Matteo Galbusera dejó huella en el Carnaval de las Artes

429

Un artista italiano fuera de lo común, su solo caminar hace reír a niños y adultos.

Por Jairo Castañeda

A sus 42 años, este comediante visual, clown musical e hincha del equipo de fútbol Juventus, visita por primera vez a Sudamérica. Barranquilla tuvo el honor de disfrutar su talento. Tuvo dos presentaciones: como Maicol Gatto en la inauguración; y como The Loser, en ¡Fantástico!.

Con una carrera de casi 20 años, todavía revisa los gestos del público a ver si hay caras espantadas con alguno de sus actos. Aunque el esquema de su gag musical no es tan fácil de cambiar, tiene en cuenta los gestos como termómetro para dar lo mejor de sí. Desde pequeño evitó una vida aburrida y eso se constituyó en el trampolín hacia el arte y la comedia.

¿Qué te motivó a comenzar este camino?

A los 17 años me inspiré en libros de Kerouac, Herman Hesse y otros autores de viajes. Me fui a los 18 años a Golway, Irlanda, para trabajar en un hostal. Noté que en esa ciudad había mucho artistas callejeros. Aprendí de Jaggler, un malabarista ingles que había perdido un brazo cuando era soldado. Me inicié con él en el malabarismo de calle, y con los años fui pasando al clown y la comedia. Al inicio no tuve el estilo actual, solía imitar a otros artistas hasta que gracias a la experiencia de la vida comprendí a dónde debía ir.

¿Te visualizaste teniendo alguna vez un trabajo de oficina?

Sólo en el momento de crisis económica lo pensé. Siempre hay momentos difíciles porque el artista vive una vida de montaña rusa, sube y baja. Me conozco bien y tengo problemas con las autoridades.  

Y es que la rutina ha matado a mucha gente…

Y no sólo rutina de oficina sino la de la vida en general. Por ejemplo, el tráfico en Roma o inclusive cuando vas de paseo un fin de semana puedes permanecer muchas horas en el carro en comparación a lo que vas a disfrutar. Hay una estadística que dice que un romano pasa tres años de su vida en un auto.

¿Cómo tomó tu familia la inclinación que tuviste hacia el arte?

Mi madre fue docente y mi padre técnico en limpieza de ríos. Ella no perdonó que me haya retirado del colegio un año antes de terminar, es un trauma que aún persiste en ella y para mi papá también. Después de 22 años aún me dice: ‘Si no te hubieras retirado de la escuela, ahora tendrías más opciones en la vida’. Pero sí que saca pecho cuando salgo en la televisión o cuando llegué el Cirque de Soleil. De vez en cuando vuelve al mensaje de: ‘Busca un trabajo decente’.  

¿Es duro ejercer el arte en Italia?

Es difícil y depende de qué tipo de arte. Italia no es el mejor lugar porque el pago no es bueno. Prefiero irme a otros países en los que ya he trabajado: Estados unidos, Canadá, Escandinavia, Suiza, Dubai y Emiratos Árabes.

¿Es mejor combinarlo con otro oficio o conviene obsesionarse con él (en el buen sentido)?

En el buen y en el mal sentido también. Pienso que un artista debe dedicarle su vida al arte. Conozco muchos amigos que trabajan en otras profesiones para asegurar el dinero y por las noches se dedican al arte. Aunque son buenos, se le nota al artista que no vive el arte las 24 horas.

¿Y qué tal es la vida del artista independiente?

Es indispensable convertirse en un manager de uno mismo para no caer en deformación profesional, ya que soy un artista independiente y no una compañía. Hay que ser organizado por los múltiples detalles: creación del show, vestuario, contenido, contratación.

¿Cómo fue la experiencia en Cirque de Soleil?

Fue un capítulo muy extraño en mi vida. Allí aprendí disciplina porque son muy rigurosos en repetir una escena: si antes yo repetía diez veces, en Soleil son cientos de veces. Lo que más aprendí es que son atentos a los detalles. Hay que reconocer la diferencia entre disciplina y autoridad.

¿Te inspiras en la música tanto como en el teatro?

Me inspiro más en la música que en el teatro porque soy un músico reprimido. Estudié contrabajo 4 años en conservatorio, pero me retiré. Debo reconocer que tengo un problema con la escuela (con lo académico). Casi todos mis amigos son músicos. Al teatro no suelo ir a menos que sepa que se presenta un actor genial, ya que temo aburrirme.

¿Cuáles son tus inspiraciones musicales?

Lucio Battista, Kraftwerk, Lou Reed, Erik Satie.  

En tu presentación de Maicol Gatto es evidente cómo haces mucho con lo básico. He estado en diversos espectáculos locales y mundiales. Cuando vi tu presentación sentí que ya había “pagado la boleta”.

Gracias por decir eso, con lo básico imagino que te refieres a ser minimalista. La estructura narrativa del show tiene como base la música, me inspiro en Kraftwerk (grupo de rock electrónica alemán) por lo robótico y preciso. Tengo pensado integrar el <speak & spell>, un juego electrónico que tiene un simpático sonido de deletreo con el que haré una composición. 

Algunos comediantes locales suelen hacer humor ofendiendo siempre al otro: con contenido racial, discriminación social o de género.

Es la forma más fácil de hacer humor. Es una técnica que a mí no me gusta. La línea es muy sutil. Si llego a bromearle a alguien del público es por una motivación teatral. Si un comediante se concentra en el maltrato al otro es porque es muy inseguro. Es como cuando se insiste en involucrar voluntarios, demuestra que no tiene mucho contenido como artista.  

¿Qué tan receptivo eres con las críticas?

Soy muy severo conmigo mismo y eso me permite serlo con el otro. Por otro lado, aunque la gente no me lo crea, suelo ser tímido. Prefiero estar creando en solitario. En el escenario me siento más cómodo que en la vida, porque allí si sé que hacer. 

¿A qué tipo de artistas admiras? 

Como público soy exigente, valoro al artista que me lleva a otra dimensión, que me meta en su mundo, en su viaje. 

………………..

De esta forma cerramos una amena conversación con Matteo. Aunque inicialmente me advirtió que su español no era muy bueno, muy pocas veces tuvimos que recurrir al inglés para entendernos. En sus ojos se notaba que Barranquilla lo había hecho entrar en otra dimensión: un paréntesis tropical en medio del invierno europeo que sirvió de excusa para untarse de Caribe y compartir con artistas diversos.

Compartir.

Acerca del Autor

Jairo Alonso Castañeda

Ingeniero industrial, Consultor Organizacional, Orador y Chacharero. Con los años percibió que cada oportunidad de mejora en Procesos de vida, o laborales, tiene una causa emocional por ser ahondada. A inicios del 2017 patentó la herramienta de "Lo Que Llevas". Allí, con imágenes y reflexiones, comparte una atmósfera lúdica (virtual o presencial) para que todos extraigan bienestar de su Equipaje Emocional.

Los comentarios están cerrados