Santiago Gamboa sale a buscar la novela

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Lo veo ahora caminando por los pasillos del hotel Santa Clara, y en un instante, sentado en uno de los bancos, esperando a alguien.Lo saludo a la distancia, y le pido que me conceda unos minutos que abarcan más allá de toda su espera.

Por: Gustavo Tatis Guerra

Santiago Gamboa, novelista,filólogo y periodista

Es el novelista, filólogo, periodista y diplomático Santiago Gamboa (Bogotá, 1965), uno de los mejores narradores del país, finalista en el Premio Rómulo Gallegos en 2007, Finalista en el Premio Medicis en Francia a la Mejor Novela Extranjera, Premio Literaturas del Caribe (2013), autor de diez novelas que tocan el corazón de sus lectores, entre ellas, Páginas de vuelta (1995), Perder es cuestión de método (1997), Vida feliz de un joven llamado Esteban (2000), Los impostores (2001), El síndrome de Ulises (2005), Hotel Pekín (2008), Necrópolis (2009), Plegarias nocturnas (2012), Océanos de arena (2013), Una casa en Bogotá (2014), Volver al oscuro valle (2016), entre otras.

Descubro al verlo cerca, alto, sus ojos parpadeando tras sus lentes transparentes, y las pisadas largas sobre las baldosas del hotel, que he leído casi todas sus novelas. Me dice que tiene un tiempo para responderme las preguntas porque saldrá pronto a Santa Rosa de Lima, pueblo vecino, invitado por el Hay Festival Comunitario.

Le pregunto cómo surgen las ideas y las imágenes de sus novelas y me responde sin titubeos: “Son ideas que se me ocurren mientras voy viviendo. Todas mis ficciones se basan en la realidad, y todos mis personajes tienen los mismos problemas que yo tengo, todos llevan en sus maletas de viaje, un libro para leer, todos son viajeros solitarios, reflexivos, algunos están en el borde del precipicio, a punto de caer, pero no caen. No concebiría personajes con vidas normales, libres de drama. Mis personajes son seres fuera de lo común, que viven dramas profundos en su infancia, en su soledad, que están sacudidos por alguna ausencia. Son nihilistas, soñadores que se golpean con la realidad, algunos son suicidas, pero esos suicidios son perfectamente justificados por vidas complejas y complicadas. Pero hay mucho erotismo en mis novelas. No se puede ser feliz todo el tiempo, pero tampoco ser infeliz”.

Santiago Gamboa , autor de la novela «Plegarias nocturnas»

Veo en sus novelas, como en el caso de Síndrome de Ulises, historias desmesuradas de amor, erotismo, soledad y muerte, y personajes desarraigados que buscan en su soledad de viajeros, la memoria de sus lugares de origen. Como escritor y diplomático, Santiago Gamboa viaja por distintos lugares del mundo, y sus personajes son la suma de esas experiencias como viajero. Le pregunto qué autor lo ha deslumbrado por la belleza de su escritura y la profundidad de sus pensamientos, y no duda en decirme: “Michel Houellébecq”. Es impronunciable su nombre, dice. Pero yo también he leído sus libros y es uno de mis favoritos. “Para mí es el gran escritor, el jefe de una escritura maravillosa, poeta, ensayista, novelista. Un gran retador. Cínico. Dice lo que la gente se niega a decir o pensar. Sus novelas, Las partículas elementales, y El mapa y el territorio, son excepcionales. Es un tremendo poeta y ensayista. Su obra está reunida en Poesía (2002), también tiene Configuración de la última orilla (2016). En lengua española, el gran Roberto Bolaño, que murió a sus cincuenta años, a quien tuve el privilegio de conocer y de ser su amigo. Su sola mirada tumbaba muros. Siempre he admirado a los escritores y seres humanos en general que tienen esa seguridad personal. Roberto no dudaba de su inmenso talento.

De escritores centro europeos, me encanta Bohumil Hrabal, el autor de Trenes rigurosamente vigilados, y de Una soledad demasiado ruidosa, que recrean la tragedia de la Segunda Guerra Mundial en Praga. Para mí hay dos tipos de escritores: el que sabe de antemano qué va a contar y el que no sabe. Pertenezco al que no sabe qué va a ocurrir, porque yo salgo a buscar cada mañana al empezar a escribir, lo que va a ocurrir, lo que sigue en la historia. A mí se me ocurren las ideas tomando un café, viviendo, observando, pero son ideas vagas. Pero la misma novela te va construyendo la historia. Cuando me siento a escribir, quiero encontrar la historia que quiero escribir, pero las tengo que encontrar escribiendo. Francoise Sagan decía que ‘yo escribo para saber lo que escribiría si escribiera’. Si yo supiera qué voy a contar, no escribiría nada. Escribo para buscar la novela. Es algo fascinante y mágico porque al escribir existe algo que no tenía previsto.

Santigo Gamboa, no soy fetichista

La escritura se va reformulando a sí misma, y construyendo en sus contradicciones. Hay veces que suprimo capítulos de una novela. Una vez suprimí tres capítulos, y los guardé. Cuando terminé la novela, descubrí que los tres capítulos hacían falta. Hago un fichero con las cosas de mis libros. Hay eliminaciones que son correctas y necesarias. Pero hay que guardar lo suprimido. La escritura es un proceso largo y complejo. Cuando publico, no me gusta releer. Años después leí algunas traducciones de mis libros. Releer me produce un desagrado. Pero qué curioso. Cuando releo lo guardado siento un aprecio y un cuidado por lo conservado. Con los años, con la familia, he dejado de escribir por las noches. Antes, lo hacía bajo la luz de la luna y en las sombras de la noche, pero ahora no. Estoy en el centro de la luz por las mañanas. Sí, tomo notas, siempre tengo una libreta en mi mano, siempre apunto imágenes que nadie entendería porque parecen un jeroglífico. Solo lo entiende quien lo hace. Escribir es también pensar en escribir. No soy fetichista, pero tengo cerca a mi escritorio, una avioneta de metal en un círculo de madera. Y algunas antigüedades que descubro en bazares y en mercaditos populares. Tengo una colección de ceniceros de hoteles clásicos.Una colección de catorce ceniceros de hoteles de Europa”.

Epílogo

Ahora Héctor Abad y Carlos Magdalena vienen a saludarlo. El tiempo se ha detenido en esta banca juntos en el hotel Santa Clara. Santiago le dice al Mesías de las Plantas que se deje entrevistar. Santiago dice que solo le quedan seis minutos para ir a la cita en Santa Rosa de Lima. Le pido su correo para seguir conversando sobre libros y compartiendo las mismas perplejidades sobre autores, libros y misterios de escritura. Santiago es más alto de lo que había intuido. Alto doblemente en su apariencia y en su mirada indagante y curiosa detrás de sus lentes transparentes.

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Acerca del Autor

7. Francisco Figueroa

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es

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