercano a políticos de La Guajira como  el condenado Kiko Gómez) y el excongresista de Opción Ciudadana Víctor Velásquez, quienes alegaron ante el alto tribunal que Mockus seguía figurando como representante legal de Corporvisionarios cuando esta firma celebró dos contratos en 2017. Uno con la Agencia de Cundinamarca para la Paz y el Posconflicto y otro con la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos Domiciliarios.

Los demandantes, confirmó el propio Abuchaibe, quieren que este tema escale aún más: «En esa demanda intervinimos a nombre propio, y como apoderado del partido Opción Ciudadana y de un candidato del Partido Centro Democrático (…) Hemos sido acuciosos y en la demanda que interpusimos solicitamos que copia del fallo se remita al expediente de la demanda de senadores (de pérdida de investidura) para que se anulen los votos del doctor Mockus por creer que hay un fraude electoral, que hay corrupción electoral, porque a sabiendas de que estaba inhabilitado logró una votación altísima, que impulsó al Partido Verde de cinco senadores que tenía a diez senadores».

En favor de Mockus, el Consejo Nacional Electoral ya se había pronunciado señalando que los convenios no le generaban ninguna inhabilidad. El exalcalde de Bogotá, por su parte, había explicado también que, desde 2006, delegó al director ejecutivo de Corpovisionarios la representación legal y la celebración de contratos. No obstante, esa delegación no se habría formalizado. Con ese error se selló la suerte política de Mockus para la legislatura 2018-2022, a la que llegó arrasando en los comicios electorales. Según el régimen de inhabilidades, para 2017 él ya no podía figurar en ningún negocio de esa naturaleza con el Estado si deseaba lanzarse a un cargo público.

Solo uno de los cuatro magistrados de la sala electoral del Consejo de Estado se opuso a la determinación de que Mockus saliera del Congreso por esta razón: Lucy Jeanette Bermúdez, quien hoy ejerce como presidenta del alto tribunal. «(Se) encontró acreditada la causal de inhabilidad conocida como ‘celebración de contratos con entidades públicas’, debido a que se demostró que aquel (Mockus) era el representante legal de la entidad sin ánimo de lucro denominada Corpovisionarios, quien en el mes de noviembre de 2017 celebró contratos con entidades estatales», señaló el Consejo de Estado.

«Pese a que los citados contratos fueron materialmente suscritos por el señor Manuel Murrain, en su calida de director ejecutivo de Corpovisionarios, lo cierto es que este actuó en nombre y representación de quien ostentaba la representación legal de la corporación, esto es, el señor Antanas Mockus (…) Por ende los contratos fueron en realidad celebrados por este último incurriendo así en la prohibición contenida en el numera 3° del artículo 179 de la Constitución», explicó el Consejo de Estado en un comunicado.

El senador Antanas Mockus no tiene ya más recursos para apelar esta decisión. Podría solicitar una aclaración, lo cual, en consecuencia, podría retardar que la anulación se haga efectiva. Sin embargo, con esta determinación del Consejo de Estado, su salida del Congreso de la República es un hecho que no tiene reversa.

El orangután de los antioqueños

Y ya para terminar, como decía el codirector y presentador del noticiero Noticolor, al cual los antiturbayistas rebautizaron como ‘Lambicolor’, está el candente debate por la avaricia desmedida de los antioqueños, quienes no conforme con el descalabro de Hidroituango y todas las muertes que el satánico megaproyecto ha dejado tras de sí, ahora pretenden que de las arcas presuntamente famélicas que maneja el ‘torcido’ Minhacienda Carrasquilla el Estado destine 300 millones de dólares para el Superpuerto de Antioquia, en Turbo, aguas del Océano Pacífico, para sepultar a todos los demás puertos, quitar los presupuestos para recuperar el Canal del Dique, recuperar la navegabilidad del Río Magdalena y ‘negrear’, como siempre, el dragado del canal de acceso a la zona portuaria barranquilla y darle entierro de pobre al proyecto del Superpuerto de Aguas Profundas Bocas de Ceniza. ¡No hay derecho!

La denuncia al respecto la hizo este martes el representante a la Cámara de Cambio Radical por el departamento de Bolívar, Jorge Enrique Benedetti Martelo, con cifras precisas y en un lenguaje claro, clarito, como habla la colega barranquillera Mabel Morales.

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