La Hacienda Colombia

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«…Mientras existen otros Estados buscando el modo de implementar una renta básica para todos sus ciudadanos, haya o no cotizado, el nuestro se preocupa por administrarle sus ominosas miserias.»

EL COMENTARIO DE ELIAS

Por, Jorge Guebely

Merecen poca credibilidad las palabras de un gobierno que gobierna con astucia para favorecer las élites. Difícil creer que se preocupan por las personas que, a pesar de haber cotizado durante su vida laboral, no lograron su pensión. Sólo falsos positivos lingüísticos que eluden la pregunta fundamental: ¿Por qué, en Colombia, el 90% de cotizantes no logra pensionarse?  

Un gobierno, de honestas intenciones, encontraría las respuestas en el mercado laboral, en el altísimo desempleo, en la inexistencia de políticas reales sobre empleo, en la desobediencia a la Constitución que ordena: “Todas las personas tienen derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas”. Por el contrario, nuestro gobierno convive y fomenta el empleo chatarra, mal remunerado y en condiciones indignas. Como pecador arrepentido, se enmascara administrando la miseria de los cotizantes sin pensiones. No se le ocurre crear condiciones para garantizar el adecuado ahorro pensional.

Jorge Humberto Botero.

Jorge Humberto Botero.

Gobierno tan agudo como la elite que representa. Como el sutil Jorge Humberto Botero, vocero de FASECOLDA, quien acusa a la informalidad como el origen del desastre pensional. Diagnóstico adecuado que le sirve, no para encontrar soluciones populares, sino para trazar nuevas políticas pensionales a favor del sector privado. Oculta los grandes e inoficiosos beneficios tributarios a favor de las elites colombianas que, según Salomón Kalmanovitz, representa el 14% del PIB nacional y, en 2016, alcanzó la no despreciable suma de 73 billones de pesos. Exenciones tributarias que no sirvieron para nada, no crearon nuevos empleos como era el compromiso empresarial. No redujo el alto nivel de informalidad, ni garantizó la cotización pensional. Por el contrario, fomentó la informalidad por exceso de mezquindad. La misma mezquindad que ha reducido el sistema pensional a la condición de inviable. Otro terreno abonado para el crecimiento económico de las elites financieras.

Salomón Kalmanovitz.

Salomón Kalmanovitz.

No sólo mezquindad, también cinismo. Cínica la preocupación del ministro Carrasquilla. El 90% de cotizantes fracasados tendrá la presión-trampa de 10 días para tomar una decisión: o pide lo cotizado, o se pasa a las BEPS. El Estado, en su “bondad infinita”, devuelve la suma ahorrada con un promedio de $80 bimestralmente. Me pregunto: ¿Qué madre de cualquier ministro puede tener una vejez decente con 40 mil pesos mensuales?

Estado de elite mezquina y cínica. Mientras existen otros Estados buscando el modo de implementar una renta básica para todos sus ciudadanos, haya o no cotizado, el nuestro se preocupa por administrarle sus ominosas miserias. Eso pasa por votar permanentemente por los políticos de derecha, los mayordomos estrellas de la Hacienda Colombia.

jguebelyo@gmail.com

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